Alejandro Olmos Gaona: “Nadie habla de la estructura legal que permitió tomar deuda”

En el programa radial “No estoy solo”, el historiador y especialista en Derecho Internacional se refirió a su nuevo libro “Deuda o soberanía. Verdades ocultas sobre la dependencia”. Además abordó el problema de la estructura legal heredada de la dictadura que legitima la toma de deuda y cómo los gobiernos democráticos posdictadura no alteraron dicha estructura.

Llevás mucho tiempo trabajando el tema de la deuda y a su vez has heredado el camino que había recorrido tu padre. ¿Por qué decidiste hacer un nuevo libro sobre esta temática y qué giro original le aportaste en este caso?

Es que cuando sale la deuda siempre se habla en términos económicos, siempre se habla de lo que ha significado el endeudamiento cuantitativamente, se cuestionan políticas económicas y generalmente las posiciones son que si la deuda se puede pagar se paga, jamás se discute, y si no se puede pagar, se reestructura. Ahora, cómo es la estructura legal que ha permitido el endeudamiento, cuál es la intervención de los funcionarios públicos en los procesos, es decir, cuál es el Derecho internacional que ha regido acuerdos con el Fondo Monetario y con otras instituciones multilaterales, de eso no se habla nunca. Tampoco se habla de las investigaciones penales que existen en la Justicia Federal que no sólo terminaron con una sentencia en el año 2000 sino que siguieron adelante, donde la Justicia se limita a acumular pericias, papeles, testimonios pero no resuelve nada a pesar de todo lo que he hecho en estos años y de lo que ha hecho el Ministerio Público Fiscal a través de la intervención del fiscal federal Federico Delgado que ha llegado hasta la Procuración General de la Nación para decir que no es posible que este juicio siga acumulando pruebas y no se decida nada. Lo que quise mostrar es el estado de esas investigaciones, las pruebas que había, después toda la estructura legal que permite el endeudamiento, que permite que un Presidente de la República pueda hacer un acuerdo con el Fondo sin pasar por el Congreso de la Nación y toda una forma de procedimientos que no tienen nada que ver con lo que debería ser el Estado de Derecho y que en Argentina funciona así desde 1983 en adelante y no hablo de la dictadura porque por supuesto era una dictadura militar que se reía a carcajadas de la licitación pero se supone que los gobiernos de la democracia con un Congreso que funciona tendrían que manejarse de otra manera. Lamentablemente se han manejado exactamente igual a la dictadura.

 Vos dirías que en algún sentido, aunque suene paradójico, a veces en términos de deuda y en este caso cuando Argentina toma una deuda a veces es más peligroso lo que se hace por derecha, la estructura jurídica legal que permite eso, que las eventualidades que se pudieran hacer por izquierda , es decir, actos de corrupción del gobierno, bancos, acreedores. ¿Vos hacés hincapié en que el problema es la estructura legal por derecha que permite este tipo de negociaciones?

Exactamente porque además otra de las cosas que se mantienen también en silencio es que nosotros tenemos una estructura legal heredada de la dictadura que permite que haya una ley de inversiones extranjeras, una ley de entidades financieras, una ley del Banco Central que fueron creadas por Videla y por Martínez de Hoz y que ningún gobierno no sólo no quiso cambiar sino en el año 2014 esas leyes fueron ratificadas en cuanto a su validez junto con otras posteriores. Eso permite que se fuguen los capitales, que no haya control del Banco Central de ninguna naturaleza, que haya un secreto inexpugnable o sea vos pedís un uniforme al Banco Central sobre quiénes compraron dólares, quiénes se los llevaron y no lo informan, por eso hace unos meses hubo un informe del Banco Central sobre que se habían fugado 86 mil millones de dólares y primero la fuga de capitales no es un delito, habría que establecerlo que fugar determinadas cantidades de acuerdo a determinadas pautas sería constituir un delito de acción pública, pero no… entonces cualquiera puede comprar dólares y llevárselos al exterior sin ningún problema y por otro lado el Banco Central no dijo quiénes habían sido los que se habían llevado la plata, entonces no hacemos nada con estar en estas generalidades de “y se llevaron tanto…” pero, ¿quiénes fueron? ¿Empresarios, particulares? Es decir de dónde salió esa plata, ¿era producto de actividades lícitas, ilícitas? No, de eso no se habla. Entonces lo que pretende mi libro al mostrar esa estructura legal que, como bien decís, determina que por derecha se puedan hacer determinadas cosas es materia para que la gente conozca todo esto y no se manejen este tipo de divagaciones como por ejemplo el tema del Fondo Monetario, que hay denuncias penales contra Christine Lagarde, contra Nicolás Dujovne, ahora el Presidente qué decidió hacer una denuncia como lo anunció y el titular de la Oficina Anticorrupción, Félix Crous acaba de hacer una presentación. Más allá de que es importante que por primera vez el gobierno decida investigar algo la deuda lo que me preocupó es leer la presentación de Crous dónde además de decir cosas que no son ciertas, además de mostrar aspectos legales que no son de aplicación al caso, muestra un ignorancia sobre cuestiones elementales de cómo se manejan estas cosas. Entonces, claro, si se va a denunciar a Dujovne ante la Justicia y se ignora que Dujovne no puede ser denunciado porque tiene las inmunidades que le da el Estatuto del Fondo Monetario estamos en un problema porque esa investigación va a ir a vía muerta. Si nosotros denunciamos que en el acuerdo con el Fondo no se han seguido los procedimientos que establece la Ley de Procedimiento Administrativo e ignoramos o guardamos silencio que esa ley no es aplicable a este tipo de acuerdos, podemos hacer 70 demandas que van a llegar todas al mismo lugar. Acá lo importante es ir al fondo de la cuestión y no quedarse en trámites que se anuncian, salen en los diarios, los periodistas los comentan pero que revelan un enorme ignorancia de cómo se hacen estas cosas.

Hay un concepto que me gustaría que vos lo desarrollaras brevemente porque sé que es complejo pero es este concepto de “deuda odiosa”. ¿Podés contarnos de qué se trata y si se podría aplicar a alguno de los casos de la deuda Argentina?

Es un concepto desarrollado en mi primer libro que me llama la atención que ningún gobierno haya utilizado porque si bien es un concepto que fue forjándose durante muchos años, especialmente en el siglo XIX, y de alguna manera fue aplicado en 1898 cuando se firmó el Tratado de París que determinó que se terminaba la guerra entre Estados Unidos y España y Estados Unidos asumiera el protectorado de la isla de Cuba, en ese momento el gobierno de España le reclamó a Estados Unidos el pago de la deuda externa cubana y los diplomáticos norteamericanos dijeron que esa deuda no se iba a pagar porque había sido constituida por un Estado colonial, usurpador y no utilizada en beneficio del pueblo cubano. A partir de ahí varios juristas, entre ellos un famoso jurista francés Gaston Jèze, un famoso jurista italiano que había sido presidente del Consejo de Ministros de Italia, en su Tratado de las Ciencias y las Finanzas habló de que las deudas constituidas por dictaduras militares son deudas odiosas y pueden impugnarse. Pero hay un francés, Gaston Jèze, que hizo una distinción que para mí es fundamental, dijo que la deuda debe ser considerada odiosa si no fue utilizada en beneficio del pueblo con prescindencia de quién la haya constituido, si la constituyó la dictadura militar y la usó en beneficio de su pueblo es una deuda que hay que pagar y si la constituyó una democracia que no la utilizó en beneficio del pueblo indudablemente hay que impugnarla. Y hubo sentencias de un expresidente de los Estados Unidos que fue destinado a laudar en un juicio entre el Royal Bank de Canadá y el gobierno de Costa Rica y los juristas norteamericanos la consideraron siempre como una teoría no sólo aplicable sino que cuando fue la guerra de Irak con Estados Unidos, Estados Unidos dijo “no, la deuda externa de Irak no se va a pagar porque fue contraída por un dictador y no utilizada en beneficio del pueblo iraquí”. Ahora, esa doctrina que es norteamericana jamás se le ocurrió a ningún gobernante argentino decir “señores esta deuda original fue constituida por una dictadura, tuvo tales características”, no… se limitaron a pagarla, a refinanciarla, a reconocerla y a no discutirla jamás.

¿Qué criterios objetivos podríamos tener para poder determinar cuándo esa deuda adquirida va o no en beneficio del pueblo?

Es que uno de los elementos fundamentales, por eso yo siempre he peleado por hacer una auditoría general de la deuda, es que toda la deuda que tenemos hoy es consecuencia directa de la deuda de la dictadura militar, o sea, la dictadura militar dejó una deuda de 45 mil millones de dólares, cuando vino Alfonsín empezó a renegociar esa deuda espuria y cuando vino Menem lo mismo y cuando vino Kirchner lo mismo y cuando vino el gobierno de Macri lo mismo y tan es así que cuando uno ve que el proyecto de Sustentabilidad de la Deuda enviado por el presidente Fernández y el ministro Guzmán al Congreso el año pasado, ellos hacen referencia a que lo que se reestructura son parte de la deuda de Macri y parte de la deuda reestructurada por el Dr. Kirchner en el año 2005. La deuda reestructurada por el Dr. Kirchner en 2005 era la deuda del 2001, la del 2001 era consecuencia de la década del ’90 y así sucesivamente. Acá hay un origen de la deuda por eso podría discutirse e impugnarse porque para el Derecho Civil y el Derecho Administrativo los actos ilegales son nulos, de nulidad absoluta no solo los actos sino todas sus consecuencias posteriores. Y en la Justicia Federal además de las declaraciones de funcionarios está la constancia de que todo el proceso de endeudamiento es consecuencia de la dictadura militar. El gobierno de Macri ha dicho y lo acaban de decir sus últimos ministros, que la deuda que contrajeron es producto del déficit fiscal, ¿por qué se producía déficit fiscal? Porque  indudablemente los pagos de la deuda determinaban que jamás hubiera superávit porque era tan enorme lo que había que pagar de deuda que el superávit se convertía en déficit. Y eso lo viene arrastrando la Argentina desde siempre.

Entonces desde ese punto de vista no tendría demasiado sentido algo así como desagregar la deuda porque por lo que vos decís es que está viciado de origen…

Claro pero además hay otro detalle que es complicado porque aquí la oportunidad se perdió en el año 1984 cuando Alfonsín tomó el gobierno y se volvió a perder en 2003 cuando el Dr. Kirchner asume el gobierno y en vez de hacer una revisión total se limitan a renegociarla. Y vos fijate que hay otro tema que creo que también es básico en este proceso de renegociaciones que cada vez se pone más difícil de impugnar porque, por ejemplo, cuando se habla de la deuda de Macri se cae en un error conceptual porque la deuda no es sólo de Macri, la deuda es de Macri que la emitió y del Congreso de la Nación donde no tenía mayoría parlamentaria que le autorizó ese endeudamiento porque Macri, y esto lo vengo repitiendo yo debo ser el único, no emitió un solo bono de deuda que no le haya sido autorizado por el Congreso de la Nación y no sólo eso en ese momento empezó a funcionar una Comisión Bicameral de Control y Seguimiento la Deuda Pública, Comisión presidida por el senador Mayans que nunca controló y nunca siguió nada. Entonces no solo es responsabilidad de Macri pero claro decir esto es un poco complicado porque hay muchos mucha legisladores hoy que están en el Frente de Todos que autorizaron ese endeudamiento y hoy se hacen los distraídos. Entonces acá si no asumimos esas realidades y no ponemos blanco sobre negro y no mostramos la realidad de lo que fueron esos procesos estamos condenados a seguir refinanciándolo eternamente. Ahora vamos a pedirle plazos al Fondo Monetario pero además se le ha pedido plata al Fondo Monetario, el ministro Guzmán ha mandado un documento al Fondo diciéndole que necesita asistencia crediticia y seguimos en esta cadena eterna de permanentemente refinanciar deuda vieja.

Mencionaste esta carga eterna que tiene la Argentina de la deuda, el déficit, tomar deuda y la discusión que uno ve por lo menos en la opinión pública es que Argentina gasta más delo que produce entonces o toma deuda o emite y cuando emite entonces genera inflación. ¿Hay alguna manera o cuál es tu posición al respecto para poder salir de eso?

 Primero te quería aclarar algo que es puntual respecto al origen de la deuda. La deuda que es la mitad de la deuda que dejó la dictadura era deuda de empresas privadas que fue estatizada en 1982 y esa estatización fue perfeccionado durante la gestión de Alfonsín en el ’85. Esa deuda en 1985 eran 23 mil millones de dólares que las grandes empresas de la Argentina nacionales y extranjeras le transfirieron a toda la comunidad Argentina y que la Argentina siguió pagando eternamente. Entonces una de las cosas fundamentales es llamar a todos esos empresarios, las empresas del Grupo Macri, Techint, es decir, todas las que conocemos y decirles “señores, el Estado nacional ha pagado por ustedes durante décadas una deuda probadamente ficticia” y por qué digo “probadamente ficticia” porque en la investigación que hizo hacer Alfonsín al principio de su mandato en el Banco Central fue demostrando que esas deudas no eran reales y las habían construido las empresas para beneficiarse ilícitamente, esa auditoría por supuesto en el año ‘85 la tiraron al diablo, yo pude reconstruirla en parte. Por otro lado habría que hacer un censo obligatorio acreedores para ver quiénes son los reales tenedores de la deuda porque si el gobierno negocia con Black Rock, Fidelity o con los grandes grupos de inversión, es decir, está negociando con grupos pero no se sabe quiénes son los reales tenedores y sería importante saberlo porque en la Fiscalía Federal N° 6 el fiscal Delgado imputó a Mario Quintana, vicejefe de Gabinete ,a Luis Caputo ex ministro Economía, a Santiago Bausili, ex secretario de Finanzas que emitían bonos por un lado y los compraban por el otro, o sea, gozaban de información privilegiada para saber a cuánto emitían los bonos, qué tasa de interés les iba a dar, y cómo eventualmente después iban a cobrar esos bonos y esto supone que podríamos saber cuántos empresarios tienen bonos de la deuda, con qué dinero lo compraron, es decir hacer una especie de revisión total del tema. Yo creo que eso los asustaría de tal manera que se empezarían a aclarar las cosas y por lo menos algo de la deuda empezaría cambiar. Eso lo hizo Correa en el 2008 en el Ecuador y determinó que pagara apenas el 30% de toda la enorme deuda comercial que tenía el país.

Sería interesante ir por ahí, eso generaría la preocupación de unos cuantos…

Y por lo menos hacer algo distinto, yo no digo que esto pueda ser la solución definitiva porque han pasado montones de años, ha habido montones de actos que se han consentido. Pero te doy otro ejemplo, es público y además lo he estudiado minuciosamente y consta en mi libro que el Fondo Monetario cuando le otorgó el préstamo a Macri violó el artículo V Y VI de su Convenio Constitutivo. Bueno, el gobierno puede negociar con el FMI plazos y todo lo demás pero una de las cosas que podría hacer es pedirle una opinión consultiva a la Corte Internacional de Justicia de La Haya cuyas opiniones son obligatorias para los miembros de las Organizaciones de Naciones Unidas y decirles “señores, el Fondo Monetario no cumplió con esto, con esto, con esto… entonces queremos que la Corte se expida”. Eso sería otro elemento de negociación contra el FMI que hasta ahora el gobierno no ha hecho y no entiendo por qué no lo hace porque esto no impediría que más allá de esa presentación siga negociando el ministro Guzmán como quiera.