Charo Bogarín. Cultura popular y vanguardia

Publicado originalmente en Radio Gráfica

Charo Bogarín es una de esas artistas tan talentosas como multifacéticas, con una lograda síntesis entre la música popular y originaria con las nuevas tendencias. A ello sumó una puesta en escena e imagen magnética y muy personal. Una entrevista donde contó sus inicios y formación artística, su poco conocido paso por el periodismo, Tonolec, sus trabajos como actriz y la miniserie sobre Aymé Painé, una biopic donde protagoniza a la cantante de origen mapuche y tehuelche, recientemente subida a la plataforma cont.ar.

Por Vivian Elem

Te conocimos a partir de Tonolec, después te seguimos en tu fase solista como La Charo, pero hemos descubierto que estudiaste comunicación y ejerciste el periodimo por mucho tiempo.  ¿Cómo fue esa experiencia?

Sí, desde mis 20 a mis 30 años estuve de lleno dedicada únicamente a lo que es la comunicación social, el periodismo. Primero a través del estudio y después trabajando siete años en la redacción de uno de los dos periódicos del Chaco. A mí, siempre me gustó el periodismo escrito, me gusta la palabra, todo eso después fue volcado en mis composiciones. Pero sí, fue una década dedicada de lleno a esta hermosa disciplina que es la comunicación social.

-En todo ese período además de ejercer el periodismo, ¿hacías danza en forma paralela o ya  habías dejado de practicarla?

No, en ese momento colgué las zapatillas de punta y el tutú. Desde los 7 a los 19 años estudié danzas clásicas, yo quería ser bailarina, estoy recibida de docente de danza e hice la carrera en el Instituto de la Provincia del Chaco. Pero yo quería estar arriba de los escenarios y la danza tiene un tiempo corto de supervivencia en escena y, sobre todo, tiene ciertos escalones. Pensaba en terminar la secundaria y venir a seguir formándome en Buenos Aires, en el Teatro Colón, en el San Martín, pero lamentablemente no pudo ser. Entonces, ahí, tomé esa decisión, ¿qué hago ahora de mi vida? Ahí, fue que me encontré con el periodismo, que en ese momento, me parecía la herramienta más transformadora de lo que podíamos ver a nivel de sociedad, de causas sociales, de ponerse uno al servicio de lo que necesita tu comunidad. Me encontré con esa faceta mía de comunicadora y la empecé a desarrollar, me apasionó, me gustó mucho estar dentro de esa disciplina.

-Se nota tu formación de danzas clásicas en toda tu puesta en escena, como cantante, pero también, una cuestión estética con mucha identidad, ¿eso también es parte de tu búsqueda?, ¿vino antes de la música o con la música? ¿Cómo se conjugaron todos esos aprendizajes?

A partir de mis 29 años empiezo a dedicarme a componer música, luego lo conozco a Diego Pérez y formamos Tonolec. Creo que a partir de ese momento de mi vida, que es la década de mis 30 años en adelante, lo que logro hacer es convertirme en una mujer hacedora interdisciplinaria, porque en el escenario de Tonolec o de La Charo, más allá de toda la cuestión sonora, de las mezclas con las nuevas tecnologías que nos representan mucho, como la música electrónica, lo que hago es ser interdisciplinaria al elegir darle peso y un concepto a una indumentaria, que el vestuario se vea orgánico, que el vestuario nos remita a las raíces, sin caer en lugares comunes, sino trabajando con diseñadores de esta época. Lo escenográfico también es muy importante, toda la cuestión teatral y de la danza aparece ahí a nivel escénico y a nivel corporal porque como me decía mi maestro de canto lírico, Ricardo Catena, un maestro formado en el Teatro Colón, “Charo, no es la garganta la que canta, es el cuerpo”, y yo creo que eso, es lo que se ve en el escenario, más allá de la expresión de la voz, se ve esa expresión corporal. Y bueno, integrando todas estas disciplinas, la palabra y la investigación de los cantos originarios, que me viene de la herramienta del periodismo, porque el periodismo te enseña cómo abordar un objeto de estudio, creo que ser interdisciplinaria, es lo que a mí caracteriza. Por eso, también después me abro a la faceta del cine, de ser actriz, a partir del año 2008.

-¿Cómo es tu experiencia con el cine? Se está estrenando una película sobre la cantante Aymé Painé.

Sí, desde el 23 de agosto en la plataforma gratuita Cont.ar se estrena Aymé Paine, (tiene el papel protagónico) donde cuenta la historia de nuestra cantora mapuche tehuelche. Es una miniseria de cuatro capítulos que fue filmada en Neuquén y Río Negro, cuenta la historia de una cantora que ha sabido en los años 70 y 80 difundir el sentir de su comunidad con mucho orgullo, con muchos valores. Es una mujer con la que yo me siento totalmente identificada, es una linda historia donde se muestra la biografía de ella, que es muy hermosa de conocer.

Mi carrera como actriz comenzó en el 2008 filmando con el director Diego Rafeca el largometraje “Paco”, donde actuó con Tomás Fonzi y con un gran elenco. Luego hacemos “Ley Primera”, otro largometraje hablada en lengua qom toba, con actores de corte internacional como Armand Assante. También fui a filmar a África con el director Pablo César, “Los dioses del agua”. Hice otras intervenciones y otros cortometrajes, es una disciplina que me gusta mucho.

-Aymé Paine,  fue una pionera en abrir caminos y reivindicar la cultura mapuche, igual que Luisa Calcumil, ambas del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, un trabajo muy importante el que hicieron ambas. Entre todas esas disciplinas en las que te has formado, ¿con cuál te quedas o con cual te sentís más a gusto?

Es el canto, porque con la composición, es donde vengo trabajando desde hace 20 años. Es un lugar donde me he quedado y he desarrollado mi carrera, mi camino. El cine también me gusta muchísimo, aunque la actividad que yo desarrollo como actriz es mucho más acotada en relación a mi actividad como cantora y compositora. Creo que en el canto, es donde confluyen todas estas disciplinas, que las he abordado con mucha pasión, con mucho estudio, con mucha investigación y con mucha responsabilidad, por supuesto.

-Como ves la difusión del folclore ¿te costó abrirte camino? 

En mi caso mirándolo con el tiempo, ya desde hace 20 años que estoy dedicada a ser cantora y compositora y he tenido la suerte de que mis proyectos tanto solista como grupales, como Tonolec, sean conocidos y bien recibidos desde el inicio. Tuvimos mucha atención de la prensa, mucha correspondencia del público que siempre se vio muy interesado y afín a lo que trasmitíamos, esto de reivindicar con mucho orgullo nuestra sangre originaria. Yo soy mujer guaraní, así que he trabajado también con las comunidades guaraníes de Misiones, hemos dedicado también nuestro trabajo a la comunidad Qom o Toba, de nuestro Chaco, de nuestra Formosa. Pero creo que sí, que es tarea también de nuestros medios de comunicación dar a conocer quiénes son estas nuevas voces del folclore. Es también una cuestión de género que me parece importante resaltar, que ahora con la ley de cupo femenino, en los festivales, se propende que los productores contraten un 30% mínimo de mujeres para que estén arriba de los escenarios, para que se conozcan las nuevas voces, las nuevas cantoras que hay en nuestro folclore nacional, en el rock, en el tango, en el jazz y en otro géneros musicales. Es un camino que está empezando. Y ahí, es una tarea importante, esta tarea tuya y de todos los comunicadores, elijan nuestra música para pasar, elijan nuestras cantoras, investiguen un poco más, que somos una generación. Ya lo decía Teresa Parodi o Liliana Herrero, que son mujeres conocidas dentro de nuestro folclore, que por suerte hay una camada impresionante dentro de las nuevas generaciones de mujeres cantoras. Hace falta un poco más de difusión, en ese sentido, para que la gente vaya conociendo.

– Como investigadora de la música, la búsqueda de la identidad, de lo propio, de transmitir nuestra cultura, ¿crees que es necesario más apoyo de las instituciones culturales?

Exacto, comparto lo que estás diciendo. Es muy importante que sigamos abrazando, comunicando y amando nuestra música, sobre este territorio argentino.

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