Andrei Fursov: “Hay una epidemia del coronavirus y también hay una epidemia mental”

Compartimos la entrevista exclusiva del historiador y sociólogo con Ivone Alves García y Marcelo Ramírez en “Humo y espejos”

  • La caída de la URSS fue un acontecimiento poco transparente, un imperio con alta tecnología, extensión territorial, grandes masas de población, organización social y política, desaparece de un momento para el otro sin reacción en forma inesperada. ¿Qué fue la URSS y por qué cayó?
  • La caída de la Unión Soviética todavía sigue siendo atribuida a la traición de varias decenas de personas en la cima de la pirámide de poder encabezada por Gorbachov.
  • Es un enfoque equivocado. La cosa es que la disolución de la URSS fue un proceso sistémico en el que participaron grupos interesados, tanto del alto mando de la URSS, como de los países occidentales. Gorbachov, Shevardnadze, Yákovlev eran nada más que una fachada. Las causas fundamentales de la disolución de la URSS fueron procesos sistémicos.

¿En qué consistían?

El sistema soviético fue un anticapitalismo sistémico. Es decir, la URSS como sociedad rechazaba el capitalismo. Pero, usando el lenguaje marxista, el capitalismo se rechazaba a nivel de las relaciones de producción, mientras que el sistema de las fuerzas productivas era igual al sistema del capitalismo occidental.

El desarrollo sucesivo de la URSS debía consistir en la evolución del anticapitalismo al postcapitalismo. Para ello se necesitaba un avance tecnológico. Para ello había que resolver tres problemas. Primero, se necesitaba una nueva base productiva con una nueva organización de producción. Segundo, se necesitaba una nueva base energética. Y tercero, había que protegerlo todo por medios militares.

¿Tenía la URSS todo aquello a mediados de los 1960?

Sí, lo tenía. Tenía el sistema OGAS del académico Glushkov que básicamente creaba una sociedad de información ya en los años 60. Había conceptos y avances en el ámbito de la fusión fría que convertía petróleo en algo innecesario. Y, por fin, había varios avances militares. Muchos de ellos no han sido superados aún ni por los Estados Unidos. Pero en la segunda mitad de los años 60 la nomenclatura soviética bloqueó el salto hacia el futuro porque temía que tales avances la relegaran a ella misma del poder. En realidad, se asustó del proceso que planeaba realizar Stalin a principios de los años 50, justo antes de su muerte. La cosa es que Stalin planeaba transferir la gestión de la sociedad soviética al consejo de ministros. El Partido Comunista de la URSS seguiría controlando la propaganda, recursos humanos e ideología. Pero después de la muerte de Stalin, nada de ello fue hecho. A mediados de los años 60 aquel modelo podía ser realizado ya sobre una nueva base tecnológica. Pero la nomenclatura bloqueó aquel proceso de manera absolutamente deliberada. Y, como el salto hacia el postcapitalismo no se había plasmado, la nomenclatura eligió otra variante: la integración en el sistema capitalista. Aquellas personas creían erróneamente que la URSS gozaría de un trato equitativo por parte de los países del occidente por tener el armamento nuclear. No tenía nada que ver con la realidad. Y los procesos que empezaron en la URSS, el restablecimiento de la nomenclatura, por un lado, y, por otro lado, la integración de la URSS en el sistema occidental, causaron la disolución de la Unión Soviética. Reitero, fue un proceso sistémico profundo. Creo que el grupo interesado en el cambio del régimen se formó a mediados de los 70. Estoy seguro de que no quería desmoronar la Unión Soviética. Buscaba cambiar su régimen socioeconómico. Se olvidó de que el régimen soviético era un todo. Y el desmoronamiento socioeconómico significaba el desmoronamiento estatal. Sabemos los resultados. La Unión Soviética dejó de ser la segunda superpotencia. Perdió su influencia. En la década de 1990 bajo Yeltsin sufrió una desindustrialización. Cabe mencionar que a mediados de los 60 un proceso de degradación similar empezó en el occidente. Aquellos dos procesos de degradación: la crisis del capitalismo y la crisis sistémica se cruzaron en un punto en los años 90. El mundo que tenemos ahora es el resultado de los cambios que ocurrieron a mediados de los 60 y a principios de los 70.

  • El colapso del sistema globalista se aproximaba dando señales de agotamiento ante la incapacidad de expansión ¿la irrupción de la covid19 es el certificado de defunción del sistema? 

Creo que lo que llamamos la pandemia del COVID-19, sin duda, no es una pandemia. La gente muere, hay una epidemia, pero no parece una pandemia. Hace poco publicaron un libro del Dr. Schwab, uno de los ideólogos de globalización. Incluso el propio Schwab escribió lo siguiente: “COVID is not an existential danger to mankind”. Es decir, el COVID no es una amenaza existencial para la humanidad. Luego cita las estadísticas. Su libro fue publicado en julio de 2020, hace unos meses. Para aquel entonces solo el 0,006% de la población mundial murió del COVID-19. En comparación, desde 1980, en 40 años, el 0,6% de la población mundial murió del SIDA (AIDS en inglés). Es decir, 100 veces más. La gripe española que estalló en 1918 se cobró la vida del 3% de la población mundial. Ni menciono la peste negra de los mediados del siglo XIV que causó la muerte del 30-40% de toda la población. Veamos lo que dice Shwab. Y es que su libro merece estar traducido a todos los idiomas. Es un documento canónico de los globalistas dónde exponen sus planes de manera abierta. Schwab dice: “Nos queda poco tiempo para crear un mundo totalmente nuevo. Tenemos 2-3 años”. Añade que si al menos un país grande, sea EEUU, China o Rusia, no participa en este proceso, todo está abocado al fracaso. Luego describe las medidas necesarias para crear el nuevo modelo del mundo. En palabras simples, las medidas que propone Schwab es un intento de preservar el capitalismo tardío, manteniéndolo 2-3 generaciones más. Y luego transformarlo al poscapitalismo. En su libro Schwab dice unas palabras esenciales. No las explica, pero los que entienden de qué se trata, las entenderán. Schwab escribe: “We must go from shareholder capitalism to stakeholder capitalism”. De hecho, es un intento de destruir la propiedad de pequeños propietarios. Vamos a ver, ¿a quién ha afectado el COVID-19? Ha afectado a pequeñas y medianas empresas. En los años 2018 y 2019 en la economía mundial se acumuló un gran número de problemas que habitualmente se resuelven vía una guerra mundial. Pero una nueva guerra mundial es algo muy peligroso, por eso fue necesaria una alternativa. Y de repente aparece el COVID-19. El COVID-19 desempeñó el papel que suele desempeñar la guerra mundial: fueron destruidos sectores enteros de la economía, se hizo más rígido el control social. He leído que el FMI propone controlar qué páginas web visita la gente. Si ven páginas web incorrectas, según el FMI, eso se registrará en su historial de crédito, y cuando uno quiera obtener un crédito, se le negarán su solicitud. Esto se llama “Big brother is watching you”. Pero esto es mucho más peligroso. En otras palabras, el COVID-19, o, mejor dicho, las medidas excesivas que lo acompañan sirven, como mínimo, para mantener los privilegios de la élite y, como máximo, crear un mundo poscapitalista nuevo. Ojo, no se trata de un mundo socialista, sino de un poscapitalismo distinto. Hace 10 años Jacques Attali, uno de los ideólogos del mundialismo, dijo: “Necesitamos una pandemia para crear un orden mundial totalmente nuevo”. Antes aún Istuar Bradly Ruppo en su libro “La historia breve del futuro” escribió: “El futuro es una economía distributiva global”. La economía distributiva no es una economía capitalista, es una economía en la que la oligarquía capitalista avanza a otro nivel. Vivimos el momento cuando el capital financiero se convierte en el de las plataformas sociales, los llamados ecosistemas, como Microsoft, Google. Ya no se trata de controlar el capital, sino de controlar el comportamiento de las personas.  Esto es algo totalmente nuevo. Se debe hacer todo lo posible para que no alcancen esta meta.

  • Trump significó una anomalía en la alternancia de dos partidos en EEUU integrados que pugnaban por un mismo modelo. ¿Qué es Trump, a quien representa? ¿Es un globalista moderado luchando contra aquellos que son extremos?

Hay diferentes tipos de globalistas. Hay globalistas moderados y ultraglobalistas. Trump de ninguna manera es un aislacionista. Es un globalista moderado.

¿Cuál es la diferencia entre globalistas moderados y ultraglobalistas?

Los globalistas moderados creen que el Estado debe permanecer, la industria debe permanecer en el centro del sistema capitalista, pero el Estado debe obedecer al Fondo Monetario Internacional. Los ultraglobalistas creen que el Estado debe estar formado por grandes corporaciones similares a la Compañía de las Indias Orientales. Fíjense, en los últimos 5-6 años vemos crecer mucho el interés hacia la historia de la Compañía de las Indias Orientales. A los ultraglobalistas les gustaría volver al mundo de la Compañía de las Indias Orientales, con 5 – 6 Compañías de las Indias Orientales o 5 – 6 Venecias grandes. Debo decir que una Supervenecia es un sueño viejo de los financieros. En 1930 Hjalmar Schacht, escribiendo a sus amigos financieros en Europa, dijo: “Debemos apoyar a Hitler, porque Hitler destruirá el Estado-nación en Europa y tendremos una Venecia del tamaño de Europa”. En otras palabras, el sueño de ultraglobalistas es un mundo que consiste en enormes megacorporaciones similares a Venecia, a la Compañía de las Indias Orientales. La gente, las fuerzas detrás de Trump, se oponen a esta ultraglobalización. Bueno, como los globalistas moderados quieren que el Estado permanezca, eso significa que la industria permanecerá, la clase media permanecerá, es decir, permanecerá lo que queda del capitalismo. Lo que está pasando ahora es paradójico. Los ultraglobalistas están utilizando el movimiento de la izquierda para destruir el capitalismo y todas las fuerzas que resisten al ultraglobalismo. Es decir, se crea una situación paradójica. Los ultraglobalistas utilizan a la izquierda para destruir la democracia capitalista. Es una situación muy interesante. Paradójica. Volviendo a Trump. Trump representa a los globalistas moderados. Y de ahí surge otra paradoja. Rusia, China y EEUU son adversarios geopolíticos en el escenario mundial, pero en la lucha contra el ultraglobalismo, Putin, Trump y Xi Jinping son aliados. Y esto crea una situación muy interesante y confusa. La situación actual en Estados Unidos que algunos llaman la Segunda Guerra Civil había sido predicha. En 1989 el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein estuvo en mi casa y hablamos de la perestroika. Entonces Wallerstein me dijo: “Pronto sucederá una perestroika en Estados Unidos. Pero será más sangrienta que la suya. Ya que se trata no solo de las relaciones entre las clases sino de las raciales también. La raza y las clases”. Le pregunté: “¿Cuándo vendrá la perestroika a Estados Unidos?”. Repito que hablamos en 1989. Y Wallerstein respondió: “Alrededor de 2020”. Twenty twenty. En 2020. En 1996 en EE.UU. fue publicado el libro titulado “La Segunda Guerra Civil en EEUU” de un tal Chittum, especialista en IT. Fue traducido al ruso. Las primeras palabras del libro de Chittum son: “En 2020 empezará la Segunda Guerra Civil”. Así que él predijo los acontecimientos en EE.UU. Pero, pese a las predicciones de Panarin y otros de que Estados Unidos está a punto de colapsar, pienso que eso no va a pasar, no lo permitirá la élite. Además, fíjense en que Trump no ha tomado ningunas medidas drásticas. ¿Qué habría debido hacer Trump, si no hubiera sido un hombre de negocios, sino un pólitico verdadero? Él juega al ajedrez. Su oponente le gana. Si Trump hubiera sido un político verdadero, habría volcado el tablero de ajedrez y, a pesar de todo, habría decretado la ley marcial. Pero no se atrevió. Tuvo miedo de la posibilidad de una guerra civil. La élite de EEUU hace todo lo posible para evitar una guerra civil. Creo que pronto este problema será resuelto. No sabemos lo que va a pasar, pero no creo que pronto en EE.UU. suceda una guerra civil. Cabe señalar que los ultraglobalistas tratarán de cambiar todo lo que ha hecho Trump. Pero como él ha hecho mucho, tardarán 2 o 3 años… o toda la presidencia de Biden. En realidad, será la de Harris, no de Biden. Hemos visto la condición de Biden. En Rusia hay un dicho… No quiero ser cínico, pero en Rusia hay un dicho, cuando alguien está muy mal, dicen que está más feo que un difunto peor que un difunto. Pues ésta será la presidencia de Harris. Durante los primeros 2 o 3 años de la presidencia de Harris tratarán de resolver los problemas creados por Trump. Por eso creo que no habrá ninguna guerra civil. Lo que va a pasar después es incierto. El mundo es impredecible.

  • Hay autores que sugieren que el choque que hoy vemos a nivel global tiene relación con dos sectores de poder enfrentados, uno de las antiguas fortunas de siglos y siglos y otro la emergencia de nuevos sectores de nuevas fortunas que controlan las empresas de Sillicon Valley. ¿cuál es su opinión sobre esto? ¿Qué modelos están disputando en el Poder?

En mi opinión, es un enfoque demasiado simplificado. La fortuna antigua y el Silicon Valley. La fortuna antigua es una fortuna astuta. Y durante los últimos 400 años esta fortuna ha demostrado su capacidad de adaptarse a diferentes condiciones. Creo que la fortuna antigua también está presente en el Silicon Valley y en muchos otros lugares. Supongo que la lucha actual afecta tanto la fortuna antigua como la nueva. Es decir, no es una lucha entre lo antiguo y lo nuevo. Es una lucha dentro de un clan antiguo con uso de varios grupos nuevos. Es más complejo. Reitero, la fortuna antigua es una fortuna astuta. Old money is tricky money. Por eso el Silicon Valley no es independiente. Personas como Zuckerberg fueron criada por la industria de defensa de EE.UU., controlada, en gran parte, por la fortuna antigua. Por lo tanto, la situación es mucho más compleja. Otra cosa es que en un futuro postcapitalista habrá menos espacio en la cumbre que hoy. Por eso hoy disputan el derecho de quedarse allí. ¿Quién ganará: ultraglobalistas o globalistas?

  • Ud. ha dicho “La esclavitud es la alienación del cuerpo humano, y aquí se aliena la conciencia, el subconsciente y el comportamiento humano. Este es un mundo poscapitalista en el que el objeto de la alienación es el reino espiritual. Antes de quitárselo, deben destruir la educación y la ciencia de masas en todo el mundo, “¿puede ampliar estos conceptos? ¿vamos a un mundo donde ya no veremos la violencia física y estaremos en presencia de métodos más sutiles de quebrar la voluntad?

Sí, es una pregunta muy buena. Intenté responderla… Hace dos años escribí el libro “La línea divisoria. Un futuro que ya está aquí”. Fue condecorado con un premio de la unión mexicana de periodistas. Escribí allá que para dos regiones del mundo, el futuro ya había llegado. Esas dos regiones son: África con neoarcaización y China con su sistema de crédito social. El COVID-19 contribuye al establecimiento del control del comportamiento humano. Bajo el pretexto de las medidas anti-covid testean nuevas tecnologías de control humano. La mascarilla, por ejemplo. Muchos entienden que es una cosa innecesaria, y sin embargo a la gente la obligan a usar mascarillas. Eso se llama “La doma social”. Entrenamiento social. Estás haciendo lo que crees que es innecesario. Eso implica la enajenación de la esfera espiritual del hombre. Y lo vemos ahora en formas muy diversas. Antes de quitarle la libertad a alguien, se le quita lo espiritual, la ciencia y la educación, fíjense en lo que está pasando con la ciencia ahora. La ciencia de verdad se concentra en estructuras cerradas, las universidades resultan una forma del desempleo oculto. En las universidades abordan solo los problemas secundarios. Hay una estructura que se llama “Cinco ojos” o “Five eyes”. Es una alianza de inteligencia de cinco países anglosajones. Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Reino Unido. Hace dos años a “Five eyes” se adhirieron la intelegencia japonesa, el Mosad y la inteligencia alemana.

¿Qué fue lo primero que hicieron “Cinco ojos” en esta situación?

Crearon su centro de investigación que fue encabezado por Niall Ferguson. Niall Ferguson hizo su carrera como autor de la biografía de los Rothschilds. Otro detalle que muestra la huida de la ciencia real de las universidades. Hace poco, MI6 del Reino Unido y CIA junto con las facultades históricas de tres universidades británicas comenzaron la preparación de especialistas en especialidades absolutamente nuevas. Son las especialidades de historiador sistémico e historiador investigador. El historiador investigador analiza las evidencias indirectas. Eso muestra que la ciencia y la educación reales se van a las estructuras cerradas. Y la educación de masas se destruye. La mejor manera de destruir la educación de masas es la llamada educación a distancia. Distant education. Eso va a matar la educación, se preparan para destruir la educación.

  • La combinación de nuevas tecnologías que prescinden de mano de obra dejará grandes masas sin empleo. Todas las nuevas ideologías: feminismo, ambientalismo, lgbtísmo, veganismo. etc, apuntan a que caiga la tasa de natalidad y la introducción de medidas como la eutanasia y la proliferación de las drogas completan un panorama en un mismo sentido. ¿Cuál es el proyecto final de estos globalistas extremos? ¿qué tipo de modelo económico y social quieren imponer cuando habrá una abrupta caída de consumidores por el desempleo? ¿Vamos hacia un modelo neo feudal con pequeñas minorías extremadamente ricas, una periferia a sus servicio y grandes mayorías que serán considerados excedentes y eliminados?

Algunos globalistas quieren disminuir la población mundial hasta 500 millones. Hasta 500 millones. Lo dicen abiertamente. La ONU habla constantemente de la reducción de la población. Quieren solucionar así dos problemas. En primer lugar, eliminan la población excesiva. El mundo postindustrial no necesita tanta gente, esa población tiene que desaparecer. Además, cuanta menos gente haya, más fácil será controlarla. El marido de la reina británica, el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, dijo que quisiera convertirse en un virus mortal, para reducir la población mundial.

Entonces, una de sus metas es la reducción de la población del planeta. En cuanto al régimen, no creo que vaya a ser el neofeudalismo o la nueva esclavitud, probablemente será algo nuevo, si tienen éxito. Hay que asegurarse de que no tengan éxito. Planean crear una sociedad estructurada en castas, estando por encima una casta que controle el conocimiento y los objetivos. Antes lo llamaban el fascismo técnico, technological fashism, ahora está claro que además de la técnica, estarán involucradas la ecología y la medicina. Sabrán el término de paciente asintomático, es muy de la época del COVID-19. Es decir, está enfermo pero sin síntomas. Es una persona sana, declarada enferma. Eso significa que la pueden manipular. Si leemos atentamente el último libro de Schwab y lo comparamos con lo que está ocurriendo ahora, veremos que no les sale bien y que les queda poco tiempo. No puedo decir que sea optimista, pero tampoco soy pesimista. Creo que no tendrán éxito, por lo menos, por ahora. Puede ser que vuelvan a intentar otra vez. Pero aquí mucho depende de nosotros, de nuestra reacción a lo que estarán haciendo. Lo más importante es que no dejemos que nos manipulen a nosotros o a nuestros miedos.

No sé cómo traducirlo al inglés o al español, pero en ruso apareció el término de coronabesiye de las palabras “coronavirus y besiye que es algo como “locura” en ruso. Hay una epidemia del coronavirus y también hay una epidemia mental. Una epidemia mental artificial que de hecho es un terror informativo. En primavera, con pocos enfermos todavía, Boris Johnson y Angela Merkel decían que millones iban a morir. El líder de un país debe infundir confianza en los ciudadanos, pero comenzaron a asustarlos. Casi todos los gobiernos de todos los países, a excepción de Suecia y Bielorrusia, se sometieron al dictado global y declararon una pandemia, es una muestra de lo importante que es este proceso llamado “pandemia” para los ultraglobalistas. Tenemos que entenderlo muy bien. De hecho, ahora tenemos dos epidemias. Una de ellas es una epidemia biológica pero lo que es más importante y lo que es más peligroso es una epidemia mental. Porque es una especie de terror informativo en el que participan todos los gobiernos, a excepción de Bielorrusia y de Suecia. Todos los demás están de acuerdo con los ultraglobalistas, y toda la historia de la pandemia muestra lo importante que es para los ultraglobalistas esta pandemia. Es una especie de arma y una especie de herramienta para crear un mundo nuevo y debemos hacer todo lo posible para aniquilar sus planes.

*Ivone Alves García. Conducción y producción de AsiaTv

**Marcelo Ramírez. Analista geopolítico y Director de contenidos de AsiaTv

Podés ver la entrevista ingresando aquí: https://www.youtube.com/watch?v=yxuIE-Sj8iU