Fuentes Seguras. El ayer juega su carta

Cambios y designaciones: cómo y por qué. La interna nacional, la interna bonaerense. Polémicas latentes. Política Exterior: Juan Manzur. El desacople entre la emergencia y la estrategia. Un dato relevante. Teg – Deg. Dios, la filosofía y el plástico. 2022: La caja de Pandora.

GOBERNADORES E INTENDENTES. Varias modificaciones en los equipos de Gobierno están dirigidas a integrar zonas del justicialismo que se sintieron excluidas y a movilizar -a su través- masas de población que vivieron las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias con desapego. En la lectura posterior a esos dramáticos comicios pudo observarse que unos seis millones de votos rechazaron aspectos de la acción oficial pero no modificaron su configuración identitaria. Si el factor central del corcoveo fue el económico, es razonable señalar que el mismo encabalgó con la frialdad de gobernadores e intendentes a la hora de utilizar sus estructuras para incentivar la participación.

De ahí que la llegada de Juan Manzur a la jefatura de Gabinete nacional y de Martín Insaurralde a su equivalencia bonaerense impliquen respuestas políticas rápidas a una situación que posee otro trasfondo, como veremos. Cada uno de los nuevos funcionarios tiene a sus espaldas núcleos importantes de referencias regionales capaces de convocar y dinamizar franjas de la sociedad: la presencia en las formaciones directivas estatales evidencia un estilo de labor distinto al de otros períodos y necesariamente consensuado entre Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa, entre otros.

El sentido es este: el conjunto de la oposición y los medios concentrados aguardaban un festival de acusaciones cruzadas al interior del Frente de Todos. Durante las primeras horas de circulación de la famosa Carta, los materiales periodísticos circulantes insertaron con fruición la palabra “fractura” en todas las informaciones pos electorales. Nuestras Fuentes Seguras explicaron que “hubo reflejos. En vez de salir a responsabilizar a tal o cual gobernador o intendente por no mover el aparato, se ofreció a los más representativos un puesto de comando. Y si repasás los nombres, verás que se hizo sin beneficio de inventario”. Efectivamente, un breve paneo por la historia de Manzur e Insaurralde, entre otros designados, permite evocar escaramuzas de distinta intensidad con las cabezas del FDT.

POLÉMICAS LATENTES. Las movidas aceleradas no implican el cese de las discusiones intestinas y es probable que las mismas salgan a luz después de las elecciones de noviembre. De hecho, el gobernador Axel Kicillof se sumó a la movida incluyente pero no resignó a su hombre de confianza, Carlos Bianco, a quien colocó como jefe de Asesores. Los líderes de las comunas peronistas barruntan que ese dirigente ha sido responsable de romper el exitoso modelo de campaña provincial 2019, cuando el ex ministro de Economía recorría las comarcas, listo para escuchar. Algo semejante sucedió en Nación, pues Alberto reubicó con fórceps a Santiago Cafiero en una cartera trascendente que no parece a su medida.

De hecho, ambos ordenadores desplazados y nuevamente designados sostienen más diálogo con las áreas que ocupaban previamente que con sus nuevos desafíos. Todo tiene su lógica: además de la confianza recibida de las respectivas jefaturas, suele existir una transición en cada función. Pasa que la vorágine de la vida política argentina exige una inmediatez semejante a la que fuerzan los resultados sobre los directores técnicos en la primera división. Otra de las señales hacia los calculadores dirigentes comunales se observó en la inserción de Leonardo Nardini –intendente de Malvinas Argentinas en uso de licencia- al frente del Ministerio de Infraestructura; una entidad muy intensa en materia económica.

CAUSAS Y AZARES. Durante largos años se efectuaron especulaciones en derredor de la existencia de gabinetes en las sombras, destinados a apuntalar decisiones y corregir dificultades. Este periodista no sabe si la mitología tiene asidero, pero puede señalar que en el distrito bonaerense hay alguien que, sin nombramiento, despliega su influencia: el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente de Todos, Máximo Kirchner. Al decir de nuestras Fuentes Bonaerenses, el hijo de Néstor y Cristina cumple un rol articulador de importancia. Dialoga con varios intendentes y muy especialmente con el ascendido Insaurralde y con Fernando Espinoza (La Matanza), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan Pablo De Jesús (Partido de la Costa) y Hernán Yzurieta (Punta Indio). En el nuevo gabinete brilla la presencia de Cristina Álvarez Rodríguez, amparada históricamente por su decurso familiar pero sobre todo por el nexo establecido con Cristina Fernández de Kirchner.

Retomemos con otra brizna de información la realidad del Gabinete Nacional. La salida de Luis Basterra de Agricultura, Ganadería y Pesca, tendrá su costo: El gobernador formoseño Gildo Insfrán ha quedado parcialmente relegado y el asunto no es menor, pues al tiempo que encarna algunas líneas trazadas por la vicepresidenta hacia el interior, también representa -para una gran zona de la militancia silenciosa- la posibilidad práctica de un modelo peronista genuino. Varios referentes de base, respetados por su trayectoria en el movimiento nacional,  expresaron a este periodista, palabra más palabra menos, que “ya quedó fuera, en la interna del Partido Justicialista, Alberto Rodríguez Saá. Ahora lo corren a Gildo. Guarda que esas gobernaciones son ejemplo. Cuando se les dice a los compañeros falta poco para las elecciones, vamos para adelante, nos preguntan ¿adónde vamos?”.

En ese marco se observan opiniones muy diferentes sobre dos figuras harto conocidas que reprisaron: Aníbal Fernández y Julián Domínguez. Archienemigos con inocultable exposición de diferencias a los gritos por radio y televisión, asumieron juntos en las horas de la emergencia. El primero tendrá que abordar la Cuestión Rosarina –se teme la expansión a puro dólar del problema-, las marchas sociales –aunque incluyen agrupamientos de izquierda, también son protagonizadas por sectores internos del FDT-, y un Gran Buenos Aires sacudido por indigencias que originan inseguridades. El segundo, en vez de mirar hacia abajo como su colega, tiene la misión de atisbar el mundo de los poderosos. Su designación fue bien recibida por la Mesa de Enlace y el tándem Alberto – Guzmán confía en atemperar las inquietudes siempre presentes en ese flanco. Claro: quienes soñaban confrontar con esa banda, han perdido la esperanza.

LOS EXOPLANETAS. La semana pasada este cronista abordó críticamente las modificaciones en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Fundamentó la postura en el interesante sendero construido a lo largo de los dos años recientes y en la trascendencia que las áreas equivalentes de otras naciones otorgan a la continuidad y a la firmeza previsible. Ese capital fue aquilatado por la combinación del accionar del presidente y su canciller Felipe Solá, aunque varios de los caminos recorridos también ameritan reconocimiento al desmalezar previo de Cristina. Resulta ostensible que las virtudes de un buen militante como Santiago Cafiero no incluyen los parámetros externos. Por eso, en estas líneas avanzamos un poco más en la cuestión.

El asunto es así: La designación del bisoño en Cancillería puede implicar un giro apreciable si el ministerio queda –fácticamente- en manos del nuevo jefe de Gabinete, ducho en vínculos contrastantes con los conocidos hasta ayer nomás. Juan Manzur, además de tener un buen pie en el rubro alimenticio, de poseer relaciones estrechas con los laboratorios y de contar con cercanías en el espacio financiero, es parte del Círculo de la Amistad del movimiento Jabad-Lubavitch. Se trata de una organización judía jasídica con sede en Nueva York, desde donde coordina dos mil instituciones y a su través unas 200 mil personas con poder de decisión en los cinco continentes. La entidad valora el estudio religioso pero también los bienes materiales, al tiempo que sostiene el mesianismo como horizonte. A través de sus cuadros, denominados sluchim, extiende la influencia sobre las zonas más variadas y organiza periódicas actividades en respaldo al Estado de Israel.

Jabad-Lubavitch recibió con los brazos abiertos al cristiano maronita Manzur hace un par de  décadas a raíz de su amistad con una familia de origen judío relacionada con la organización. Desde entonces es uno de los pocos referentes externos a la creencia invitado a los encuentros anuales. Allí, mientras se ratifican y despliegan los contenidos básicos, se promueven contactos y acuerdos entre Very important persons de todo el orbe. La profunda relación del tucumano con esta congregación es pública y legal, pero al mismo tiempo evidencia una mirada sobre los vínculos internacionales distinta de la tradición tercerista enarbolada por la Argentina. Así, es posible comprender los halagos de Infobae –a través de Roman Lejtman– al giro planteado en el área.

Quizás la movida reciente brinde un aprendizaje a quienes equivocan los ejes a la hora de caracterizar adversarios: Tras la abrumadora oleada verde, surgió la oleada anti progresista. Así como en la previa se dispuso que todos los males se asentaban en el machismo y el “patriarcado”, en la más reciente se pensó que las penurias nacionales tenían raíz en ese avasallamiento centroizquierdista con rasgos liberales. Bueno, ahora algunos sectores proclives a la razón unilateral podrán disfrutar de un funcionario que desdeña el progresismo, se manifiesta contrario a la Interrupción Voluntaria del Embarazo y no se siente demasiado atraído por las causas que impulsan la autodeterminación de los pueblos, empezando por la compleja realidad de Medio Oriente y siguiendo por la corrosiva actualidad venezolana.

Ni el “patriarcado” define un sistema de explotación, ni el “progresismo” una tendencia a la entrega. El análisis político, asentado en el conocimiento de la lucha económica entre las distintas franjas sociales y en el estudio de los intereses nacionales relacionados, merece ser revalorado como eje de propuestas y debates, en lugar de ser relevado por consignas sencillas y demonizaciones que expulsan y sitúan zonas grises en las antípodas. Las broncas, comprensibles en muchos casos, no deberían guiar la acción política. Al menos no la de aquellos que, con distintas inclinaciones, manifiestan seguir el perfil apuntado por el general Juan Domingo Perón. ¿Dónde está el aprendizaje? En el Pensamiento Nacional.

LA VERDAD DE LA MILANESA. Como sabemos desde la edición anterior de esta secuencia, la matriz del problema desborda la frialdad de gobernadores e intendentes y se sitúa en el drama económico social padecido por una franja multitudinaria de la población. Como alguna vez dijo Manolito, en Mafalda, los cambios nunca son de fondo: El Gobierno echó mano, razonablemente, a los DEG del FMI, a los espacios del Presupuesto sub-ejecutados y a la maquinita soberana para ofrecer un alza del mínimo, una mejora en las jubilaciones, la reposición parcial del IFE, varios créditos y otras iniciativas saludables, pero no se animó a meter mano en los gigantescos beneficios de un bloque de poder que sigue absorbiendo riquezas que deberían ser de todos.

Nadie espera que un artículo, un proyecto o una corriente de opinión modifiquen el panorama, pero llama la atención que los debates en el seno del Frente de Todos excluyan sin más ni más todo intento de reposicionar al Estado como actor central de la vida económica. Este cronista, más preocupado por los años venideros que por la elección cercana -sin por ello desmerecer su importancia parlamentaria-, estima difícil el freno a la inflación sin una presencia firme y rectora en la industria agroalimentaria y las exportaciones, y considera irracional seguir subsidiando firmas privatizadas de servicios públicos que desconocen todo proyecto productivo nacional y tensan las tarifas al punto de complicar a las empresas nacionales y a las familias en general. El esquema compuesto por agroexportadores, monopolios por actividad, bancos, privatizadas, medios concentrados, sigue siendo el agujero negro que absorbe las energías laboriosas de la Nación. Saberlo, difundirlo, debatirlo, implicaría al menos elaborar una base facilitadora de avances limitados pero bien orientados.

Una vez que se analizan los datos concretos, surgen realidades tácticas que también enceguecen por su necedad. Por ejemplo, es posible comprobar que antes de las PASO las partidas sociales cayeron casi un 20 por ciento. Semejante factor es lo que llevó a la expresidenta a describir la acción oficial como un “ajuste”; más allá de la voluntad explicativa del ministro de Economía, se trata de una observación razonable. Los mismos expertos liberales dan crédito al elogiar a Martín Guzmán por estar “sentado sobre la caja”, lo cual anticipa a los acreedores que la Argentina contará con los dólares necesarios para abonar los ya legendarios compromisos asumidos por el macrismo.

Uno de los voceros del establishment publicó días atrás esta frase: “El debate del gasto tiene que empezar en cómo se usa y quién lo financia”. Es más, sobre el cierre de su artículo, plasmado en el diario color salmón, puntualizó que “plata no falta, la discusión debería ser en dónde se pone y para qué”. Curiosamente, es posible hallar sentido en ambas aseveraciones, sin por ello inferir acuerdo en las conclusiones. Aún con pandemia, el Gobierno argentino está al frente de una Nación muy rica, con recursos de todo tipo y una capacidad de recaudación de fuste. El derecho estatal de absorber beneficios según las necesidades sociales es incuestionable; en verdad debería concebirse no sólo un derecho, sino una obligación.

UN DATO RELEVANTE. Entre el cierre del período actual y el año venidero, la Argentina marcará el segundo mayor registro de producción agroindustrial en la historia. Se aproximará a los 100 millones de toneladas. Semejante nivel determinará un ingreso de divisas de 36 mil 700 millones de dólares. Los datos fueron suministrados pocos días atrás por la Bolsa de Comercio de Rosario. Si las previsiones se concretan, el Estado nacional recaudará unos ocho mil 500 millones de dólares; la mayor entrada de recursos por comercio exterior de la última década.

La composición de la producción es interesante. La soja está perdiendo terreno –unas 500 mil hectáreas- y su siembra, aunque sigue siendo voluminosa, se desplegará en la menor superficie de los 15 años recientes. Claro, esa baja deriva en la creciente de otras producciones: el maíz crece un 8,5 por ciento, lo que originará otro récord con 56 millones de toneladas, el sorgo se dispara un 12 por ciento más que en ciclo previo y el girasol un 20 por ciento. El maíz brindará el volumen tributario más grande de la historia.

Estos párrafos configuran solo un ejemplo surgido de los espacios empinados.

EL TEG DE LOS DEG. Entre las aclaraciones de importancia, resulta interesante transcribir las planteadas por nuestras Fuentes Seguras sobre una sigla que, sin preaviso, hizo su irrupción en las polémicas públicas: “El FMI difundió Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda del Fondo entre sus miembros. El nuestro recibió cuatro mil 334 millones. Esos DEG fueron recibidos de modo contable por la caja del Tesoro”. –Ahí se reconvirtieron. “Digamos que ahí empezó la reconversión”. –A ver.

“El Tesoro no puede usarlos para hacer obras públicas ni asistencia. Entonces los transfirió al  Banco Central a cambio de pesos. Después canceló adelantos transitorios del BCRA con  emisión. Luego el Tesoro emitió una letra al BCRA a cambio de partes de esos DEG, para pagar al FMI mil 885 millones.” –Qué significa. “Así es posible utilizar los DEG para pagar al FMI y también para fundamentar más emisión de pesos. Con eso, sí se puede hacer obra pública y asistencia”.

DISCUSIÓN FILOSÓFICA. Mientras tanto, los precios internos siguen creciendo. Los famosos cuatro vivos continúan recaudando. Una parte enorme de la población percibe que los ingresos no alcanzan. La calle está dura; este cronista llegó a una conclusión nada genial, que sin embargo puede contribuir a una lectura práctica de la realidad. Como ya no hay manera de arribar a fin de mes, numerosas familias optan por realizar sus compras diarias con tarjeta de crédito, en cuotas. Lo cual está originando un apreciable nivel de endeudamiento y, por tanto, de dependencia forzada con el sector financiero. Al indagar en las neblinosas perspectivas futuras, la respuesta de quienes fingen esquivar la debacle plástico en mano, suele ser “y… ya veremos. Dios proveerá”.

Menuda labor para Dios, pues como vimos necesita incidir en las mentes dirigenciales para que resuelvan tomar las riendas del Comercio Exterior y evitar la traslación de los valores externos a las góndolas de cercanía. Como nadie discute la cuestión, es posible inferir que lo esencial, invisible a los ojos, constituye un concepto etéreo, despegado de la materialidad ramplona aprehendida por quienes sólo vemos las sombras en la caverna. En el almacén se insiste en requerir dinero, en alguna de sus formas, a cambio de mercadería. Los intentos por abordar filosóficamente la transacción, fracasan rotundamente.

MATE EN MANO. La mayoría de los partidos del fin de semana ya terminaron. Después de los agoreros que por una baja en el goleo vaticinaron el fin del fútbol argentino, el torneo recobró emoción y dinamismo.

Hay connacionales tan habituados a valorar lo ajeno por encima de lo propio que hasta incurren en la devaluación de aquello que sin dudas sabemos hacer bien.

Pero los argentinos no sólo sabemos jugar a la pelota. También hemos construido, generación tras generación, empresas públicas significativas y rentables que garantizaron cimientos sólidos a la vida económica.

Absorbidas por los privados tras el remezón criminal que dio origen a La era de la boludez -entre el golpe de 1976 y el menemismo- constituyen hoy buena parte de la inestabilidad reinante y siguen engordando mediante un drenaje sin más justificación que su propio beneficio.

Con las medidas aceleradas que los rápidos reflejos oficiales denotaron -designaciones de quienes portan estructuras y canalización de recursos para paliar la emergencia- el horizonte electoral puede mejorar.

Esas acciones deben conjugarse, además, con la sapiencia de un amplio espacio popular que comprende la tragedia que implicaría respaldar al bloque de poder de modo directo.

La ecuación se completa con la postura de un movimiento obrero organizado que ratificó en el Comité Central Confederal de la Confederación General del Trabajo el respaldo unánime a las listas del FDT. Un sendero confluyente –en ese punto- con el de la Central de Trabajadores Argentinos.

Lo inmediato, desvelo del funcionariado, sugiere un repunte.

El desafío radica en los años posteriores al comicio.

Pocas veces se registró un desacople tan profundo entre lo urgente y lo importante.

Aunque el antiguo régimen se desmorona en el planeta, la historia sonríe con sus paradojas parciales. Por estas playas, mientras el ayer juega su carta en el nivel estratégico, el futuro opera en el orden táctico.

En 2022 se abrirá la caja de Pandora y se desatará la lucha franca por el modelo de país a elaborar.

*Gabriel Fernández. Área Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

**Ilustraciones Paul Kuczynski