Ernesto Resnik: “Creo que tenemos herramientas para tratar de enfrentar la próxima pandemia mucho más eficientemente”

En el programa radial “No estoy solo”, el biólogo molecular y biotecnólogo brindó su opinión sobre los errores y aciertos de la comunidad científica a un año de la pandemia. Además, analizó las razones por las que existe un discurso anti-ciencia en pleno siglo XXI y se refirió a las condiciones que permiten pensar cuándo vendrá la próxima pandemia.

A un año del estallido de la pandemia, o por lo menos aquí en la Argentina que fue tan fuerte,  ¿podés enumerar aciertos y errores de la comunidad científica en torno al desarrollo del virus?

Sí claro. Primero quiero aclarar, porque tuve un episodio hace meses con este tema, que a veces “errores” no quiere decir simplemente “equivocaciones”, errores quiere decir que se sabía poco sobre algo y se supo más, entonces cometimos errores basados en lo poco que sabíamos. El error fundamental y que hizo explotar  la pandemia tuvo que ver con que no se conocía lo de los asintomáticos, el hecho de que este virus se contagiaba tanto por gente que no sabía ni siquiera que tenía el virus. Eso fue y sigue siendo el factor fundamental de transmisión del virus, gente que se siente bien, que está bien, que está en lugares con otra gente y no alerta a otra gente, esto de estar en lugares cerrados con otra gente es otra cosa que aprendimos en la pandemia y que terminó siendo también vital, el hecho de que el virus circula por el aire de manera muy eficiente hace que un lugar cerrado aún con barbijos, si uno está dos horas en una reunión en un cuarto pequeño con alguien que está contagiado es casi de cajón que varios de los otros se lo van a agarrar aún con barbijos. Dentro de los errores está también el barbijo, las comunidades, los países asiáticos nos alertaron desde el comienzo -porque tenían la experiencia de otros coronavirus, el MERS o el SARS 1- que había que usar barbijos eso es lo primero que hicieron, cerrar fronteras, distribuir barbijos, y en el resto del mundo nos negamos al barbijo hasta abril, un mes y medio después de saber que el peligro estaba ahí, ese fue un error. Cuando supimos que el virus se transmitía tanto por aerosoles el barbijo terminó siendo esencial. Todas estas cosas combinadas hicieron que creyéramos que era una cosa tradicional en la cual una cuarentena de 2 o 3 semanas alcanzaba para liquidar la transmisión y volver a la normalidad y claramente la gravedad de este virus y la enfermedad fue mucho mayor, imposible cortarla con 2 o 3 semanas de cuarentena. Esto lo aprendieron lugares como Australia que no  casualmente están cerca del mundo asiático, Australia el principal socio comercial de turismo y casi de todo en estos momentos es China y el mundo asiático, ellos entendieron de entrada que había que hacer cuarentena dura, no solo lo hicieron sino que lo lograron, bajaron el virus a nada y después cuando abrieron y el virus volvió, volvieron a hacerlo no diría sin problemas, ninguna cuarentena estricta es sin problema pero sabiendo qué es lo que había que hacer. Después también hay un montón de errores, la enumeración de errores puede ser larguísimas, las terapias, en lo que nos equivocamos con los estudios clínicos. Hay un montón de errores y con la explosión, con la gravedad de este virus, la suma de pequeños y grandes errores fue letal.

Sufriste un ataque especialmente desde el diario La Nación, incluso desde notas que no llevaban firma y que hasta desde el título advertían que te habías transformado de repente en un científico k, más allá del episodio del cual se tomaron para el ataque, ¿por qué creés que un medio de la importancia de La Nación se ocupa de avanzar en una especie de linchamiento mediático contra una persona como vos?

Sí, creo que es notable,  creo que obviamente habla del estado en el que están ciertos medios de comunicación de Argentina, casi que no dijo nada sobre mí todo eso que hicieron sino sobre ellos, en los últimos años obviamente esta es mi interpretación estos medios poderosos de Argentina, La Nación, Clarín, entendieron que la mentira, la exageración, el engaño cumple un rol político y lo han hecho con una impunidad tal que se sienten envalentonados para hacerlo todo el tiempo con quién sea. Pensá un segundo realmente haberse dedicado a mí, soy nadie yo, soy un científico que tuitea no mucho más que eso, agarrársela conmigo el diario centenario más tradicional de la Argentina, trollearme a mí realmente dice cosas sobre ellos. Igual por suerte, me hicieron pasar un mal momento por lo menos el primero o el segundo día, y después les salió al revés porque la adhesión, la solidaridad, la amistad, el cariño de mis amigos, de gente que conozco, de gente que no conozco, el cariño que me han mostrado y la casi militancia con la cual salieron a defenderme, no solo me llenó de orgullo sino que realmente me conmovió. Fomentaron perjudicarme mi trabajo con oleadas de trolls escribiéndole a mi trabajo para que me echaran, con acusaciones… el otro día vi gente que me acusó de antisemita, de las cosas más ridículas del mundo, pero también les salió al revés porque un vicepresidente de la compañía me llamó a su oficina y me dijo que tenía el apoyo total, así que si quisieron dañarme y quisieron callarme les salió mal. Ahora el mensaje que yo me imagino que de fondo es disciplinar, es de asustar al que hable con que mirá qué fácil te podemos destruir la vida, eso quisieron hacer, en mi caso no salió pero en muchos otros casos lo han hecho.

Te llevo a una mirada un poco más general. ¿Por qué creés que en pleno siglo XXI crece fuertemente un espíritu anti-cientificista y una desconfianza hacia la ciencia?

La verdad que no lo pensé tanto, tengo ideas sueltas sobre esto. Creo que una parte es el uso oportunista de ese anti-ciencia, el uso con beneficio económico, por ejemplo parte de un establishment anti-ciencia se ha usado para boicotear las medidas para frenar el calentamiento global, históricamente se usó el anti-ciencia aun usando argumentos científicos; también lo hubo en el caso del cigarrillo, el tabaco, cuando empezaron en los ‘70 en la campaña del tabaco genera cáncer, las empresas tabacaleras crearon un ejército de pseudocientíficos que decían que eso no era así. Las empresas farmacéuticas a veces hacen lo mismo para el otro lado, no el anti-ciencia pero la pseudo-ciencia al servicio del interés económico y en otros casos creo que hay un montón de ignorancia, hay una una grieta anti-elite, por ejemplo en Estados Unidos en la correlación entre el anti-ciencia en el espectro político, el anti-ciencia, el anti-vacuna es un 50% del votante de Trump y de los republicanos, vas al lado demócrata y no tenés casi nada, por ahí hay un 10% que dice que sería anti-vacuna. Creo que hay un resentimiento anti-elite que tiene en algunos casos cierta legitimidad por las elites del poder económico, no escuchando a la gente común, de eso se sirvió Trump, falsamente pero se sirvió Trump. Me imagino que hay una correlación o una combinación de todos estos factores, yo no sé ponerlos todos en uno para darte mi opinión general pero creo que vivimos en un mundo con todas esas cosas.

¿Tenés posición tomada respecto de lo que yo llamaría como una tensión natural entre la necesidad de un mayor control epidemiológico de las poblaciones y la eventual vulneración de derechos individuales? Por ejemplo que se publique mi nombre si me vacuné, que es una controversia que ahora hay en Argentina, que tenga que informar por dónde voy a través de una aplicación o que me obliguen a una cuarentena en un hotel. ¿Cómo ves esa tensión?

Sí, creo que esa tensión está desde el comienzo y volviendo al tema de los países que lo hicieron bien, digamos en cuanto a que no tuvieron problemas de pandemia, lo hicieron a qué costo… yo mencioné antes que cerraron fronteras, hicieron un montón de cosas bien Corea, China, pero también es verdad que lo hicieron con medidas extremadamente intrusivas. El secreto del éxito de Corea no es simplemente cerrar fronteras sino que es el seguimiento de datos, tienen un lugar centralizado por el cual cuando aparece un brote no sólo saben dónde estuviste, saben qué compraste, porque tienen acceso legal a qué negocio estuviste para poder alertar a otros. Es una tensión real en la cual yo en general no tengo una posición demasiado firme en esto porque obviamente no me gusta esa intromisión, no estoy a favor de esa intromisión, ahora cuando hay una situación de vida o muerte como este caso, ¿es aceptable perder ciertos derechos? Y obviamente llevando a Argentina esto que digo de Corea o China se dio estos días con lo de Formosa, la provincia más exitosa en control de la pandemia, ahora… ¿a costo de sacrificio en cuanto a libertades individuales? Seguramente. El balance de qué sí o qué no en la Argentina un poco está distorsionado absolutamente porque obviamente la oposición usa eso para tildar a Formosa de una provincia nazi con motivos políticos. Es bastante difícil saldar esta cuestión, está claro que en los países no asiáticos que no quisieron vulnerar ninguna o muy pocos derechos individuales la pandemia la llevamos horrible, vulneramos los derechos individuales a la vida de un montón de gente.

¿Hay alguna explicación social, cultural, que tiene que ver con la forma de nuestra vida actual en sociedad que permita suponer que este tipo de episodios pandémicos serán cada vez más frecuentes?

En principio la aparición de un virus que mutó, cambió y logró pasar de animales a humanos es un proceso probabilístico casi que puede ocurrir en cualquier momento, podría haber una pandemia dentro de dos años técnicamente con la misma probabilidad de que ocurra en 100 años. Hay un montón de gente estudiando este tema desde el punto de vista de sistemas biológicos y ecológicos que plantean el hecho de que la intervención humana en los hábitats de animales han empujado a los animales a las fronteras de las ciudades y por nuestro modo de vida es donde está en muchos casos al destruir su hábitat natural, necesitan vivir de las sobras de esa sociedad con lo cual viven alrededor de esa sociedad y que eso genera una mayor probabilidad de que esos virus de animales pasen a humanos. Un ejemplo concreto de lo que estamos viviendo tiene que ver con los coronavirus que salieron de murciélagos a humanos, y esto es algo que yo aprendí con esta pandemia no lo sabía que el 20% de todos los mamíferos del mundo son murciélagos. Si como ocurre en varios lugares de China, esta población de millones de murciélagos viven alrededor de la ciudades, Wuhan por ejemplo, la probabilidad de que de esos varios millones de murciélagos que además naturalmente son tolerantes a los coronavirus, los cortan, no se mueren con ellos porque sino estaría diezmada la población de murciélagos, la probabilidad de que esos millones de murciélagos terminen depositando un virus que cambió y sea nocivo para humanos en millones de humanos reunidos alrededor de la ciudad de Wuhan se incrementa. Entonces es muy posible y hay evidencia, por ahí anecdótica porque como te decía probabilísticamente da lo mismo un año, dos años o 100 años pero lo cierto es que en últimos 20 años hubieron la H1N1, MERS, SARS, ahora SARS, la incidencia pareciera que es cada vez mayor. Esto va a ser muy estudiado ahora, por suerte del otro lado también esto espero que sea un aprendizaje para cómo hacer las próximas, creo que científicamente por ejemplo el desarrollo de vacunas rápido como ocurrió va a ser más rápido aún, es muy bueno porque ahora creo que tenemos herramientas para tratar de enfrentar la próxima pandemia mucho más eficientemente.