Fuentes Seguras. Animando la tropa, dale que dale, el arriero va

Medios y Periodismo. Moral y moralina. Caretas y demócratas. Cafiero. Amichetti. Assange. Pagni. Papa Francisco. Petróleo

Lo que se vierte sobre el público. Lo que hace el público. Moral y moralina según Jauretche. Las caretas de los demócratas. Cafiero; dinero, hay. Amichetti, con quiénes y hacia dónde. Ómicron. Assange. Pagni. Papa Francisco. Petróleo.

EL MEDIO ES EL MEDIO Y EL MENSAJE, ES EL MENSAJE. La cantidad de informaciones lanzadas al voleo sobre el público, así como la construcción de las mismas en base a equívocos, varas dispares y ejes descentrados, complica la comprensión de la realidad. Sobre todo porque la realidad es compleja, está en movimiento. Y su observación depende del espacio geográfico y social escogido para mirar. Las noticias que la población recibe pueden dividirse en tres segmentos importantes: Mentiras, Deformaciones e Invenciones. A lo más que se puede aspirar, en medio de la catarata, es a encontrar medias verdades y a partir de allí extraer claves que ayuden a percibir lo existente.

El año que pasó fue importante en ese sentido. Los grandes medios lograron consolidar la labor realizada en los intensos tramos previos. Las cumbres del disparate se instalaron como la narración establecida y hasta quienes sospechan de su veracidad han adoptado un gesto mental resignado. Los grandes endeudadores en beneficio particular claman decencia al resto de la dirigencia política, los represores señalan autoritarismo en sus víctimas, los ajustadores agitan la bandera del crecimiento, los subsidiados y los deficitarios alzan la voz contra el gasto y el déficit. Una parte de la comunidad damnificada entra en el juego: se esfuerza en mostrar honradez, espíritu democrático, sobriedad y fiscalismo.

Sin embargo, el panorama descripto también conlleva errores surgidos de espacios críticos. El análisis político de fondo está fuera del radar masivo desde hace décadas. Los diarios y los canales de televisión suelen operar como afiches –los primeros fijos, los otros en movimiento- y en los años recientes sus títulos lograron mayor difusión a través de las redes sociales. La cantidad de lectores que exige materiales que ahonden en la historia y el presente es relativamente bajo desde los años 90 al menos y registra variaciones en circunstancias excepcionales como los comicios, los cambios de gestión, las movilizaciones disruptivas y algunas denuncias rimbombantes. Esto no se traduce necesariamente en una despolitización popular, pues los modos de adquirir información son variados.

Lo que es más. Entre las organizaciones sindicales y las sociales el nivel movilizador se ha mantenido alto. Desde siempre se ha menoscabado ese dato haciendo circular la idea de adhesiones clientelares con el objetivo de limar su incidencia política. Algunos militantes terminaron creyendo esa versión, sin comprender que –salvo las puebladas, que ameritan otro estudio- la presencia social callejera suele exigir un nivel organizativo básico para poder corporizar traslados y al mismo tiempo sentidos. La sociedad argentina es complicada, posee varios niveles de conciencia entrecruzados y aquello que se lee como despolitización, bien puede ser desacuerdo con las acciones económicas de las distintas vertientes que se ofrecen como opción.

Para redondear este punteo de un debate harto mayor, vale la advertencia: los sectores más informados no siempre resultaron los más participativos. En esa línea: el conocimiento público de ciertos medios no implica adhesión a los mismos. Aunque sirven para generar climas, rara vez alcanzan para obtener definiciones. De otro modo, con el bombardeo conocido, las opciones colectivas de los últimos –y ya célebres- 70 años hubieran sido muy diferentes.

Como esquirla colateral, una sugerencia puertas adentro. Los periodistas nacional populares deben ocuparse de hacer bien su trabajo, sin soñar con influir fuerte sobre el público. Eso es inmanejable y la pretensión de “llegar a todos”–en este período a través de una sobreutilización de las redes- denota el desconocimiento de la natural segmentación de preferencias existente. Narrar la verdad en desarrollo, bien situados, ya es bastante. Por mucho que se pretenda idealizar, ni el más importante periodista de nuestra historia, Rodolfo Walsh, ni el más profundo analista político, Arturo Jauretche, fueron “masivos” en el sentido inmediatista que se maneja hoy.

CREISTE EN LA HONRADEZ Y LA MORAL, QUE ESTUPIDEZ. Vamos a los temas específicos. Leamos juntos a Jauretche para arrancar bien rumbeados el 2022. Y quien crea que su aporte “ya fue” y debe ser relevado por el de pensadores europeos o asiáticos, que abandone esta columna y siga pidiendo disculpas por nada. En Filo, contrafilo y punta, recuerda que empresarios y comerciantes tienen el mismo dios que los ladrones: Mercurio.  “Desarrollar el país –apunta el hombre de Lincoln- implica aceptar que los negociados se hagan aquí y que sus beneficiarios sean locales. Es la cuota de inmoralidad que se paga pero no implica que la inmoralidad no exista antes de esa prosperidad. Se trata de que es visible cuando los beneficiarios están a la vista, son personas de carne y hueso que conocemos, y que el mecanismo de la inmoralidad internacional tiene interés que se pongan en evidencia”.

El pensador nacional es crudo, no pretende quedar bien: “Una sociedad de peones, la única inmoralidad que puede tener es la inmoralidad de los peones, que puede ir de lo sexual al pequeño hurto, pero no conoce la inmoralidad de los negocios, y a lo sumo conoce la del comisario que se traga dos vigilantes o del tinterillo que cobra coima por un trámite. Entre tanto, la gran inmoralidad vinculada a la expoliación del país pasa desapercibida, y nadie grita, por la inmoralidad de los tradicionales, y sobre todo cuando son extranjeros y tienen sus sedes en el exterior; nadie lo percibe y el mecanismo de la publicidad está organizado para silenciarla”.

Claro: “Todo el mundo conoce a los políticos que viven del escándalo local. Es raro que griten contra esos mecanismos internacionales, pero son los mejores instrumentos para salirles al cruce a los competidores criollos. Algunos son de absoluta buena fe, hombres honrados, pero cuya capacidad mental no les permite superar la visión de la política que no se refiera a una honestidad de vigilantes y ladrones. Otros son declasses sociales, que tienen todo el prejuicio de las viejas clases para los que vienen de abajo, y les retuerce el hígado la insolencia de los guarangos enriquecidos que pasan por delante de ellos”.

“No los critico en su posición de fiscales, pero sí les exijo que levanten la puntería y en lugar de preocuparse del vecino del inquilinato que se ha comprado un traje nuevo, se preocupen de aquellos que siempre han usado traje nuevo, y que son los representantes del negocio de que ningún argentino pueda hacerse un traje, si no es a través de los intereses que representan; porque muchas veces, por no decir casi siempre, y siempre, cuando los grandes órganos de opinión le dan resonancia a sus denuncias, el escándalo tiene un solo objeto que ellos ignoran generalmente. Evidenciar el escándalo doméstico. Los pesos que gana, honradamente o no, cosa que en el comercio no es muy fácil de precisar, alguien, algún piojo resucitado, y que antes ganaba el mecanismo exterior de dominio de nuestra economía, o simplemente porque perturbaba la estructura organizada para impedirnos que comerciemos como le conviene al país”. (1)

ALEGRE MASCARITA QUE ME GRITAS AL PASAR. El movimiento nacional, y muy especialmente su vital espacio sindical, ha sido caracterizado desde las distintas variantes liberales como autoritario, fascista, nazi, violento. Son asertos clásicos, y la historia viene de lejos; involucra a los primeros sindicalistas y recala en carteles colocados sobre las más diversas tendencias, andando el tiempo. Son legendarias las portadas acerca de las “mafias” y también aquellas que dieron a conocer, temblorosas, el “miedo” impuesto por ciertos secretarios generales. Los rastreadores de autoritarismo se complacen en señalar, periódicamente, a quienes según su parecer actúan de modo antidemocrático.

Sin embargo, los crímenes de comienzos del siglo pasado, las persecuciones de la Década Infame, la represión a la Resistencia Peronista, la brutal y sanguinaria acción de la dictadura a partir del 76, podrían ser suficientes para invertir los términos de la caracterización. Ahora, después de sermones con altavoz sobre el autoritarismo de la dirigencia peronista (en especial contra CFK) y de sus equivalencias gremiales, se descubre que uno de los referentes de los caretas consideró necesario establecer una Gestapo con el objetivo de arrasar con la vida de aquellos trabajadores que resuelven organizarse para bregar por sus derechos.

El sentido profundo es ostensible: junto a una deuda – corsé por cien años, pretenden  desplegar el delito desde el Estado para impedir el desarrollo de la economía argentina, bandera indudable de la Unidad del Sur. Es que sólo el movimiento obrero puede, con su denostada labor, gestar las condiciones de un mercado interno que beneficie a (casi) todos, aún a quienes se suman al decir impostado y repiten como tontos marcas… y consignas.

Cosa curiosa: en los sindicatos se eligen las conducciones con el voto de los afiliados. ¿Quién escoge y con qué métodos a los representantes empresariales, a los directivos de las ONGs, a los impulsores de las fundaciones, a los delegados de asociaciones que bregan por la democracia? Muchos de ellos se calzan la máscara y peroran sobre violentos y pacíficos, verticales y dialoguistas; hasta se animan a reinvertir los términos y proponerse como progresistas, dejando el concepto de conservador para aquellos que sostienen modelos de interesante sendero, como el sindical argentino.

La revelación reciente, que ha generado convulsión en una gran parte de la vida política del país no es otra cosa que el verdadero rostro del poder concentrado.  Cuando sus voceros hablan con ardor de democracia y respeto a las instituciones, en realidad esbozan por abajo este tipo de iniciativas. Ya las han concretado, en varios tramos oscuros de nuestro decurso.

Se pusieron otras máscaras para encubrir sus gestapos. Revolución ¡Libertadora!, Revolución ¡Argentina!, Proceso de ¡Reorganización Nacional!.  (2)

DONDE HAY UN MANGO VIEJO GÓMEZ. Retomamos la saga Dinero Hay, que ha logrado cierta repercusión en muchos lectores habituales de estas Fuentes Seguras. El canciller Santiago Cafiero dijo, pocas horas atrás, que la Argentina cerrará el 2021 con exportaciones de bienes y servicios en torno a los 85 mil millones de dólares, anunció una meta de 100.000 millones anuales en ventas para los próximos años y realzó la “resiliencia” de empresarios y trabajadores para “sobreponerse a la pandemia y apostar al futuro”. “No queremos ser excesivamente optimistas, pero lo cierto que la Argentina está llegando a un volumen de exportaciones de bienes de entre 75 mil millones y 78 mil millones y si uno contara los servicios va a llegar a 85 millones de exportación”, detalló.

Precisó que si bien el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) “siempre mide bienes” para establecer los volúmenes exportables, el sector de servicios ligado a la industria del conocimiento es “parte de un enclave que viene creciendo también muy aceleradamente”. “Estamos muy conformes con toda la tarea que se viene haciendo, realmente sorprendidos de la capacidad de los argentinos y argentinas y la resiliencia de los empresarios y de los trabajadores para sobreponerse a la pandemia, mirar el horizonte y apostar al futuro”, analizó el ministro y destacó la creciente incidencia de productos con valor agregado en los volúmenes de exportación que muestra el país.

“La Argentina siempre en su exportación de commodities es un jugador importante, pero también se han agregado exportaciones de manufacturas de origen industrial, eso también ha crecido mucho y también los servicios basados en conocimiento, otro de los vectores de desarrollo exportador que antes no estaba y ahora viene creciendo de un modo importante”, subrayó. Luego, en diálogo con Télam, Cafiero se refirió al Plan de Promoción de Exportaciones 2022, que presentó días atrás en el Palacio San Martín, junto al jefe de Gabinete, Juan Manzur, que contempla 280 acciones para el próximo año, como parte de una estrategia de incorporar nuevos sectores y empresas al segmento exportador con mayor valor agregado.

“Presentamos la plataforma para la planificación del año que viene con las ferias, incentivos económicos, programas con subsidios de tasa para las empresas que exportan y las 300 pymes más dinámicas desde el punto de vista exportador. Toda esta tarea que se viene haciendo en lo que para nosotros es el gran paraguas de promoción de las exportaciones argentinas”, indicó el canciller. Cafiero sostuvo que, con ése y otros instrumentos, el Gobierno busca que el 2022 “sea un año donde se sostenga este nivel de exportación y se crezca un poco más” con la “expectativa” de alcanzar los “100 mil millones anuales de exportaciones”.

Así las cosas, la cuestión pasa a ser de qué modo se utilizarán esos recursos surgidos de la naturaleza y el trabajo del país.

ANIMANDO LA TROPA, DALE QUE DALE, EL ARRIERO VA. En una charla abierta significativa concretada en el aire de nuestra emisora, el titular de la Federación Gráfica Bonaerense y hombre de la Corriente Federal en la CGT, Héctor Amichetti, pudo balancear lo actuado en el mundo gremial y delinear su planteo en proyección. Por un lado, indicó que el camino de unidad del movimiento obrero es valioso en sí mismo y que en este período, merced a la exigencia de su sector, viene integrando aceleradamente a las delegaciones regionales, voceras del país interior y grandes protagonistas de luchas históricas. Asimismo, señaló que hay conciencia en todas las vertientes sobre la necesidad de respaldar los mejores pasos del gobierno del Frente de Todos, aunque existan diferencias entre las mismas.

El gráfico puso de relieve el valor del lanzamiento del Espacio Producción y Trabajo, junto a empresarios vinculados al mercado interno y cooperativas que han demostrado su capacidad para intervenir en la economía nacional. Desplegó la idea: “Necesitamos articular a todos los realizadores de la producción. Trabajadores y empresarios que construyen el país y se esfuerzan día a día para lograr el crecimiento”. Estos operan en la práctica “en contraste con los monopolios que acumulan beneficios y derivan sus ganancias al exterior”. En el programa Patria Grande, Amichetti disparó: “La recuperación ha comenzado. Ahora es preciso definir la orientación de la recuperación y para eso el Gobierno debe conversar con los compañeros que necesitan el crecimiento”.

Esa sí es una esperanza tangible para el año que se inicia.

NO HABRÁ NUBE EN SUS OJOS DE VAGAS LEJANÍAS. La serenidad que caracteriza los días posteriores al brindis permite el clima justo para reflexionar sobre lo que ha pasado y lo que vendrá. Si el lector tantea el hilván ofrecido en este artículo, verá que la idea es ofrecer ejes que se despeguen de la andanada habitual e incomprensible que brindan medios y redes para fomentar la confusión.

Algunos interrogantes ameritan consideración, pese a que pueden quedar redactados sobre el viento.

Para sorpresa de este periodista, el médico asesor del gobierno nacional, Luis Cámera, aseveró que “en febrero todo el mundo va a tener Ómicron”. Añadió que la suba de casos de estos días es solo un comienzo, pero destacó que si bien esta variante es más contagiosa la enfermedad que produce es más leve y genera mucha inmunidad. Acto seguido insistió en la importancia de volver a usar el barbijo tanto en espacios cerrados como al aire libre. Es lógico preguntarse para qué seguir con los cuidados si el resultado es inevitable.

Vale recordar que el periodista Julián Assange se encuentra detenido en una cárcel británica de máxima seguridad. Es previsible, dada la complicidad entre las potencias anglosajonas para evitar la libertad de prensa, que todo culmine en una extradición destinada a escarmentar a todos aquellos que realizan este bello oficio. Assange sigue pagando el haber realizado un buen trabajo: informar sobre los crímenes del Norte en Irak, Afganistán y otras naciones.

Como contracara, el editorialista de La Nación, Carlos Pagni, aceptó las sugerencias que le hicieron llegar los dos espacios económicos que se han hecho cargo de diario y canal, y realizó un intento de generalizar el Caso Gestapo argumentando y bueno, a la final todos utilizaron los servicios de inteligencia en beneficio propio. Esto es condenable, sugirió, pero tiene equivalencia con lo realizado por administraciones previas. En el mismo lodo…

En su Mensaje de la Jornada Mundial por la Paz, el Papa Francisco señaló que “el ruido ensordecedor de las guerras y los conflictos se amplifica, mientras se propagan enfermedades de proporciones pandémicas, se agravan los efectos del cambio climático y de la degradación del medio ambiente, empeora la tragedia del hambre y la sed, y sigue dominando un modelo económico que se basa más en el individualismo que en compartir lo solidario”.

Cuando todavía no se acallan los ecos de la polémica suscitada por el texto “La ecología en la picota”, donde no se objeta la demanda de cuidado medio ambiental ni la exigencia de presencia estatal sino la búsqueda de erradicación de la actividad, Greenpeace efectuó un planteo equivalente sobre la industria petrolera. El Gobierno dispuso “con el fin de incrementar el conocimiento, la exploración y la producción de las áreas costa afuera ubicadas en la Plataforma Continental Argentina” convocar a un “Concurso Público Internacional para la adjudicación de permisos de exploración para la búsqueda de hidrocarburos”. En vez de exigir propiedad estatal de los recursos, los ecologistas proponen impedir la tarea.

Nos despedimos, en este primer texto del 2022, retomando los párrafos iniciales. La cantidad de informaciones lanzadas al voleo sobre el público, así como la construcción de las mismas en base a equívocos, varas dispares y ejes descentrados, complica la comprensión de la realidad. Este es un tenue aporte destinado a impulsar la reflexión con datos certeros. Como se ha expresado, estamos lejos de suponer que con una nota vamos a modificar el presente. Pero este es nuestro oficio, y lo respetamos.

Así como lo respetamos a usted, lector.

*Gabriel Fernández. Área Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

-Santo y Seña, junio de 1962. Incluido en Filo, contrafilo y punta. 1964

-Fragmento de Máscaras. Publicado en La Tecla Eñe. Diciembre 2021.

-Dibujos y Humor Fontanarrosa

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