Fuentes Seguras. Ante las grandes adversidades, grandes acciones

Un acto y un contrato. Una presencia y un mensaje. Política Exterior. Cal y Arena. La nube. Las negociaciones. Dinero hay. El monje. Breves intensas. Periodismo

La Argentina sigue siendo un dolor de cabeza para los poderes internacionales. No es empanada que pueda comerse de un bocado. Cuando todo parece enfilado hacia una sumisión perenne, clava las espuelas, alarga las riendas e intenta cabalgar.

Eso sí: el camino tiene sus complicaciones.

Dista de ser una pista lisa y con rumbo fijo. A veces el pura sangre se siente retraído por las irregularidades y resulta preciso relevarlo por un percherón con cascos amplios, gran alzada y facilidad para escoger donde pisar sin quebrarse. Para peor, la meta es difusa; se va escondiendo tras el horizonte.

Si hemos de salvar o no,
de esto naides nos responde;
derecho ande el sol se esconde
tierra adentro hay que tirar;
algún día hemos de llegar–
después sabremos a dónde.

UN ACTO Y UN CONTRATO. El viernes 10 de diciembre se celebró un nuevo Día de la Democracia y de los Derechos Humanos en la Plaza de Mayo. Una asistencia que, según la estimación de  los organizadores, alcanzó las 250 mil personas, aplaudió vivamente a los oradores y coreó consignas contra el macrismo y el Fondo Monetario Internacional. Los discursos, en el balance general, resultaron más potentes de lo esperado. Configuraron una suerte de contrato social.

Ofició como inusual maestro de ceremonias el ex presidente oriental Jose Pepe Mujica. Luego de un breve llamado a los argentinos para que “cuiden lo que tienen”, frase que en este caso posee abigarrado contenido, presentó al ex mandatario brasileño Luiz Inacio Lula da Silva. Tras la alocución de los invitados, tomaron la palabra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el presidente Alberto Fernández.

La presencia de Lula resultó, en sí misma, un mensaje. Tan fuerte para la región que llegó hasta el Hemisferio Norte y fue escuchado con agrado por Andrés Manuel López Obrador. También lo percibieron, con ansia de acortar los caminos que conducen al futuro, varios estadistas sureños. El jefe de la Central Unica de Trabajadores, del Partido de los Trabajadores y próximo candidato presidencial, efectuó una profunda evocación del emerger del Unasur y de los jefes de Estado que lo concretaron.

También denunció la persecución padecida y la equiparó con la de Cristina. Agradeció, emocionado, el respaldo recibido por parte de Alberto y se comprometió a seguir bregando por la unidad del Sur y las reivindicaciones del pueblo brasileño. La emoción manó de sus ojos, húmedos; propios del hincha del Corinthians que activa reuniendo firmas para que tal o cual jugador siga vistiendo la casaca blanca, del sindicalista que organizó el gremio metalmecánico empezando por detectar a los obreros que conocían la herramienta de la lectura. Del dirigente lúcido que supo articular un vasto archipiélago cultural como el que caracteriza a su país.

Aunque se imaginaba menos, con el diario del lunes (del sábado) fue posible reflexionar ¿Y qué podía esperarse si el bloque de la Cuenca del Plata estaba en uso del micrófono? La potencia de base de la tríada Argentina – Brasil – Uruguay dinamizó a los dirigentes allí presentes, les proporcionó el entorno justo y les insufló la inyección de energía vital que necesitaban para rumbear hacia zonas discursivas que, en las horas previas, ellos mismos supusieron equivalentes, pero más moderadas.

Cristina brindó la nota más intensa de la noche. Tras narrar el proceso de endeudamiento, el traspaso del mismo a la sociedad y la fuga de los beneficios, dijo que no es cierto que la Argentina carezca de recursos. Indicó que los dólares, se los llevan. Exigió al FMI que ayude al país a recuperarlos y rechazó los habituales programas recesivos de la entidad multilateral. En sintonía con párrafos de varias de sus célebres misivas, fue clara con las responsabilidades y desde allí lanzó el desafío. Nada hay que firmar que paralice el desarrollo. Podemos pagar, si se recuperan los volúmenes exaccionados.

Alberto tomó la posta y aceptó el convite. Luego de describir la heroica lucha humanitaria de los organismos y destacar la trascendencia nacional en el tema, afirmó que “la Argentina del ajuste se terminó” y pidió serenidad a su compañera en el Ejecutivo, pues “no se negociará nada que signifique poner en riesgo el crecimiento y el desarrollo social”. Aseveró que el año próximo hará todo lo que esté a su alcance para que “la distribución del ingreso mejore, el salario crezca y las ganancias no queden en el bolsillo de unos pocos”. En eventos anteriores había planteado un decir semejante. Se trata de un compromiso asumido públicamente ante el pueblo. Su cumplimiento está ligado a su destino político.

NOTICIAS DEL MUNDO. Como señalamos en el aire de esta emisora durante una completa transmisión que involucró al conjunto de las áreas y los programas institucionales, el acto terminó siendo más duro de lo que la convocatoria permitía estimar. Una parte del pueblo argentino cuestionó al Fondo y sus cómplices con una posición firme de su Gobierno. Acompañado por fuerzas masivas de Brasil y el Uruguay.

La jornada estuvo en línea: por la mañana se objetó una convocatoria clave a Josep Biden y se cuestionó agudamente a la OEA. Después de un rato durante el cual la política exterior –íntimamente vinculada a la interna- pareció perder el rumbo y pastar sin destino sobre tierra estéril, espuelas rienda y sentido se combinaron para volver al camino.

Un par de días antes, Alberto participó del Gzero Summit Latin America 2021. Allí rechazó las sugerencias al ajuste y lo fundamentó: “Quedó demostrado que ese capitalismo financiero que se impuso en las últimas décadas en el mundo sólo hizo millonarios a muy pocos, pero hizo a millones padecer la pobreza”. También objetó el contraste norteño con China, a la cual calificó como un “actor ineludible” del presente.

CAL Y ARENA. Todo el encuentro de Plaza de Mayo resultó una evidencia de virtudes y falencias del movimiento nacional. Las primeras resultaron enunciadas en los párrafos iniciales. Las equivocaciones ameritan consideración.

Haber invitado a un solo espacio sindical colocó entre la espada y la pared a sus articuladores. Una conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) recién ensamblada no podía admitir que sólo esa franja participara de la Fiesta de la Democracia, como si el resto fuera ajeno a esa construcción. Así, la multitud potencial que Camioneros podía ofrecer, estuvo ausente. Justo cuando podía saludar a su ejemplo, Lula, quien inspiró a Hugo Moyano para lanzarse a la lid política. Algún olvidadizo debería repasar varias declaraciones al respecto.

Luego: disponer el retiro de columnas de La Cámpora cuando empezaba a exponer Alberto Fernández lleva a suponer que los responsables de la directiva no escucharon con atención las palabras de Cristina. El vigor del acto se suscitó en la combinación de los factores presentados sobre el escenario y la idea que lo sostuvo radicó en la amalgama de la exigencia vice presidencial y la admisión de la misma por parte del jefe de Estado. Era el momento de indicar “te tomamos la palabra, presidente. Avancen juntos en base a los compromisos que acaban de (re) asumir”. ¿Cuál es la otra opción? ¿Qué significa el mensaje de ausentarse mientras habla quien dice Sí Cristina, quedate tranquila?

De todos modos, la señal fue enviada. Llegó al corazón de un Norte sin corazón. Y el protagonismo de la ex presidenta resultó inocultable.

En la edición anterior de esta secuencia pusimos de relieve la relación entre el discurso público de los dos máximos referentes del Frente de Todos con la exigencia popular de matriz peronista. Ahora, como entonces, refrendamos la trascendencia del concepto que atraviesa una zona inmensa de la sociedad. Mucho más allá de los criterios particulares que cada dirigente posea, necesita formular un decir que satisfaga al popolo minutoEs que nuestra  gente piensa, conoce la experiencia histórica y sabe que las argucias planteadas por los ajustadores no conducen a acumulaciones ni a oportunidades, a inversiones ni a empleos, sino a la ruina y la devastación.

De allí que el fino enlace entre el decir –compromiso público asumido- y el hacer –políticas concretas aplicadas- resulte una trama difícil de deshacer a menos que Alberto y Cristina estén dispuestos a pagar costos eternos por una defección visible.

Si hay algo que quedó claro, junto a las definiciones indicadas, es que a partir de ahora el Frente de Todos dirimirá nombres y propuestas en elecciones internas. La ilusión de unir excluyendo se desvanece. Otro compromiso asumido.

Como se verá, el acto dejó mucha tela para cortar.

LA NUBE. Sin embargo, a la luz del proceso económico presente, el cumplimiento de ese contrato contiene complejidades harto densas. Pues, sin olvidar las culpas primigenias, el ajuste habita entre nosotros y se refleja en la caída de los ingresos populares en general y las fenomenales cifras de pobres e indigentes que rasgan la ultra actualidad. Si las promesas de cerrar el grifo invertido rumbo al agujero negro han de corroborarse, los orientadores del proceso tendrán que poner en marcha una serie de transformaciones ineludibles que no recibirán ayuda ni respaldo fondomonetarista.

Por eso la fastidiosa mención previa a la ausencia de varias fuerzas del movimiento obrero y por eso la hosca observación sobre el taparse los oídos por parte de una vertiente políticala plasmación del crecimiento con justicia social necesita de todos los espacios del movimiento nacional, en especial de los más potentes, para concretarse. Si se vuelve a producir un quiebre con el sindicalismo –hasta ahora bien dispuesto a sostener al Gobierno- y si la más dinámica corriente kirchnerista se ausenta de la contienda porque demanda disciplinamiento pleno, el equipo titular presentará demasiadas bajas a la hora de salir a jugar.

Al igual que en otro período bien reconocible, las responsabilidades serán compartidas y los resultados se derramarán impiadosamente sobre el conjunto de la población.

¿ENTONCES? Mientras, las negociaciones continúan. El Ministerio de Economía difundió un informe sobre las mismas y mientras lo hacía, sus voceros sonreían. Veamos si hay razones para ello.

“El FMI reconoce que la recuperación de la producción y la inversión en la Argentina son más fuertes de lo esperado. Para el gobierno este reconocimiento es importante para la definición del punto de partida de un eventual nuevo programa con el FMI (si Argentina crece más de lo esperado el ajuste de las cuentas públicas puede ser menor).

Este punto refuerza la línea ministerial sobre la necesidad de que el programa acordado incluya políticas macroeconómicas que brinden continuidad a la recuperación.

La mejora de las finanzas públicas será gradual. (La visión oficial es que) un programa con ajuste fiscal frenaría la recuperación.

Son consideradas prioritarias las inversiones en Infraestructura, tecnología e inclusión social. Está en línea con la visión que viene siendo la base de la programación presupuestaria impulsada por el Gobierno, en la que el fortalecimiento del capital público y las inversiones en ciencia y tecnología se han planteado como pilares para construir una economía con más producción.

El FMI apuntó que el problema de la inflación es multicausal y requiere un enfoque macroeconómico integral.

El Gobierno estima que el abordaje del problema necesita:

Una reducción de la emisión monetaria, una reducción gradual del déficit, una estructura de tasas de interés para fortalecer la estabilidad cambiaria.

También, políticas de precios e ingresos, incluyendo acuerdos de precios con el sector privado.

Respecto a las reservas del Banco Central el Ministerio comparte el enfoque del FMI: deben aumentar a través del crecimiento de la inversión extranjera directa y de las exportaciones netas. La comunicación del Ministerio de Economía remarca que este último enfoque “está totalmente alineado con lo que marca el ministro Guzmán”.

Debemos subrayar. Aunque el acercamiento de posturas es ostensible y puede evaluarse satisfactoria la precisión sobre menos fiscalismo si el crecimiento supera las expectativas, resulta pertinente recordar que toda restricción implica un esfuerzo singular para el conjunto social porque evita el vuelco de la recaudación tributaria sobre la misma, pese a que la ha generado; también que al no intervenir el Estado en zonas claves y rentables de la economía nacional, evita la aplicación de fórmulas sencillas y directas para aquilatar recursos y evitar la persistente fuga de divisas.

Es claro que presidente y vice tendrán que pensar mucho durante los meses venideros sobre cómo salir del atolladero y puntuar en sus borradores cuáles son los pasos que podrían darse y hasta ahora no se han concretado para ese fin.

DINERO HAY. Retomemos. El momento culminante de la movilización se disparó cuando Cristina sugirió un terremoto interno en el FMI. “Ante las grandes adversidades, grandes acciones. Digámosle al Fondo que nos ayude”. Entonces, afirmó que “se habla mucho de que a la Argentina le faltan dólares. No, los dólares de los argentinos los tienen afuera, se los llevaron afuera”. Tras estas palabras, instó a Alberto acordar con el FMI un mecanismo de cooperación para “recuperar los dólares de los paraísos fiscales” y utilizarlos para pagar la deuda.

El lector puede imaginar cuán gratas sonaron tales palabras en los oídos de este periodista. Uno de los ejes de la disección económica planteada en las Fuentes es que Dinero HayLa comprensión de ese simple aserto modifica los diagnósticos acerca de la necesidad de afrontar un panorama desértico y reorienta la discusión sobre el empleo y la distribución interna de lo existente. En la misma dirección podemos incluir una consideración complementaria nada menor: Aliados externos, también hay. Pues nada de lo que informamos sobre la situación internacional está despegado de las vicisitudes nacionales.

No es justo estimar que semejantes precisiones derivan en soluciones fáciles. Es valioso ser plenamente conscientes de las dificultades y los desafíos; desde allí, aprehender las complicaciones que deben afrontar quienes llevan adelante la gestión.

EL MONJE. En ese marco es posible percibir con simpatía el accionar opositor. Por un lado lanzan a sus periodistas a hacer el ridículo con  pronósticos que parten de sondeos asentados en el parecer de vecinas gorilas de Belgrano R. También, con elucubraciones que canalizan anhelos sin base acerca del fin del populismo en la Argentina, en el Mundo y en el Universo observable.

Así, sus referencias políticas se permiten el blindaje necesario para visitar jueces, seguir difundiendo vaporosas imputaciones que brindan letra a los trolls, y responder sobre la crisis ambiental o las nubes de Úbeda cuando algún comunicador no alineado los indaga acerca del destino de los dólares provistos por el FMI al gobierno macrista.

La ruptura del bloque de diputados antinacional a través de una escisión radical da cuenta de interesantes movidas. El experto en temas agropecuarios Martin Lousteau, sigue aspirando a congregar aquellos respaldos que le permitieron asustar a Horacio Rodríguez Larreta en 2015. Para eso confluye con alguien que piensa en otra cosa: Enrique Nosiglia, quien intenta vender su espacio a las corporaciones monopólicas que configuran la base de sustentación de ¿Juntos?

La táctica del Coti es presentar su zona de influencia directa como la más potable para unas futuras Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. El núcleo duro liberal está quemado, estima, lo cual involucra al macrismo en su conjunto, disidencias incluidas. Dentro de la incineración incluye correligionarios situados a la derecha del PRO, si tal cosa fuera posible, como el gobernador Gerardo Morales.

El destino de todas estas variantes necesita el fracaso oficial. Por tanto es probable anticipar que el conjunto del esquema orientará su labor en esa dirección. Las peleas internas por el desmarque dotarán las acciones generales destructivas de un ritmo singular.

El factor señalado debe ser parte de todo análisis profundo: mientras los respaldos de cualquier integrante del Frente de Todos se encuentran en la vibrante interioridad del pueblo argentino, los del espacio liberal endeudador están en las cúspides monopólicas. Incluidos varios grandes bancos, que siempre pueden sorprender con algo de propaganda armada.

GANADERÍA, LÍOS, DENUNCIA, PERIODISMO. Tras un par de días soleados, el domingo concluye con cielos veteados de gris. Lluvias intermitentes invitan a calentar el agua y refugiarse en la mismidad después de una semana movida.

Alarmas en los hogares,
silbos, carreras, portazos…
Parece que va a volar
el pueblo todo en pedazos.
Han caído cuatro gotas
lo mismo que cuatro clavos.
Y el pueblo está donde estaba:
quieto, fresco, alegre, claro…

Algunos asuntos quedaron flotando y quizás merecen mención.

  • Julián Domínguez propuso a la Mesa de Enlace un Plan 2022/2023. Contiene la recomposición del stock ganadero y el alza del peso de la res que llegue al mercado. Esta semana abrirá una línea de créditos subsidiados. Las provincias tendrán libertad para operar con esos créditos. El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca descartó la idea del titular de la Secretaría de Comercio Interior, Roberto Feletti, para incrementar las llamadas retenciones. Como dato que hilvana segmentos previos de este artículo, vale destacar que las exportaciones a China representan el 75 por ciento de las ventas al exterior.
  • Ciertos líos en el oficialismo quedaron congelados tras el acto del viernes, pero no eliminados. Hay matices de cierta importancia entre Feletti y Matías Kulfas, y entre Miguel Pesce y Leandro Santoro. Ninguno contribuye a un quiebre, aunque si a lo largo del mes en curso los precios no frenan y el dólar genera preocupación, serán puntos de apoyo para el emerger de renovadas polémicas.
  • En provincia de Buenos Aires el gobernador Axel Kicillof intentará afirmar su liderazgo tras admitir modificaciones inspiradas por Máximo Kirchner. El panorama interior del gobierno distrital se complicó parcialmente tras la irrupción de la Policía en un nuevo caso de gatillo fácil. Nada fácil de explicar para el ministro de Seguridad Sergio Berni, quien está recibiendo cuestionamientos agudos.
  • El vicepresidente del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Gustavo López, explicó en La Señal su proyecto de ley para modificar un DNU de Mauricio Macri que habilitaba a las cableras la discrecionalidad en la selección de canales televisivos. El hombre pasó un rato por Diputados y dejó huella. La idea es que se ordene la grilla por eje temático, para que no haya discriminación (los canales de noticias en un bloque, los de aire en otro, los de películas en otro, los de deportes en otro, etc).
  • También, que los Cables suban todos los canales de aire como los provinciales, universitarios y Barricada TV. Que brinden lugar a todas las señales de noticias aprobadas por Enacom.Otras modificaciones que contempla el proyecto son relativas a los contenidos: “Las señales deberán tener una cuota de películas de producción nacional (0,5%, unas diez películas por año por señal). De esta forma, se fomenta la producción nacional y su visibilidad”. Como colofón, López estimó que la pauta publicitaria del Estado debería servir para sostener la pluralidad.
  • En medio del barullo y el bloqueo informativo, quedó al costado una grave denuncia presentada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 62, que involucra al comisario inspector Guillermo Christian Taddeo en los delitos de robo agravado, falsedad ideológica, asociación ilícita, privación ilegal de la libertad y extorsión.
  • Taddeo es jefe del Departamento de Delitos Económicos, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En la causa también está acusado el comisario Héctor Alejandro Rivas, quien se desempeña al frente de la división de Defraudaciones y Estafas de la fuerza.
  • Ambos funcionarios, sostuvieron denunciantes con identidad reservada por motivos obvios,  identifican empresarios que trasladan dinero en efectivo, para simular operativos y armado de causas y luego extorsionarlos. El lector puede dejar volar la imaginación y pensar qué dirían los medios concentrados si una situación de esta naturaleza fuera protagonizada por algún referente “populista”.
  • Finalmente, mientras la Sociedad Interamericana de Prensa y sus cómplices locales insisten en que los medios monopólicos que censuran canales, tergiversan la realidad y encima reciben subsidios del Estado a través de una disparatada pauta publicitaria, son víctimas de mordaza y persecuciónlos Estados Unidos afirman su democracia buscando el encarcelamiento del ya mítico periodista Julian Assange, a quien acusan de difundir documentos clasificados.
  • Un tribunal de apelaciones de Londres aceptó el recurso norteamericano contra la decisión británica de no extraditar a ese país al fundador de WikiLeaks. La decisión abre la puerta para la concreción de una de las máximas aspiraciones del Estado Profundoaleccionar a todo el orbe comunicacional y profundizar su poder de veto sobre la información que se ofrece al público.
  • Vale subrayar el oficio de Assange, pues en el océano de confusiones que sirve como ilustración de este presente, muchos compañeros supusieron que se trataba de un hacker aficionado a las nuevas tecnologías con ganas de llamar la atención mediante filtraciones sin trascendencia. De hecho, el australiano sigue siendo denominado en las redes como “programador y activista de internet” cuando su labor no ha sido otra que presentar pruebas directas de crímenes dispuestos por la banda financiera que gobierna el Norte.

Mucha información ¿vió? Gracias sobre el cierre para nuestras Fuentes Seguras, cuyos aportes se encuentran diseminados en la nota, sin el estilo Dialoguitos en el asfalto que caracteriza esta serie.

Gracias también, en el último tramo del año, para usted, lector, que escoge esta columna y le inyecta vida con sus propios pensamientos.

  • *Gabriel Fernández. Área Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

**Pinturas Jessica Hendrick