Daniel Santoro: “El peronismo busca volver sensato al capitalismo”

En ocasión del 17 de octubre pensaba que la lealtad es con el pueblo trabajador y a su vez del pueblo trabajador con el propio Perón, y sin embargo, pasaron 75 años, ya no está Perón, dentro del peronismo ha habido lealtades pero también muchísimas traiciones e incluso el nuevo momento del capitalismo ha roto las identidades, las ha fragmentado, ya no existe ese pueblo trabajador en ese contexto, ¿qué significado tiene actualmente el Día de la Lealtad?

No hay nada más sensato que la doctrina justicialista, o sea, todo el cuerpo doctrinario está trazado por una sensatez y es módica, las solicitaciones son módicas, no solicita revoluciones ni toma de palacios de invierno, ni dictaduras del proletariado. Lo que pasa es que entonces tiene un núcleo que contiene algunas verdades que son bastante invulnerables, ¿qué más sensato que las tres banderas del Justicialismo?, ¿quién podría estar en contra de alguna de esas tres banderas? Nadie que se asuma con un pensamiento más o menos empático con el pueblo. Entonces ahí es donde está su problema también, lo que no se puede mirar de frente porque son verdades en cierto modo invulnerables se tiene que velar con fantasmas, lo que se le pone adelante son todo tipo de fantasmas. Hoy en día está operativo el fantasma de Venezuela, el fantasma comunista que de vez en cuando se agita también. El mundo va inevitablemente hacia algo que tiene que ver con el peronismo, o sea hacer sensato el capitalismo, morigerar la codicia. Cuando se habla de meritocracia, por ejemplo, que es una de las grandes imputaciones, ¿qué tiene en contra de la meritocracia el peronismo? Nunca tuvo nada, el problema es que introduce la sensatez en la meritocracia, igualdad de oportunidades real, o sea todos partiendo del mismo lugar y entonces la meritocracia es una maravilla. Claro que sí, hay bobos, hay nabos y hay gente inteligente, y cada uno hará su vida pero le da a cada uno la posibilidad de tener una vida y eso es letal para la codicia. Entonces se le ponen los fantasmas y eso es lo que se agita ahora, por ejemplo que vienen a restringir el goce capitalista. Hay fantasmas restrictivos que son los comunistas y fantasmas de exceso de goces que son los gordos, los choriplaneros, la grasa militante. Hay fantasmas de los dos tipos, por ejemplo Axel es alguien que agita los fantasmas comunistas, le da terrenos a quienes no se lo merecen y te los saca a vos, y los otros otros fantasmas son “se pensaban que podía tener telefonitos, cositas y demás”, o sea no hay merecimiento, gozan en exceso, “hacen piletas y son demasiado grandes”, pensemos en Milagro. Son los fantasmas de exceso, consumen demasiado y siempre lo que hay es una pedagogía en contra del peronismo, es decir, a partir de esos fantasmas se hace pedagogía. Cuando el enemigo te propone que uses el peronómetro para con vos mismo, en tu contra, estás en un problema si no te das cuenta porque quieren siempre purificar, hay almas bellas purificadoras que quieren hacer que el peronismo sea potable.

¿Qué lugar ocupa la calle en la historia del peronismo?

La calle es un lugar natural del peronismo, que el peronismo tiene como espacio propio. Ahora, que te disputen la calle que se yo… cuántas veces el antiperonismo ganó la calle, con centenares de miles de personas, con manifestaciones abrumadoras y nunca tuvo la calle, no es eso ganar la calle. El pueblo siempre es el que tiene la posibilidad de la calle, cuando quiere sale, ahora tal vez no sea el momento. Mejorar realmente la situación económica es el mandato único y fundamental y así la calle la vamos a tener siempre.

Vos sabés hacer mucho énfasis en esto del peronismo como algo que no logra encajar y que también aparece como una suerte de exceso que borra todo límite. A su vez se asoció siempre al peronismo con la pasión, la emoción populista, la irracionalidad de líder carismático. Ahora en plena pandemia la ecuación parece invertida, la irracionalidad estaría del lado del antiperonismo y la decisión racional y responsable -en este caso de quedarse en casa, cuidarse, cuidar al otro- estaría del lado del oficialismo. ¿Esta presentación que hago es muy esquemática o creés que hay algo de esto?

Hay mucho de esto pero todo está en la bolsa de la especulación política entonces nada es verdadero. El adversario está actuando políticamente de acuerdo a sus intereses. Vienen conscientemente sabiendo el peligro que significaría un cierto orden que garantice por ejemplo una pronta recuperación de la economía. ¿Ellos cuándo empezaron el ataque masivo e irracional? Lo empezaron cuando Guzmán arregló con los acreedores privados, se alarmaron ahí porque eso que creían que no iba a pasar finalmente pasó y traía como cola una posibilidad cierta de recuperación económica. Entonces ahí hicieron el ataque que estamos sufriendo ahora con el tema de los dólares porque saben que la recuperación viene inevitablemente, incluso no es una gracia para nosotros, es en todos lados, cuando la caída es tan profunda, la subida también es profunda. Esa recuperación que ya se está dando, la están bombardeando porque sería letal para ellos que nosotros lo logremos y se va a notar mucho porque estamos muy abajo entonces eso lo cotizamos nosotros políticamente, no ellos. Ven que quedan a destiempo, a contramarcha, les tocó la caída y a nosotros nos toca una cierta recuperación. No lo van a permitir, nunca se lo permitieron al peronismo, esto es histórico. Se van a poner de culo y cualquier excusa va a ser buena, Cristina, lo que sea. Nosotros lo que tenemos que hacer es simplemente mantener la unidad, tener la cabeza fría y no dar la batalla y plantearles el escenario que también ellos buscan desesperadamente que es el escenario venezolano; es una ridiculez pero sin embargo a todas las ridiculeces uno tiene que prestarle atención en estos tiempos porque finalmente prosperan.

Hay una controversia respecto de la identidad del actual gobierno especialmente a partir de que Alberto habló en algún momento de pretender un gobierno socialdemócrata. ¿Creés que esta discusión es pertinente y cuáles serían las características que debiera tener un gobierno peronista en el 2020?

Es el gobierno peronista de estos tiempos. Considero que esa es una discusión que es simplemente la que quiere el enemigo. Lo dijo Macri con claridad, sáquense de encima a Cristina, o sea, eso está clarísimo. Hay un peronismo también para la socialdemocracia, para la izquierda, hay peronismo para todos y todas, entonces no jodamos con eso. Algunos compañeros, por ambición personal o porque tienen el ego demasiado grande -no sé, no voy a juzgar ni dar nombres- se equivocan enormemente, aplican el peronómetro que es lo que desesperadamente quiere el enemigo. No nos damos cuenta que si perdemos esta perdemos todo de una manera infernal, prefieren quedar emboscados como un grupito resistente de troskos. Es una estupidez hablar de una identidad peronista, ¿qué es eso por favor? Una identidad peronista es la que estamos construyendo ahora. Este es el peronismo, este es el desafío, si decimos que también somos socialdemócrata estará todo bien, ¿cuál es el problema? Sabemos lo que tenemos que hacer y lo estamos haciendo, todas las medidas que se están tomando son las correctas y peronistas. Siempre hay francotiradores y sobre todo intereses del enemigo en que esto prospere. Pero la batalla principal está ahora en el tema de la economía.

Desde sectores opositores se vincula al peronismo con una suerte de moral de la pobreza, con los planes, con los clientelismo, efectivamente se presenta al peronismo como en contra del mérito ¿Cuál te parece a vos que es la relación entre el peronismo y la clase media, hay ahí una disputa o en realidad es falsa?

Se genera un problema siempre porque es el factor de desborde del peronismo. El peronismo desborda por la clase media, o sea, produce clase media y esta cruza la membrana de pertenencia del peronismo y se identifica con el otro lado de la membrana. Va agigantando los sectores medios, el vector de ascenso social lo impulsa el peronismo y sale del peronismo y de la órbita empática que uno puede tener. Hoy en día todos se asumen como clase media, o son pobres o son clase media, la clase media baja se cree clase media y ahí tenemos un problema.  Y eso se subsana produciendo más clase media. A nosotros nos votan cuando la economía funciona y nos votan con gusto, nos votan los sectores medios también, no tenemos que olvidar eso, cómo ganó Cristina la segunda vez, es así, todo funciona porque funciona la economía, no compremos cosas ideológicas. Lo peor que puede hacer el peronismo es ponerse ideologista. Ellos fragmentan su discurso porque no lo pueden sostener entonces tiran sintagmas locos, “infectadura” por ejemplo, y hablamos sobre eso. Pero hay que esquivar las piedras y nada más, son piedrazos simbólicos, se esquivan y listo, y hacé lo que tenés que hacer que es arreglar la mierda en la que nos dejaron.

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