Fuentes Seguras. Base de sustentación

Precios, salarios, criptomoneda nacional. Los Moyano. Alberto. El crecimiento de Cristina Kirchner. El Papa, las balas y el silencio. Las dudas sobre el calentamiento global. Un poco de humor vaticano.

Qué curioso: Mientras aguardamos que algunos rayos de sol atraviesen el frío intenso que campea sobre el Sur del continente, varias zonas del Hemisferio Norte son arrasadas por temperaturas ardientes. Abordamos el asunto con precaución en las líneas venideras.

También nos referimos a temas que bien pueden calificarse como filosóficos. Cuál es la base de sustentación de un proyecto; cómo opera la confianza y de qué modo comunicarla. Tres interesantes bloques del texto presente, delinean varias preguntas y sugieren algunas repuestas sobre esos asuntos.

De entrada nomás, nos adentramos en la dura realidad local, repleta de polémicas cálidas y campañas conceptualmente desérticas. ¿Los adjetivos ocupan el lugar de las fundamentaciones? Como se verá al final, todo es cuestión de tiempo.

DOS CARAS. La inflación “desaceleró” –aumentó, pero menos- en julio: el alza fue del 3 por ciento, bien por debajo del 4,8 registrado en marzo, aunque lejos del equilibrio adecuado para una recuperación del poder adquisitivo popular. A lo largo del 2021 aquilató 29,1 por ciento. Es habitual apuntar que el dato la coloca “por encima de la meta oficial”, pero mejor sería recordar que trepa por encima de la capacidad resistente del bolsillo del trabajador. La inflación interanual desplegó una recta propia de la Fórmula 1 y alcanzó el 51,8 por ciento.

Para colmo los precios que se posicionaron por encima del promedio corresponden a alimentos y bebidas. Así, tras padecer una creciente promedio del 3,8 en el primer semestre, los analistas consultados para estas líneas afirmaron que en el tramo posterior no superará el 2,8 por ciento. El dato positivo posee el encanto de la comparación, siempre pertinente en política: Con herencia y pandemia combinadas, la inflación no superó el récord de 53,8 por ciento con el que clausuró Cambiemos su calamitosa gestión en 2019.

El Centro de Economía Política (CEPA) efectuó una interesante consideración al analizar estos valores: “Ni los aumentos de luz, gas combustibles, ni la variación del tipo de cambio, explican el 30,7 por ciento de inflación en el rubro alimentos y bebidas en lo que va del año. Cada uno de estos componentes ha sido utilizado como excusa para la remarcación del sector oligopólico, cuyo objetivo fue la recomposición de ganancias. Aunque se sugieren nuevos aumentos por las tensiones del dólar blue, que no forma precios, y de la reapertura paritaria, esto no debería suceder”.

Sin embargo, sucede. Como todos sabemos. Pero hay algo cierto, en contraposición, a favor del Gobierno: Las paritarias han logrado una mejora parcial en el consumo masivo y se prevé una suba mayor en el último trimestre del año.

Llama la atención la disparidad de premisas. Pues mientras ofrecemos estos datos, las cámaras empresariales siguen hablando de baja rentabilidad y realzando sus esfuerzos especiales para empujar la recuperación. Nadie sabe bien hacia dónde la empujan, pero si se repasan los informes de la semana que concluye de la Asociación Empresaria Argentina, la Unión Industrial Argentina y la Federación Argentina de Supermercados, puede hallarse una dramática exposición de desventuras empresariales que convocan al llanto colectivo y muestran el “esfuerzo” de los monopolios para mejorar el panorama nacional.

Esto podría explicarse a raíz de una reciente investigación de la Universidad de Oxford: El profesor Julian Barbour, en su libro El punto Jano esboza una nueva teoría del tiempo, y propone un Universo de dos caras, con un tiempo que avanza en dos direcciones. Sostiene que tras el Big Bang, el tiempo inició su recorrido hacia delante, y hacia atrás. La teoría se basa en dos conceptos claves: la segunda ley de la termodinámica y la entropía. Ellas establecen que un sistema evoluciona hacia un estado más caótico y desordenado.

Es una opción, claro, pero este periodista prefiere inclinarse hacia esa conclusión que el lector ya adoptó. El gran empresariado pretende absorberlo todo. ¿Por qué? Bueno, lo hemos señalado: porque puede hacerlo.

Mientras tanto, el precio internacional de los cultivos registró subas apreciables en el tramo reciente. Trigo, maíz, soja, lideran la creciente. Entonces, otra vez la burra al trigo: mientras se despliega la tensión sobre los precios internos pues los agroexportadores anhelan equiparar beneficios externos y locales, los representantes del Estado no pueden evitar optimismo ante una probable creciente del ingreso de divisas en el último tramo del ajetreado 2021.

Para completar los interrogantes sobre el futuro económico, el presidente Alberto Fernández deslizó la posibilidad de establecer una criptomoneda de curso legal en nuestro país. Explicó, en declaraciones que pasaron desapercibidas debido a la foto de Dylan en Olivos, que la variante puede ayudar en la lucha contra la inflación. Según BAE, la idea es desarrollar el mercado de capitales a través de instrumentos financieros digitales y así canalizar el ahorro hacia el sector productivo.

LOS MOYANO. El mundo sindical observó con cierto asombro la renuncia de Facundo Moyano a su banca en la Cámara de Diputados. La decisión extrema –restan dos años para la finalización del mandato- generó consideraciones de distinto tipo. Están quienes discurren sobre la negativa oficial a respaldar su proyecto de estatización parcial de los accesos Norte y Oeste a través de la creación de una nueva empresa estatal denominada Autopistas Metropolitanas SA (AUMET) con participación del Sindicato Unido de Trabajadores de Autopistas (SUTAP). El anhelo del dirigente bien relacionado con Sergio Massa tenía el objetivo de controlar los dos ingresos capitalinos que hasta hoy maneja el grupo privado español Abertis. Otros, posicionan cual eje la discusión sobre un Sistema Unificado de Salud. Y están quienes aventuran una reacción ante la ausencia de moyanistas en las listas rumbo a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Sólo el primer punto contiene algo de sentido. Lo cual evidenciaría la deriva del espacio hacia una postura netamente empresarial, ya distante de complejidades gremiales aunque aprovechando algunos resortes que involucran capacidad movilizadora. El problema es que como referentes del movimiento obrero los Moyano podrían ser importantes, mientras que como “burgueses” apenas superan una media sin entorno, accesible al vapuleo de corporaciones mejor asentadas. En este último marco, esta zona auto centrada acaba de sumar un roce con el Frente de Todos después de contender duramente con el mundo Cambiemos. Pensar que su peso específico le hubiera facilitado presencia en el movimiento obrero organizado a través del Frente Sindical para el Modelo Nacional, que desarticuló sin que nadie se lo exigiera.

Es interesante saber que Héctor Daer, titular de la Confederación General del Trabajo, hizo circular una reflexión a sus regiones de influencia en la cual sugiere dejar de lado fotos y renuncias y cerrar filas en el FDT, respaldando al presidente. También, que la Corriente Federal de Trabajadores ni siquiera se cuestionó su pertenencia al frente político citado sino que persistió en marcar el apoyo al Gobierno sin dejar de exigir mejores paritarias y freno al alza de precios, mientras la CTA de los Trabajadores fustigó con firmeza a la oposición y recordó el valor de seguir impulsando actividades productivas y acrecentar el poder adquisitivo de los asalariados estatales.

Es decir, el movimiento obrero organizado continúa, salvo excepciones, emblocado en la alianza vencedora del 2019 y no confunde el interés particular con el general.

El panorama muestra el proceso de individuación y aislamiento del moyanismo sobre su parcela de influencia genuina. Ya se había percibido en el último año del macrismo, cuando el andar con anteojeras generó malestar en voz baja. “Vos estás organizando un acto amplio de los compañeros contra la política económica de Macri y de golpe te enterás que desde Camioneros están convocando a una actividad parecida, sin consultar a nadie y sin incluir oradores de los otros espacios. Eso sí, te piden que movilices” había indicado por aquél entonces uno de los ejes de la enérgica oposición al liberalismo saqueador.

Lo releva Lucio Yapor, kirchnerista. El enroque forzado no parece satisfactorio para el Frente Renovador. Ya que estamos ¿Qué pensará Massa de todo este asunto?

ASISTENCIA Y/O TRABAJO. Como se puede ver, uno de los ejes del accionar político es la comprensión del factor que lo sustenta. El presidente de la Nación lo percibe parcialmente: Después de los chispazos con representantes de los movimientos sociales que se desplazan entre la comunidad desde fines del siglo pasado aseguró que el objetivo de su gestión “no es que la gente tenga planes sociales sino que tenga trabajo digno”. El jueves en Concordia, durante la presentación del plan de Trabajo Rural, dijo que “El Estado quiere que trabajen, pero eso no quiere decir que vamos a estar ausentes cuando ese trabajo no lo tengan”.

Esta aproximación a las exigencias de base puede servir como punto de partida de un mejor vínculo, más ligado al concepto de justicia social que al de zanjar la emergencia. No deja de ser útil señalar que la escucha de los reclamos surgidos del propio sostén implica admisión de la clave planteada en el párrafo anterior. Y que si resulta preciso destacarlo es porque hasta el presente el radar presidencial mostró dificultades para captar las señales. Esa ligazón es perentoria aun cuando algunas dirigencias sectoriales digan cosas inadecuadas. No siempre es posible escoger los interlocutores.

CRISTINA. Las encuestas brindaron un elemento significativo: Este año Cristina Fernández de Kirchner ha crecido, desde un piso alto, en la consideración pública. De hecho es el referente político con mejor imagen del país. Como los fríos porcentajes evaden la explicación, podemos adentrarnos en algunas consideraciones que, quizás, contengan aportes.

Por un lado, la evaluación de su período de gobierno amerita reivindicación, de modo directo con números en mano pero también en comparación con el período macrista y, aunque duela, con el actual. Su cargo presente implica cierta garantía para una zona del electorado pero nadie ignora que, así y todo, el titular del Ejecutivo es Alberto. La percepción social parece ser que los poderes concentrados a los que se enfrenta la gestión son intensos, y que la enérgica dirigente posee más vigor que cualquier otro político argentino para ponerlos en caja.

Sin embargo hay otro factor que puede incluirse, desde la cauta mirada de este narrador: Cristina habla, expone, argumenta, razona. El contraste con candidatos lacónicos y consigneros en todos los partidos que se alinean para las PASO es abrumador. Miles de personas de origen popular no parecen aburrirse con sus largas exposiciones ni aguardan golpes de efecto inmediatos que puedan transformar en twitters o volantes. Vale la precisión pues una gran parcela de periodistas, difusores, especialistas en redes y adalides de títulos sin cuerpo, atormentan con sus asesorías asentadas en preceptos devaluatorios de la inteligencia social. A esta altura del partido y cuando tanta agua ha corrido ya bajo los puentes de la Patria, estamos condenados a escuchar que “la política no interesa”, “las redes sociales exigen inmediatez” y un montón de frases hechas que evaden condicionales imprescindibles.

Por supuesto que existen personas a las cuales nada interesa ni moviliza. Vale evocar el relato de un ciudadano que acudía presuroso a la toma de la Bastilla aquél 14 de julio de 1789 y observó que muchas personas caminaban en sentido contrario: Munidas de los instrumentos necesarios, iban a pescar. Tuvieron la Revolución Francesa ante sus ojos, resolvieron mirar hacia otro lado y lanzar la caña para atrapar algún siluro.

Es obvio también que un mentecato como José Luis Espert adormece a la audiencia aunque desenfunde un arma. ¿Alguien puede recordar mentalmente –ahora- la voz de Diego Santilli? Bueno, grandes masas prestan atención cuando habla CFK. Una profunda y lejana historia de caudillos populares, una sólida formación política, una indudable gracia para la exposición, una comprobable gestión de gobierno, brindan volumen de juego a ese decir. Cuando las mismas campañitas del Frente de Todos pretenden “actualizarse” en la misma dirección duranbarbista de los antedichos, las personas se calzan el gorro hasta las orejas y piensan “Uff, siempre lo mismo”. Vale para todos, pero especialmente para quienes tienen algo que decir y se hacen los osos para que la gente entienda.

Interesante error, pues la gente, entiende.

LO QUE HAY QUE DECIR. La pieza oratoria presentada en Lomas de Zamora resultó significativa. Cómo no tomarnos el tiempo, entonces, para repasar sus ejes.

“Este 12 de agosto se cumplen exactamente dos años de aquella conferencia de prensa, posterior a ganar en las PASO por 15 o 16 puntos. Esa victoria provocó la ira de quien entonces era presidente y salió a dar una conferencia de prensa que fueron tales las barbaridades que dijo, que a los dos días tuvo que salir a pedir disculpas arguyendo que había dormido mal”.

“No hay porque desconfiar, pero desde ese entonces, se comenzó a instalar que, como había ganado el FDT, teníamos un problema de que no teníamos confianza y por eso los capitales se iban. Mentiras, eso había empezado el año anterior”.

“En enero de 2016, comenzó el endeudamiento, una montaña de endeudamiento. El pico fue en el año 2018 y cuando advierten que no les van a renovar el endeudamiento anuncian que van a recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) porque venían en picada, faltaba un montón para las elecciones”.

“El Día de la Bandera, pobre Manuel Belgrano, anunciaron que acordaron el famoso préstamo con el FMI de 57 mil millones de dólares de los que ingresaron 45 mil. Como ven, con el endeudamiento, el FDT no tuvo nada que ver”.

“¿Qué se debería haber hecho en ese momento? Cuidar las reservas del Banco Central. Pero no hicieron nada. Apenas el 1 de septiembre, crearon una restricción para poder comprar hasta 10 dólares. Y después de haberse ido 22 mil millones de dólares (presten atención, 22.000 millones de dólares, porque el enfunfurruñado no va a pagar esto, lo vamos a pagar entre todos y todas), recién ahí, después de perder las elecciones, imponen la restricción de no poder comprar más de 200 dólares por persona”.

“Mientras se rifaba alegremente el país, Alberto Fernández, en un ejercicio de responsabilidad institucional, salió a decir que el precio del dólar estaba bien. Se empezó a comportar en los hechos como presidente. Y el otro, siendo presidente, se comportó como un político de la oposición y dejó que se llevaran los dólares mientras recorría alegremente el país. Algunos compañeros y compañeras hablaron entonces de ingenuidad política de nuestro presidente (yo hablaba de responsabilidad institucional), pero viendo el tiempo transcurrido y cómo tratan a este Gobierno los que hicieron estas cosas y los medios de comunicación, hay que reconocer que esos compañeros un poquito de razón tenían”.

“La reducción de esa diferencia de 15 puntos que habíamos tenido en las primarias a los 8 de las generales les permitió ganar 8 diputados. Deben ser los más caros de la historia. Fueron 22 mil millones de dólares quemados. Bueno, quemados no, porque alguien se los llevó. Fueron fugados”.

“El próximo viernes cumplimos un año y 5 meses de pandemia. Entonces, así como se dedicaron a decir que la plata se había ido porque no tenían confianza en el FDT, se dedican a decir que los problemas que tienen los trabajadores fueron culpa de la cuarentena, y no de la pandemia”.

“Los medios de comunicación están todo el día diciendo que lo que pasó acá no pasó en ningún lado. Entonces, digo yo, ¿no será hora de que paren un cambio muchachos y muchachos? Con todo el derecho que hay a disentir, a debatir, a pensar distinto. No a mentir, a engañar”.

“Es más saludable cuando uno no odia, porque el odio amarga, envejece y estresa. Prueben con amor, da muchísimo más resultado”.

“La pandemia va a terminar, se va a acabar, vamos a estar todos y todas vacunados, pero después vamos a tener que hacernos cargo del muerto que nos dejaron. Así que les pido a los responsables de habernos dejado este muerto un poco más de humildad, solidaridad y patriotismo”.

“Este 12 de agosto se cumplen dos años de aquella conferencia de prensa posterior a las PASO. Ayer fueron los dos años de las PASO. Algunos se olvidaron de la foto, se la recomendaron. Muy bien La Cámpora, es buena la memoria, siempre es buena la memoria. Si uno no tiene memoria corre el riesgo de volverse a equivocar. Amor y memoria”.

POLÍTICA Y CONFIANZA. El subrayado de la lucidez no implica una admisión de ciertos modos de armado con rasgos cerrados que caracterizan al kirchnerismo.

No es fácil aprehender cuál es el significado de la palabra “confianza” para Cristina. Por algún motivo indescifrable en la vida política se ha extendido el prestigio de una expresión que, bien analizada, carece de sentido: Yo no confío en nadie. El que la formula adquiere, rápidamente, fama de astuto, precavido, zorro. Empero, emite un mensaje implícito que convoca a la preocupación por el interés individual cuando en las grandes gestas resulta preciso congregar equipos dispuestos a entregarlo todo por la Causa.

Se trata de un desajuste que puede explicar -no justificar- algunas deserciones y ciertas vueltas carnero. Siempre, recordando la premisa quien conduce, es el máximo responsable.

Ese perfil queda atemperado por los rasgos señalados líneas antes: la ex presidenta sí sabe dónde está su base de sustentación. Vierte ante los humildes conceptos político-filosóficos hondos (amparados en hechos); ellos la entienden y la respaldan. Tal vez no confíe en ningún dirigente, pero si confía en la matriz que la sostiene.

LOS SONIDOS DEL SILENCIO. Las amenazas contra el Papa Francisco no merecieron en la Argentina una oleada de solidaridad condigna con la gigantesca tarea que despliega en muy variados aspectos. Como se indicó en esta emisora, la demanda papal por el cierre de los paraísos fiscales y la recriminación a los empresarios para que dejen de fugar capitales y los inviertan en producción y trabajo, contiene una profunda coherencia con su labor interior. Desde el comienzo de su papado decidió indagar en el Instituto para las Obras de Religión, más conocido como Banco del Vaticano. Esa entidad configuró, durante varios papados previos, una zona franca para blanquear capitales.

El recorrido, propio de una atractiva película sobre la mafia, evolucionó hasta un juicio contra los diez principales responsables de la entidad financiera vaticana y luego una misiva con el sello de la ética capitalista. ¿El hecho no conmovió a las autoridades nacionales? ¿Tampoco llamó la atención de los medios y las organizaciones que han realzado su convocatoria Tierra Techo Trabajo? Este periodista ha reflexionado bastante al respecto, sin hallar respuestas adecuadas.

DEVENIR ARDIENTE. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la Organización para las Naciones Unidas presentó al mundo un crudo pre informe sobre el “impacto irreversible” que representa el límite del calentamiento global de +1,5 C fijado por el Acuerdo de París. La entidad advirtió acerca de las “dramáticas consecuencias” a las que se enfrentará la humanidad. “La vida en la Tierra puede superar un cambio climático de envergadura evolucionando hacia nuevas especies y creando nuevos ecosistemas. Pero la humanidad no puede”, sostiene el difundido borrador.

Añade que en los próximos años habrá escasez de agua, hambre, enfermedades, extinción de especies, éxodos y ciudades sumergidas por la crecida de los océanos. La suba de la temperatura generará “consecuencias graves durante siglos e irreversibles en algunos casos”. Según el estudio, 420 millones de personas padecerán las secuelas de olas de calor extremas si el calentamiento del planeta supera 2 º C. El hambre podría afectar en 2050 a unas 80 millones de personas más que en la actualidad “si no se reducen rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Es válido señalar que la presentación de la ONU resulta equivalente a los planteos de la Encíclica Laudato Si, difundida por el Papa Francisco durante el año 2015.

El conjunto de la información suministrada contiene algunas certezas que oportunamente dimos a conocer en el texto “Cuando se caigan a pedazos las paredes de esta gran ciudad”. Sin embargo, aquí también el diagnóstico tiene incidencia sobre las acciones a adoptar. El análisis parte de aceptar que el calentamiento se está originando en la actividad industrial humana; ese dato sólo está corroborado por el sentido común de quienes observan el lanzamiento de gases sobre la atmósfera, la desertificación de algunas regiones y los desperdicios acumulados en las grandes extensiones oceánicas. Pero las consecuencias no ratifican las causas. Son numerosos los científicos que recuerdan que las eras de glaciación y de calentamiento sufridas por el planeta se originaron en su misma naturaleza durante períodos en los cuales la industria ni siquiera configuraba un sueño lejano.

De hecho geógrafos y en especial vulcanólogos precisan que el actual calentamiento, con sus consecuencias bien descriptas por la ONU, se genera por las emisiones calóricas surgidas de la misma Tierra, las cuales promueven el llamado efecto invernadero, y apuntan que la actividad humana sigue resultando proporcionalmente inocua sobre el medio ambiente más allá del impacto visual que causan un puñado de imágenes seleccionadas. Esas imágenes se refieren a los efectos del calentamiento, no al origen, enfatizan.

Si los resultados pueden ser semejantes, ¿a qué viene la polémica? De no acertarse en el diagnóstico es probable que se adopten medidas drásticas de corte anti industrial que, sin evitar un proceso probablemente natural, empobrezcan aún más a la humanidad privándola de herramientas científico técnicas para afrontar las dificultades.

Parece sensato promover que científicos, ecólogos y sobre todo Estados definan, en base a un análisis muy objetivo, un rumbo claro sobre las tecnologías a desarrollar para impedir la catástrofe. Cualquier obcecación destinada a ratificar banderas ideológicas por encima de realidades puede conllevar una pérdida de tiempo letal al canalizar esfuerzos en direcciones trazadas por la declamación de almas bellas y no de certezas contundentes sobre el problema a combatir.

Descansamos y preparamos unos mates.

En el slalom mental que caracteriza el final de estos artículos, aparecen las fuertes críticas de Víctor Hugo Morales y varios más sobre la figura del atribulado jefe de Estado. Por un instante, el gran relator volvió a ser el tenaz opositor que alzó la bandera contra la 125. Una pena. La compulsión por mostrarse “independiente” lleva a ciertos colegas a independizarse de la razón y cooperar –involuntariamente- con quienes están orgullosos de militar en favor de las grandes empresas comunicacionales.

Los protagonistas de la alianza oficial siguen su curso sin denotar la ansiada división que proclaman esas compañías. Según la información recibida por este narrador, Alberto y Cristina cerrarán filas en las semanas venideras para actuar conjuntamente en la campaña.

¿Es muy tarde ya? Las declaraciones de María Eugenia Estenssoro sobre lo que considera el asesinato de su padre José en 1995, podrían abrir algunas compuertas de valor para revisar la privatización de YPF dispuesta poco después. No hay que olvidar que un 49 por ciento de la firma sigue traccionando en sentido contrario.

La figura de Juan Pablo María Biondi Scotto, secretario de Comunicación y Prensa de la Presidencia de la Nación Argentina, atraviesa el peor momento. Y eso que no supo de mejores tramos. Su relación con la periodista hiper opositora Guadalupe Vázquez, de La Nación, es la comidilla en Casa Rosada con esquirlas sobre la Residencia Presidencial de Olivos.

El debate sobre jornada laboral, nuevas tecnologías e ingresos resurgirá hilvanado con el del Salario Básico Universal. Los ejes argumentales, si el campo nacional los usufructúa debidamente, pueden ayudar a entender en qué situación nos encontramos. El mundo ya ha cambiado. Si la polémica es conducida por el liberalismo arcaico, las conclusiones pueden colisionar con la realidad a niveles insospechados.

En nuestro programa la ex ministra de Economía Felisa Miceli hizo vibrar el micrófono: “Me pregunto yo, si no aumentan los servicios públicos, las tarifas energéticas, sobre todo si no aumentan los salarios, o aumentan poco, y perdieron participación real -si esto ocurre no hay demanda-, por más que hay reactivación en algunos sectores, en general no hay un gran movimiento económico, ¿Qué es lo que hace que los precios aumenten tan aceleradamente?”.

Para que los ejes del debate nacional recobren sentido, es cuestión de tiempo. No es lo mismo jugar rápido que jugar apurado.

Como hemos sido muy espirituales a lo largo de este artículo, cerramos con algo de humor eclesial, para que Jorge Bergoglio sonría un poco desde el Vaticano.

DIOS Y EL DINERO. Tres curas debatían cómo repartir el dinero de la colecta, qué parte se quedaría Dios, y cuanto guardaría la iglesia para sus gastos de mantenimiento y gestión.

Uno de ellos propone:

– Hacemos un círculo en el suelo, tiramos las monedas al aire. Lo que caiga dentro del círculo es para Dios y lo que quede fuera es para nosotros (perdón) para la parroquia.

Los demás no estaban muy de acuerdo, y dice el segundo.

– Creo que es mejor que lo hagamos al revés. Lo lanzamos al aire y lo que quede dentro del círculo es para nosotros (perdón) para la parroquia. Lo que queda fuera, es para Dios.

La solución no los convencía. El tercer cura, iluminado, propone:

– Tengo una idea mucho mejor. Lo lanzamos al aire, muy alto, que Dios agarre lo que quiera, y lo que caiga, para nosotros.

*Gabriel Fernández. Área Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Con la colaboración del equipo de Sindical Federal y de Norma Rosa Torello (periódico Conexión 2000)

Pinturas Salvador Dalí