Aldo Duzdevich: “He desmentido una a una las acusaciones de Verbitsky contra Bergoglio”

En el programa radial No estoy solo el periodista analizó el viaje del Papa Francisco a Irak. También se refirió a su libro Salvados por Francisco y se remontó al tercer gobierno de Perón

Has trabajado mucho la figura y la historia de Bergoglio. ¿Por qué es importante la visita de Francisco a Irak?

Suelo decir, casi medio en serio medio en chiste, que el Papa Francisco se ha propuesto dos objetivos un tanto ambiciosos: el primero es cambiar la Iglesia y el segundo es cambiar el mundo. Y efectivamente este viaje está inscripto dentro de ese segundo objetivo que es cambiar el mundo que tiene como base la última encíclica del Papa Francisco que se llama Fratelli Tutti que más que una encíclica yo diría que es un manifiesto para la acción, o sea, es una convocatoria a los cristianos y no cristianos a modificar este sistema en el cual estamos viviendo y a construir un mundo más solidario, más fraterno. Esta encíclica tiene ocho capítulos,  el último capítulo justamente es el que habla de la fraternidad entre las religiones y dónde dice que si todas las religiones monoteísta lo que buscan es el amor entre los hombres, es la paz, y a partir de concepto de que todas las religiones buscan lo mejor para el hombre y para la familia, él plantea ese diálogo interreligioso, esa búsqueda de un acuerdo por encima de las religiones, por encima de los sectarismos, que permita construir una sociedad más igualitaria y más fraterna. Y con este viaje, justamente yo veía en las noticias vaticanas que dice que va bajo el lema de “todos somos hermanos” y bueno el “todos somos hermanos” es el fratelli tutti de San Francisco de Asís, bajo ese lema él está viajando a Irak. Y hay un segundo aspecto que está vinculado con lo otro que es la investigación que yo hice para el libro, y es que es un viaje sumamente riesgoso. En 2017, el Isis concretamente, que en ese momento estaba dominando Mosul que es una de las ciudades de Irak que va a ir a visitar Francisco, amenazó públicamente a Francisco de ir a matarlo a Roma, de ir a decapitarlo y hoy, esto es un poco loco, pero pareciera que como no pudieron llegar hasta allá, Francisco que no tiene miedo a nada y que es un temerario va a una zona donde en enero hubo un atentado en Bagdad que dejó 32 muertos, frecuentemente el aeropuerto donde él bajó es atacado con bombas o con misiles, una zona de altísimo riesgo y esto tiene que ver también con esa personalidad que Jorge Bergoglio tiene desde su juventud y que tiene que ver con la actitud y la acción que él tuvo durante la dictadura de exponerse, de arriesgar su propia vida para salvar la vida de muchos jóvenes que estaban siendo perseguidos, absolutamente lo contrario de lo que nuestro buen amigo Horacio Verbitsky ha venido pregonando durante tantos años.

En 2019 publicás Salvados por Francisco donde recopilás 25 testimonios de personas que, como indicabas recién, fueron salvados por Bergoglio y donde arriesga incluso él mismo en ese sentido. ¿Por qué publicaste ese libro o por qué crees que desde algunos sectores del periodismo, puntualmente en el caso de Verbitsky, se había avanzado en una hipótesis contraria a la de tu libro?

Cuando me preguntan por qué escribí yo digo siempre que escribí por indignación, los argentinos por primera vez y probablemente única en la historia, tenemos un Papa argentino que además hoy es el primer líder del mundo que está pregonando el mundo ecuménico, porque esto excede totalmente a los católicos. Y durante muchos años desde aquí le hemos estado pateando los tobillos porque había un señor periodista que se le ocurrió un día contar una historia, que él presumió algunas cosas, inventó otras y le colgó el sayo de que había sido colaborador de la dictadura. Nunca nadie se ocupó, Jorge Bergoglio no se ocupó de defenderse y nadie se ocupó tampoco de investigar, porque tampoco era tan difícil esta investigación que yo hice, digamos los testigos, los testimonios, la gente que empezó a contarme estaba bastante al alcance de la mano pero bueno nadie se había puesto a recopilar toda esta información y a contradecir a uno de los gurúes máximos del periodismo progresista en la Argentina. Bueno, eso fue lo que empecé yo con esta investigación en 2017 y publiqué este libro en 2019 que se podría llamar tranquilamente “refutando a Horacio Verbitsky” porque me tomé el trabajo de leer una por una las acusaciones y desmentir una por una las acusaciones pero además mostrar esta otra cara que es que no sólo no tuvo nada que ver como colaborador de la dictadura sino que fue un hombre que puso en riesgo su vida, puso en riesgo su integridad y la de la gente que estaba con él por ayudar a jóvenes con los cuales no compartía políticamente, no compartía su pensamiento, no compartía un concepto ni de lucha armada ni de revolución socialista y sin embargo actúo como un buen cristiano en el sentido evangélico de ayudar a aquellos que se acercaban a pedirle una ayuda.

Tengo entendido que vos militaste en Montoneros y que luego rompés con ellos en el momento en que la cúpula determina ir a confrontar con Perón y que a partir de eso escribís La lealtad de los montoneros que se quedaron con Perón. ¿Cuál era el punto de vista de estos montoneros que se quedaron con Perón y por qué la ruptura con la cúpula que pretendía ir para otro lado?

La guerrilla tuvo dos o tres etapas. La primera que va hasta el 25 de mayo de 1973 cuando el peronismo, los 18 años de proscripción del peronismo, donde había una dictadura de Onganía que decía que venía a quedarse durante 40 años, donde se le estaba negado al 50% de la población votar a su partido que era el partido peronista, donde se le impedía a su líder regresar al país; bueno todo esto dio una situación de legalidad y legitimidad para que grupos de jóvenes tomaran las armas en función de recuperar la democracia y de el retorno de Perón. El 11 de marzo de 1973 con las elecciones que gana Cámpora y luego el 25 de mayo asumimos el gobierno, las condiciones cambian absolutamente, es decir, Perón había regresado al país, estábamos en democracia y entonces ahí se empieza a plantear una discusión primero con el grupo troskista del ERP que dice “nosotros no acatamos la Democracia, no nos interesa y vamos a seguir en la lucha armada” y de hecho el ERP sigue desde el 25 de mayo en adelante en la clandestinidad y haciendo atentados, asesinando policías… el grupo Montoneros y en ese momento que estaba la FAR también, que estaba en un proceso de unidad, que tiene una participación enorme en el gobierno porque nosotros teníamos participación en 7 provincias empezando por la provincia de Buenos Aires, la provincia más grande del país, prácticamente el gabinete era todo de la tendencia revolucionaria, teníamos el ministerio de Interior, teníamos el ministerio de Educación, o sea, la juventud, la JP, lo que era la tendencia revolucionaria estaba muy representada y expresada en el gobierno y había sido una decisión de Perón de que nos den ese tipo de participación. Cuando estábamos en eso se empieza a plantear una discusión entre aquellos que decíamos “bueno ahora estamos en el gobierno y hay que dedicarse a gobernar y empezar a resolver las necesidades de la gente” y aquellos que decían “no, si hemos llegado hasta acá ha sido por el uso de las armas” -esto es textuales palabras de Firmenich- “no vamos a abandonar las armas ahora porque es lo que nos ha dado poder”. En esa concepción de construcción de poder interna del peronismo, Montoneros produce el peor error histórico que cometió que es el asesinato de Rucci dos días después de que Perón ganara su elección con el 62% de los votos. Esto que venía discutiéndose dentro la organización hace eclosión con este hecho y a partir de allí se empieza a plantear una discusión interna que termina a fines de enero y principios de febrero del 74 con una ruptura dentro de la organización y dentro de todas las organizaciones que eran la JP, la UES, la JUP, el movimiento villero peronista, etc., una fractura muy importante que prácticamente lleva entre un 30 o 40 por ciento de los viejos cuadros militantes que venían dentro de la organización y forman esto que se llama la JP Lealtad y los Montoneros Lealtad que luego van a tener muy poca vida porque no había espacio político a partir de una polarización muy fuerte que se produce y que con la muerte de Perón este experiencia se termina allí. Y bueno esto es un poco lo que yo cuento en ese libro que más que contar la historia de este sector, de este grupo, lo que busca es revindicar al tercer Perón, la figura del tercer Perón, que ha sido muy maltratada por los historiadores que son sobrevivientes de los del grupo Montoneros, de los grupos del ERP y que se han dedicado a denostar esa figura de Perón, lo mismo que Verbitsky ha hecho lamentablemente con el Papa Francisco.

Siguiendo en los 70, mucho se discutió acerca de si el kirchnerismo representaba los ideales de aquellos años, algunos decían que sí para criticarlo y otros decían que sí para para reivindicar al kirchnerismo. ¿Cuál es tu posición al respecto?

El otro día un compañero de La Cámpora me decía que el kirchnerismo lo que intentó hacer era como una suerte de valorización, como una reivindicación de esa generación y me decía que “hoy esa reivindicación ha sido hecha, ha sido suficiente y nosotros no queremos quedarnos en ese lugar arrinconado en el cual nos han puesto o nos hemos puesto, de ser una suerte de montonerismo residual y tardío”, bueno hay mucho de eso, en las redes sociales suelo discutir con algunos que me hablan como si hubieran estado tirando tiros no sé cuántos años y cuando yo veo le digo pero escúchame vos no tenés edad, no te da la edad para haber participado de esto. Pero es una cosa de que se puso una moda muy intensa y aquellos que no habían sido montoneros eran traidores eran burócratas. No, mentira, el 99,9 % del país no estaba con la guerrilla en 1975 y en 1976 cuando se produce el golpe de Estado. La guerrilla tuvo una legalidad, una legitimidad y un acompañamiento hasta el 25 de mayo de 1973 y luego cuando la guerrilla insistió en enfrentarse a Perón y en seguir con la lucha armada en pleno gobierno constitucional la guerrilla perdió esa legitimidad. Creo que hoy hay una revisión dentro del kirchnerismo de ese planteo o idea a la cual estaban asociados.