El 2020 no se la vio venir

1- ¡Es ley!

El 30 de diciembre del 2020 se convierte en una fecha histórica en Argentina. A las 4:12 hs. de la mañana, se logró votar afirmativamente una ley que permite el aborto seguro, legal y gratuito.

La nueva ley supone

  • Reconocer a las mujeres o personas gestantes como sujetxs autónomos capaces de disponer de su propio cuerpo. 
  • Se reconoce a lxs infantes como sujetos de derecho estableciendo procedimientos especiales para menores de 13 años, y desde los 13 a los 16 años conforme la CDN.
  • Se requiere consentimiento informado.
  • La interrupción legal del embarazo se podrá realizar en las 14 primeras semanas de gestación. Fuera de ese plazo el aborto será posible en caso de violación, peligro de vida o salud integral de la mujer o persona gestante. 
  • Se podrá acceder a la interrupción del embarazo en los servicios de salud en un plazo máximo de 10 días corridos desde su requerimiento.
  • Si bien es posible para los profesionales de la medicina ejercer el derecho de objeción conciencia en relación al aborto, el profesional que lo haga deberá hacer las derivaciones pertinentes para asegurar el efectivo cumplimiento de la ley. 
  • Los centros privados de salud o las obras sociales que solo estén compuestos por objetores de conciencia están obligados a la derivación a un lugar donde la atención sea efectiva e inmediata.
  • En los supuestos f) y g) el incumplimiento dará lugar a sanciones disciplinarias, administrativas y penales. 
  • El personal de salud no puede negarse a la realización de la interrupción del embarazo cuando la mujer o persona gestante esté en peligro y requiera atención inmediata e impostergable. Tampoco puede alegarse objeción de conciencia en la atención sanitaria postaborto.
  • El Estado es responsable de implementar la ley de Educación Sexual Integral, estableciendo políticas activas para la promoción y el fortalecimiento de la salud sexual y reproductiva de toda la población.
  • Se modifica el artículo 85 del Código Penal, que quedará redactado de la siguiente manera: “ARTÍCULO 85. – El o la que causare un aborto será reprimido: 1º) Con prisión de TRES (3) a DIEZ (10) años, si obrare sin consentimiento de la persona gestante. Esta pena podrá elevarse hasta QUINCE (15) años si el hecho fuere seguido de la muerte de la persona gestante. 2º) Con prisión de TRES (3) meses a UN (1) año, si obrare con consentimiento de la persona gestante, luego de la semana CATORCE (14) de gestación y siempre que no mediaren los supuestos previstos en el artículo 86”.
  • El artículo 86 quedará redactado así: “No es delito el aborto realizado con consentimiento de la persona gestante hasta la semana CATORCE (14) inclusive del proceso gestacional”.

2) Una parte del camino

En 1926 se sancionó la ley 11.357, conocida como Ley de Derechos Civiles de la Mujer: las mujeres nos convertíamos con el matrimonio en menores adultas. Pese a nuestra “condición de infantes” en 1946 y por Ley 13.010 nos permitieron votar. En 1985 por medio de la ley 23.264 de filiación y patria potestad se concluyó con la ficción de las presunciones absolutas en materia de filiación en beneficio de la realidad biológica, la patria potestad comenzó a ser compartida por mamá y papá,  se equipararon los hijos matrimoniales a los hijos extramatrimoniales evitando discriminaciones. En 1987 la Ley 23.515 permitió a los divorciados volver a contraer matrimonio. En 1991 a partir de la ley 24.012 se hace real el cupo femenino y se determina que al menos el 30% de las listas de candidatxs que presentan los partidos en las elecciones estuviera ocupado por mujeres. En el año 2002 se crea el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable  con la  ley 25.673. En 2004 por Ley 25.929 se defiende los derechos de las madres, los recién nacidos/as y sus familias al momento del trabajo de parto, parto y post parto, detallando los distintos derechos que deben garantizarse a la mujer, el recién nacido/a y su familia. En 2005 se asegura el derecho a la jubilación de las amas de casa y se crea la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.  En 2006   con la Ley 26.150 de Educación Sexual integral se garantiza este derecho a todos los niños, niñas y adolescentes. En 2009 se sanciona la Ley 26485 de Protección Integral Para Prevenir, Sancionar, Erradicar la Violencia Contra las Mujeres que promueve y garantiza, entre otras cosas, la Eliminación de la discriminación entre mujeres y varones en todos los órdenes de la vida. Ese mismo año se instituye la Asignación Universal por Hijo (Asignación o AUH), a través del Decreto Nº 1602/09 que luego se incorpora al Régimen de Asignaciones Familiares establecido por la Ley 24.714. En 2010 se sanciona la Ley de Matrimonio Igualitario; en 2012 la Ley de Identidad de Género, en 2017 la Ley 27.412 de Paridad de Género en Ámbitos de Representación Política que establece que las listas de candidatos al Congreso de la Nación (diputados y senadores) y al Parlamento del Mercosur deben ser realizadas “ubicando de manera intercalada a mujeres y varones desde el/la primer/a candidato/a titular hasta el/la último/a candidato/a suplente”.  En el año 2018 se promulga la Ley Nacional 27.499 denominada “Ley Micaela de Capacitación Obligatoria en Género para todas las personas que integran los tres poderes del Estado” y en el año 2018 la Ley 27.452, denominada Brisa, establece un Régimen de Reparación Económica para niños y niñas cuyo padre o madre (o progenitor afín) haya sido procesado o condenado por el homicidio contra su otro padre o madre o progenitor afín. En un principio, el proyecto de ley protegía a los afectados por casos exclusivamente de femicidios, luego se amplía a los hijos e hijas de víctimas de violencia intrafamiliar

3) Amanece que no es poco

En este increíble año de pandemia donde convivir con tantos (pulsión de muerte) se convirtió en algo habitual, nuestrxs legisladores apostaron a eros (pulsión de vida) y decidieron, con la ley de aborto, salvar vidas de niñas/mujeres y cuerpos gestantes. 

Esta ley concluye con abortos desesperadxs practicados en lugares clandestinos y marginales que conllevan a la muerte, hace mejor nuestra salud pública, disminuye la desigualdad social, evita la criminalización salvaje contra quienes pueden gestar y cambia las representaciones sociales de lo que es “ser niña/mujer/cuerpo gestante” asegurando, desde los derechos humanos, el ejercicio de la autonomía personal y una notable mejora en la calidad de vida de la sociedad toda.

El 2020 nos encontró desprevenidxs: nunca imaginamos una vida con barbijos, distancia social, PCR, termómetro, gel y tantos increíbles etcéteras. Pero en medio de tanta extrañeza ominosa, fuimos capaces de cambiar la siniestra dirección de este año, sancionando una ley de aborto que apuesta a la vida de las niñas/ mujeres y personas gestantes. Y esta es una buena razón para brindar: brindar por las que quedaron muertas en el camino mostrando que esta ley era ineludible y también brindar por las que no tendrán que sufrir ni morir como sus ancestras, porque con todo y a pesar de todo, fuimos capaces de ser un poco mejores.

¡2021 te esperamos y vamos a seguir pensando!