A casi 60 años del triunfo del binomio: “Con Framini y Anglada, Perón de vuelta en la Rosada”

El domingo 18 de marzo del ‘62 con el dirigente obrero del gremio textil, Andrés Framini y el jurista Marcos Anglada -abogado nacido en Necochea, luego integrante de la Suprema Corte bonaerense- el General Juan Domingo Perón, desde Madrid, virtualmente “quebraba” el gobierno de Arturo Frondizi, debilitado por el descontento social.

Las elecciones en la provincia de Buenos Aires, donde el peronismo se presentó bajo el eufemismo de “Unión Popular” ante la vigencia del “espíritu anti-peronista” del tristemente célebre Decreto Ley 4161 -marzo del ’56- donde estaba prohibido, por el gobierno del General Pedro Aramburu y el almirante Isaac Rojas, citar a Perón y al peronismo.

El justicialismo debió acudir al “muletto” sigla del partido político, desde las mayorías populares con una estricta vigencia desde fines de los ‘40. Continuaba vigente, espíritu antiperonista, el patético decreto, “Revolución Libertadora”, marzo del ‘56. El peronismo “proscripto”. Luego “Revolución Fusiladora” de junio ‘56.

Andrés Framini -noviembre del ‘61- con 47 años, viajó a Madrid requerido por el General Perón. El expresidente recientemente instalado en la capital de España. Lo acompañaba María Estela Martínez desde fines del ‘58 y aparecía en escena José López Rega.

“Andrés, usted será nuestro candidato para ganar las elecciones de la provincia de Buenos Aires. El gobierno del doctor Arturo Frondizi no cumplió con los acuerdos suscriptos en Caracas, julio del ‘57. Han fracasado”, dijo el General según los historiadores, hace 60 años, Fermín Chávez y Norberto Galasso, entre otros.

Parece que Framini, balbuceante, alcanzó a decir: “General, desde siempre, mi Berisso natal, estuve en el campo de los trabajadores textiles. Delegado primero, dirigente del gremio textil. Más tarde CGT y la “Resistencia”, pero no sé si tengo la capacidad para tamaña responsabilidad”,  parece que comentó el “Negro” como lo apodaban.

“Framini usted está aquí por su Lealtad al Movimiento, a la causa peronista. Hombre digno. Vaya preparándose porque vamos a ganar”, pronosticó el General Perón. “No se olvide de lo que le digo ahora: usted será el primer gobernador de Buenos Aires, con origen obrero”, afirmó el General. La “Unión Popular” ganó con el 35% (UCRI 24%) 1.170.000 votos.

La Unión Cívica Radical Intransigente había llegado al poder el 24 de febrero del ‘58. El doctor Arturo Frondizi, catedrático, notoria erudición, gran orador parlamentario, en julio del ‘57 a través del “escudero de su memoria” Rogelio Frigerio, “alter ego” de Frondizi, junto a John William Cooke, delegado de Juan Perón, firmaron el “Pacto de Caracas”: el peronismo apoyaría.

Guillermo Acuña Anzorena, candidato de Arturo Frondizi para las elecciones de marzo del ‘62, había sido ministro de Trabajo de la Nación, a poco que Álvaro Alsogaray, apoyado por las Fuerzas Armadas se transformara en virtual “Interventor” en el gabinete de Frondizi. Por entonces, 1959, el Presidente de la Nación debió sacrificar a su “alter ego”, Rogelio Frigerio.

Acuña nacido en Mercedes, como Héctor Cámpora, Jorge Rafael Videla y Felipe Solá, entre otros hombres del escenario político, distinto tiempo, alcanzó con 40 años el “status” del abogado joven, capacidad intelectual y cercano al sentimiento de Frondizi. En el ‘61 ya “pintaba” con todo el apoyo del aparato estatal, Presidencia de la Nación, para gobernar Buenos Aires.

Perón desde Madrid seguía los movimientos del gobierno de Frondizi con particular interés. En el ajedrez político pocos imaginaron el “gambito” de Andrés Framini, dirigente obrero, con intensa actividad política en el peronismo de la “Resistencia” -de discurso encendido- para enfrentar al oficialismo de Acuña Anzorena, casi lo contrario.

 Según Fermín Chávez en Historia del Peronismo, en Madrid a fines del ’61, el General Perón cuando salió a acompañar a Andrés Framini hasta la puerta de entrada de la residencia, con su sonrisa clásica, dijo: “¡Mire Andrés, desde las tristes jornadas de septiembre del ‘55 usted fue fiel ‘caballo’, empujó la causa peronista”, en metáfora inolvidable para Andrés. “¡Pues bien, querido compañero… ahora llegó la hora de ser ‘jinete’”. Ganaremos, usted será el primer delegado obrero que alcanzará, nada menos, la Gobernación de Buenos Aires”, vaticinó Perón. Los historiadores, aquí Galasso, llevaron más lejos la reflexión.

Con Framini  gobernador, elecciones anuladas, decisión forzada de Frondizi, Perón, allá, ejercía ‘doble comando’: un principio electoral, ganar y si pasaba lo que ocurrió, ‘intervencionismo’ (Fuerzas Armadas) porque Frondizi prometió que ganaría Acuña Anzorena al general Raúl Poggi, jefe del Ejército- Perón con la “Unión Popular”, forzaría el final de su efímero aliado, Arturo Frondizi.

El 29 de marzo del ‘62 Frondizi fue llevado a la Isla Martín García por orden del Ejército. En pocas horas, el joven titular de la Suprema Corte de Justicia, abogado, jurista, Julio Oyhanarte, apenas 42 años, hizo jurar “de apuro” al doctor José María Guido (UCR Chubut) Senador Nacional, “línea sucesoria”, evitando que el Ejército tomara el Poder

Empezaría otra historia política con imprevisibles consecuencias. Frondizi preso, Perón con mayor poder en el exilio, en tanto la interna del Ejército, definía el retiro de Raúl Poggi, abril del ‘62, en tanto crecían dos generales que tendrían notoria influencia Juan Carlos Onganía y Alejandro Lanusse.

Framini vivió hasta los 87 años. Honrado por la Cámara de Diputados en los ‘90. Tenía una “pensión vitalicia” equivalente a la mitad del ingreso de cualquier legislador en ejercicio. El sindicalismo peronista lo hizo “Ciudadano Ilustre” en Berisso, en la Cámara Baja y terminó sus días dando charlas en la CGT. En el ‘98, en celebración con 400 personas en “Las Tejas”, comedero de la zona de Almagro, Framini resultó honrado por “el peronismo combativo” del 73 -el 11 de marzo´98, a 25 años del triunfo de Héctor Cámpora- el cronista tuvo oportunidad de entrevistar al entrañable Andrés Framini. Charla corta. Inolvidable

“Estimado, en el repaso al cabo de medio siglo como militante peronista, ¿cuáles serían los momentos más recordados?”- indagó el autor de éstas líneas- “Bueno, desde el ‘45 cuando trabajaba en Barracas, empresa textil Pittaluga, viví más “malas” que “buenas” dijo con una sonrisa el “Negro”, como se lo conoció.

Anteojos oscuros, campera negra, uno ochenta de estatura, 84 años, se lo veía bien. Serio, retraído -en el acto lo nombraron y se ganó gran ovación- esperaba a una nieta que lo pasaría a buscar. “En el 51 ya era delegado. Luego dirigente textil. En el 55 la CGT. Con la caída el exilio. Anduve por Salta, escondido”, contó.

Aludió al enfrentamiento con Augusto Vandor, sin nombrarlo, por las internas sindicales en pleno gobierno del dictador Onganía que permitieron la convocatoria del Gral. Perón en Madrid. “Fue emocionante. En el fútbol hubiera sido “Tucho, de canillita a campeón como la historieta de los 50”, agregó.

 “¿Si supe qué destino tuvo el candidato de Frondizi en el ‘62, Dr. Acuña Anzorena?. Bueno, en el ‘81 estuvo cerca del general Roberto Viola, creo como “asesor político”. Después en las elecciones del ‘83, apoyó a Francisco Manrique. Mejor que no haya ganado, aquélla vez, no le parece?”,  respondió con ironía.

El cronista se acordaba del “estribillo” en La Plata, Pasaje “Dardo Rocha”, miles de militantes peronistas, adentro y afuera, el 18 de marzo del ‘62, a viva voz: “Con Framini y Anglada, el peronismo a la Rosada”. Andrés esbozó una sonrisa al tiempo que llegaba una nieta orgullosa de su abuelo. Otros tiempos.

*José Luis Ponsico. Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión y Mundo Amateur.