Como dijo el León Melquíades: “HUYAMOS HACIA LA DERECHA”

“La izquierda y la derecha unidas

jamás serán vencidas.”

Nicanor Parra

De todo lo que deja una jornada electoral distinta, teñida por tiempos de pandemia y protocolos ejecutados a la que te criaste, llama la atención que el brusco desplazamiento de un sector importante de la población de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia la derecha más ultramontana y neofascista, no haya sido aún justipreciado.

Un político grotesco, violento, patético en su construcción y tributario de la línea histórica directa del Duce Benito Mussolini que, lejos de ser quien convoca a los casi 14 puntos de votantes porteños que lo eligieron, parece correr atrás de ese sector. Es decir, Javier Milei es el candidato que imaginó el marketing para contener a una parte del electorado que, azuzado por los medios y otros estímulos a los que la política no es ajena, huye hacia posiciones extremas.

Por supuesto que se trata de un fenómeno de las grandes capitales mundiales. Jean-Marie Le Pen y su Frente Nacional en París (y en toda Francia, en realidad); Rocío Monasterio con VOX en Madrid; Nikos Michaloliakos, líder de Amanecer Dorado, el partido pro nazi en Grecia; Péter Jakab del ultraderechista Movimiento por una Hungría Mejor; Olli Kotro, del Partido de los Finlandeses; Joerg Meuthe, de Alternativa por Alemania; Anders Primdahl Vistisen, del Partido Popular de Dinamarca e incluso el Matteo Salvini, vice primer ministro del gobierno Italiano.

Todos conjugan una estructura transnacional de esa nueva derecha que, lejos de ser “democrática” -como pretendía algún cronista local-, es profundamente autoritaria, sólo que, como ya lo ha explicado el director del Centro de Investigaciones e Información socio-política, el belga Jean Faniel, esta extrema derecha “adoptó nuevas formas y discursos” porque “lo que más anhela es volverse frecuentable”.

Por esos andariveles transita este bufón libertario que se ha alzado con casi 240.000 votos en CABA (con una mayoría entre los que habitan los barrios del sur… recordar dónde prendió el nazismo) y que, considerando la tirria que produce María Eugenia Vidal entre los votantes de López Murphy, podría hasta conseguir unos miles más y llegar a la Cámara de Diputados para que su show se vea amplificado por la televisión.

Por lo pronto, la mañana siguiente al comicio, la agenda de Milei estaba repleta de reportajes con medios españoles, sobre todo de Madrid, cosa que muestra con toda claridad que la iniciativa de este neonazi, disfrazado de liberal a ultranza, se extiende más allá de toda frontera. Incluso de la de Estados Unidos donde Donald Trump aguarda agazapado.

Entre tantas tareas que le esperan al Gobierno en los próximos dos años, también estará la de desarmar esta pantomima de época. Porque como bien señala el politólogo Jean-Yves Camus “la ultraderecha prospera cuando hay tres crisis: de representatividad (funcionamiento de las instituciones), de redistribución y de identidad”. Y en las tres, el Presidente Fernández, tiene responsabilidad.