Fuentes Seguras. Elitismos y populismos

La campaña de los monopolios. Tres religiones: Memorándum, Afganistán, El Reino. Costa Urbana. CABA: Oficialismo y oposición. Energía. Deuda. Finanzas. Presencialidad. Fútbol, entre Tapia y Verón

El vacío del discurso opositor, sostenido por la catástrofe impuesta al país durante la gestión precedente, alcanza para atisbar la primacía de un Frente de Todos que sigue mostrando unidad ante el hostigamiento. Sin embargo, y pese a las previsiones optimistas de los responsables económicos oficiales, el avance de los precios continúa y el concepto “desaceleración” sirve para celebrar que los aumentos resulten un poco menores a los descomunales padecidos en el tramo previo inmediato.

La campaña económico política con la cual los monopolios por actividad respaldan el triste accionar de Cambiemos (PRO – UCR – Juntos por el Cambio – Juntos o cualquier avatar destinado a correrse de la idea de Macrismo) es firme y persistente, con una enjundia digna de mejores causas. Este andar posee un ritmo marcado por la acción mediática -originada en espacios empresariales enlazados- cuyo precario objetivo está delineado por mostrar que los peronistas son “malos” y “deshonestos”, sin alcanzar articulaciones que permitan ofrecer un programa que vaya más allá de Deuda – Fuga – Ajuste – Desindustrialización – Desempleo.

La puja pre-electoral da cuenta de una serie de consignas sin anclaje. Allí es donde los actos potentes, profundos y razonados del Frente de Todos, con algunas intervenciones memorables, hacen la diferencia. Cualquiera de los referentes liberales parece un ser disminuido por alguna complicación en su salud mental si se lo compara con varios de los que lideran la franja nacional popular, empezando claro por Cristina Fernández de Kirchner, pero siguiendo por quien el lector anhele escoger al azar, incluyendo a Sergio Massa.

Es probable que de tal modo se certifique la máxima futbolera: si el equipo en su conjunto juega bien, cada jugador agarra envión. Hasta el que generaba menor expectativa.

TRES RELIGIONES. El diferente encare de instituciones y conceptos que deberían situarse en el mismo carril evidencia la intención de algunos y el efecto arrastre que padecen otros. Sin asignar a nadie un rol que no se haya consensuado previamente, podemos decir que judaísmo, islamismo y cristianismo son religiones de alcance masivo y que todas están contenidas en las entidades que los acólitos, sus protagonistas, han construido o aceptado.

Este periodista no se refiere al sustrato trascendente de cada una. Las inserta en el análisis cuando las instituciones que orientan a los fieles en la Tierra influyen sobre aspectos de la realidad.

ATENTADO Y MEMORÁNDUM. La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y dos familiares relacionados con la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) Luis Czyzewski y Mario Averbuch, lograron que la Cámara de Casación Penal, con los votos de los jueces Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, reabriera en diciembre de 2016 la causa por el Memorándum contra Cristina Fernández de Kirchner y el recordado canciller Héctor Timerman, entre otros. Los acusaron de encubrimiento de los iraníes sospechosos del atentado a la AMIA en sintonía con el planteo del fiscal Alberto Nisman y las necesidades del gobierno de Mauricio Macri.

Los encuentros con el expresidente destinados a vertebrar la causa ya son ostensibles e inocultables. También lo son estos intentos de culpar a los persas por hacer uso explosivo de una camioneta bomba cuya existencia jamás se corroboró. Y la burda intención de considerar traidores a la Patria a quienes realizaron el único movimiento destinado a esclarecer lo ocurrido.

El método resultó equivalente al empleado para abordar el tema de la honradez: mientras Cambiemos tomaba por asalto el Estado al grito de “Al ladrón, al ladrón” señalando kirchneristas, sus miembros se hacían de una fortuna prodigada por el Fondo Monetario Internacional, la fugaban y la depositaban en paraísos fiscales. Los voceros del estado confesional de Israel en la Argentina imputaron a los iraníes por el atentado e involucraron a quienes desearon investigar. El sendero del razonamiento es riesgoso, pues entonces, ¿quiénes fueron los autores del atentado?

Felizmente no todos los ciudadanos de religión judía comparten la ética de quienes afirman representarlos en la DAIA, en la AMIA y en el Estado de Israel.

EN RETIRADA. La derrota estadounidense en Afganistán, reflejada en una salida indecorosa, mostró cuan dañina puede resultar una invasión destinada a usufructuar geopolíticamente un territorio y a forzar, para eso, las convicciones de sus pobladores. Gran Bretaña, Rusia, Pakistán, Arabia Saudita y los Estados Unidos, entre otros, son corresponsables de las muertes allí suscitadas a lo largo de las décadas y del desmembramiento del Estado afgano. Entre todos originaron, por derecha y por izquierda, una resistencia brutal asentada en la fundamentalización de la identidad local.

Afganistán se declaró independiente a principios del siglo XX. Fue una monarquía hasta 1973, cuando se creó la República. En el año 1978, la Revolución socialista de Saur la reconfiguró como República Democrática y la Unión Soviética invadió el territorio en respaldo del gobierno. Los Estados Unidos, coaligados con pakistaníes y saudíes, metieron mano para canalizar el ímpetu independentista de la oposición islámica y lo formatearon en agrupamientos mujaidines (Luchadores por la libertad). El garabato gestó un conflicto fuerte que derivó en el repliegue soviético y, durante 1996, en el establecimiento del Emirato Islámico de Afganistán. El asunto se puso feo cuando esos talibanes impusieron su visión de la sharia y relegaron cualquier derecho cívico al final de las acciones gubernamentales.

Pero en el año 2001, tras la cinematográfica invención de los atentados a las Torres Gemelas, los Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) invadieron Afganistán, derrocaron a los muchachos del turbante y colocaron un gobierno afín con el argumento de castigar los ataques y custodiar la seguridad internacional. Los aliados interiores dejaron de serlo, pero sostuvieron su hegemonía en varias zonas del país y la fuente de financiamiento que los mismos norteamericanos habían inspirado: la adormidera, planta utilizada para la elaboración de opio y el derivado más ansiado por el Norte, la heroína.

Con otro panorama mundial y serias dificultades manadas de la crisis financiera que abordamos con insistencia, los Estados Unidos y la OTAN resolvieron, en el 2014, salir del juego. Mantuvieron tropas hasta hace pocas semanas y se retiraron, dejando desolación.

Pero refrendando el dicho tanguero de “Talibanes eran los de antes”, la nueva realidad global envuelve el proceso en curso; China y Rusia ya entablaron diálogo con las autoridades auto-designadas y les advirtieron que para recibir ayuda económica y militar, tendrán que morigerar ciertas costumbres e institucionalizar lo que hasta ahora fue una caótica y desmadrada ratificación de creencias entre las cuales late la contradicción de rechazar el alcohol pero servirse de los recursos prodigados por la droga.

Felizmente no todos los ciudadanos de religión musulmana comparten la rigidez de quienes afirman representarlos. Y una gran potencia que ofrece estudios universitarios y derechos a las mujeres, observa todo desde una península: Irán. Más de tres millones de afganos, mayoritariamente del sexo femenino, habitan Teheran desde hace rato para poder trabajar y cursar carreras con relativa normalidad.

REINOS. El movimiento cristiano evangélico en la Argentina –con firme repercusión de su accionar sobre la región- siempre fue eje de debates con posturas variadas. Desde el impulso de las congregaciones por el peronismo original para cruzar y debilitar una Iglesia Católica liberal y golpista, hasta su reorientación guiada por los norteamericanos para situarlas en las antípodas, con una coincidencia sensible: la capacidad para amasar interesantes recursos y configurarlas en prósperas empresas.

La presentación de la serie “El Reino” en la pantalla de Netflix, levantó polvareda. Vale puntuar algunas observaciones. La obra es interesante y refleja el accionar y la conceptualización de una parte del mundo evangélico. Al mismo tiempo configura una generalización que deja de lado el aporte que otros espacios de la creencia brindan a regiones sociales damnificadas y con escasa contención (comunidades en el interior del interior, detenidos en las cárceles, internos en hospitales, barrios populares en general). Y desliza una curiosidad de amplia difusión –como se puede percibir en el interlineado de las referencias a las dos religiones antes mencionadas-: Cierto desdén agnóstico hacia quienes profesan una creencia.

Unas cuantas vertientes académicas y artísticas, con esquirlas políticas, suelen evaluar a los creyentes como personas que oscilan entre la hipocresía –declamación de virtudes que no se concretan- y una baja performance intelectual –admisión de una figura ultraterrena-. Se trata de una prolongación del equívoco que surgió de un andarivel absoluto de la Ilustración y derrapó en la identificación de esa gran herramienta de comprensión, el marxismo, con una “ciencia”. También, del aprovechamiento de las religiones -por parte de los poderes– como herramientas de resignación para el control social. Junto a otros, esos factores gestaron un hiato entre política popular y política elitista que, paradójicamente, perjudica a quienes manifiestan anhelos de cambio social.

Desde ya que cualquier demanda de censura carece de pies y de cabeza. Y un añadido: en el creciente mundo Multipolar, cierta madurez parece estar arribando. Con lentitud, aunque con solidez.

MAR DULCE. El mega proyecto inmobiliario del Grupo IRSA en el acceso al río de Costanera Sur logró un primer aval del oficialismo porteño en la Legislatura. Vamos Juntos y sus bloques aliados aprobaron en primera lectura el convenio entre el núcleo empresarial y la intendencia que facilita la construcción de un barrio con torres de lujo de hasta 145 metros en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors. El Frente de Todos y los partidos de izquierda votaron en contra del convenio y volvieron a denunciar el tratamiento acelerado de un proyecto que carece de análisis serio sobre el impacto ambiental. Vale recordar que los terrenos se encuentran en zona de humedales, frente a la Reserva Ecológica, sitio protegido internacionalmente.

La oposición porteña y las organizaciones de defensa del espacio público advirtieron que el convenio, que obtuvo 37 votos, debió haberse aprobado con dos tercios de las bancas –40 votos– por modificar una normativa referida al espacio público. Ahora el proyecto “Costa Urbana” deberá pasar por audiencia pública como sucedió con la rezonificación de los terrenos de Costa Salguero. Hay algunos vecinos de la zona que conocen bien el trasfondo. Uno de ellos, Roberto Naone hizo llegar algunos apuntes esenciales a este narrador. Su mirada atraviesa el conjunto de los problemas y merece conocerse.

“Hay un clásico discurso centralizado”, empezó Naone, para añadir que “no tiene en cuenta las historias barriales. Es el mismo sistema en política; se hacen listas centralizadas cuando podrían hacerse con candidatos, uno de cada comuna. Son quince y podrían concretarse intercalando mujeres y hombres”. Ese mismo concepto, canalizado “en tono ecologista, tiene ciertas perversidades. Se habla de ambiente, pero no aceptan efectuar actividades deportivas en los parques. Se niega al hombre como factor integrante del mismo ambiente”. Para completar, “los inversores internacionales, no desean hablar de la historia, presente y futuro de los barrios porque esa identidad es enemiga de su concepto de tierra arrasada. Ellos llegan para poner fin a esos bañados sin identidad”.

El vecino, con historia en el movimiento nacional, alzó la cimitarra y recordó que dirigentes que hoy se presentan como oposición levantaron la mano “para que el barrio La Boca sea designado Distrito del Arte, consigna del macrismo para insertar capitales con préstamos oficiales de bajo interés para comprar casas antiguas”. Y la corrosión siguió: “La planificadora urbana radical arquitecta Margarita Charriere me dijo en una reunión durante el gobierno de Aníbal Ibarra ´en La Boca debemos hacer el recambio social´. Entonces Ibarra impulsó los nueve edificios de vivienda en terrenos de Casa Amarilla abortando la Ley 341 de Gestión de Vivienda que había implementado, cuando fue legislador y luego Subsecretario de Vivienda Eduardo Jozami”.

Naone, cabrero, especificó que “cuando periodistas amigos entrevistan a Eduardo sólo le preguntan por ESMA pero no por su magnífico plan de vivienda para nuestros barrios sureños. Si perdemos la identidad de la Isla Demarchi como parte integral histórica del Puerto La Boca chillaremos pero no triunfaremos. Este proyecto inmobiliario de IRSA nace cuando autoridades del Club Atlético Boca Juniors en los primeros años noventa fuerzan la opinión de los asambleístas convenciéndolos de que se debía ´honrar a los acreedores´ vendiéndose a $22.000.000 esas originales 40 hectáreas las ocho islas a un banco inglés en cuotas semestrales pues esas tierras ´lejanas e inaccesibles´ no valían nada. En sólo tres meses ese banco revendió a IRSA Santa María del Plata en $40.000.000. Ese era el precio correcto: $1.000.000 la hectárea”.

Memorioso y documentado, el informante lanzó al aire en nuestro programa que “en ese momento Carlos Grosso estaba a solo diez cuadras, vendiendo las tierras portuarias del Antiguo Puerto Madero a U$S 100 el m2. Así tenemos 30 años de operaciones de todos los gobiernos de la Ciudad a favor de IRSA”.

Lo hemos deslizado en ediciones anteriores. El apuntalamiento de las candidaturas del Frente de Todos en la Capital Federal contra las variantes de Cambiemos no implica barrer bajo la alfombra los ostensibles traspiés que antecedieron al período en curso. Resulta sencillo adjudicar las dificultades electorales peronianas al “gorilismo” de la opinión pública porteña sin recordar que cuando las fuerzas en pugna coinciden en beneficiar negocios particulares, el original y la copia se distinguen bien poco. La calidad de las nuevas fotocopias es elevada y si se invierte en la tinta adecuada, los resultados se asemejan notablemente.

ENERGÍA, DEUDA, FINANZAS, PRESENCIALIDAD. Nuestras Fuentes Seguras traían bastante entre manos. “Alberto lo prometió y ahora lo está cumpliendo. Es para vos que te interesa el tema energético”. – Sí. A ver. “Se presenta el proyecto de Ley de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas”. – En qué consiste. “Desde una perspectiva federal, garantizar el abastecimiento local, promover inversiones durante las próximas dos décadas y generar empleo”. -¿Hay detalles? “Hay, mirá. Impulsa la exploración, no sólo la extracción de lo descubierto. También el transporte y la industrialización de los hidrocarburos. Dispone un sistema para promover la exploración tanto para el petróleo como para el gas natural. Y facilitará la exportación pero tomando en cuenta las necesidades locales. Habrá lugar para pequeñas y medianas empresas para la extracción en pozos ya en funcionamiento. Todo acompañado por razonables descuentos impositivos para los inversores. Lo mismo para las empresas que se presenten con iniciativas sustentables desde lo ecológico y consideren la perspectiva de género”.

-Muy bien. ¿Deuda? “El país contará desde este lunes con unos 4.355 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional por derechos de giro. Se destinarán a engrosar las reservas y, en porcentaje menor, a cumplir con el pago de compromisos en dólares con los organismos internacionales. Esto último puede modificarse  si se alcanza antes un acuerdo con el FMI para reprogramar los vencimientos del préstamo firmado por la administración de Mauricio Macri. Hay contactos fluidos y trabajo conjunto entre el Gobierno y el Fondo para elaborar un programa que conforme a todos, dentro de lo posible”.

-Martín Guzmán, contento. “Más que contento, consolidado. La Secretaría de Finanzas que dirige Rafael Brigo remarcó hace pocas horas que consiguió durante los primeros siete meses del año 2021 un financiamiento neto positivo por un total de 391.161 millones de pesos. En lo que va del año logró más del 100% del financiamiento neto obtenido durante todo el 2020 (386.727 millones)” – Brigo relevó a Mariano Sardi, ¿no? “Exactamente. Fue por un tema de salud del anterior secretario, pero a la final resultó favorable porque el nuevo funcionario es un experto en deudas, venía trabajando a fondo con las provincias sobre el tema”. –Como cuando se lesiona un jugador, todos se lamentan, pero el suplente supera al titular. “Así es. Lo cierto es que el equipo de Guzmán tiene bastante para mostrar en una etapa muy difícil. Pero hay algo más”. –Vamos entonces.

“El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dijo que la expectativa del Gobierno en relación a una reducción de la inflación es positiva y que se espera que en agosto el índice se ubique más próximo al 2%”. –Moderadamente optimista. Me permito dudar porque esta semana percibí un nuevo avance fuerte de precios. “Explicó que en plena pandemia la industria argentina está produciendo más que en 2019, sin viento de cola, más bien con todos los aspectos en contra. Argentina es un país que se está reindustrializando. Y una sorpresa para ustedes que en los programas protestan por eso”. –Escucho con atención. “El ministro anunció la vuelta del trabajo presencial en el Estado. Va textual: ‘Queremos que la administración pública vuelva a tener todo su despliegue con todos los cuidados correspondientes. Lo haremos de manera escalonada, de manera rotatoria, pero toda la administración pública estará en actividad para todos los desafíos que se vienen’”. –Díganle que los bancos también. Habilitar una simple tarjeta de débito se ha transformado en una lucha.

EL FÚTBOL, INDUSTRIA CULTURAL. Durante largos años la Casa Rosada tuvo el control de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA); esa linealidad, muchas veces teñida de incomprensión, se quebró al arribar Julio Grondona en 1979. Caudillo natural –lo cual implica contención de los protagonistas por modestos que sean y crecimiento conjunto aunque cierta parsimonia marque el andar- se lanzó a organizar por arriba y por abajo. Durante su reinado dialogó y ofreció soluciones razonables a cada institución de cada divisional a lo largo y a lo ancho del país. Simultáneamente, de común acuerdo con César Luis Menotti, recordó a los clubes de primera división –y a los jugadores, algo que hoy suena obvio pero entonces no lo era- que la Selección Nacional configuraba una prioridad.

Esta labor potenció una de las creaciones del pueblo argentino más notables a la hora de tramar el enlace colectivo: Los clubes sociales. Aunque Grondona no era peronista, actuaba como tal y era vilipendiado con los mismos parámetros empleados para denostar a los sindicalistas: mucho tiempo atrás Juan Domingo Perón había indicado que el deporte nacional no debía asentarse en los míticos potreros, sin control y con influencias extrañas, sino en las instituciones populares con sus reglas, sus dirigentes, sus entrenadores, y toda una comunidad en derredor. Pasaron demasiadas cosas en el medio, que no cabe historiar aquí, pero bueno es indicar –por arriba y por abajo- que ese despliegue de base contó con la gracia de dos títulos mundiales de fútbol, lo cual brindó aire y vigor al sendero del hombre de Sarandí.

La irrupción de Fútbol para Todos consolidó el rumbo pues permitió a las entidades deportivas nacionales contar con recursos para formar mejor a los pibes de nuestro pueblo, generar fuentes de trabajo y establecer entidades sólidas, sin las habituales dificultades estructurales. Esa audacia, que este periodista vio nacer cuando surgió la primera luz encendida por Gabriel Mariotto en varios encuentros de La Oesterheld coordinada por Martín García, no fue bien comprendida por extraños, pero tampoco por propios. Semejante avance integral para el deporte argentino –en los clubes sociales no sólo se practica fútbol, sino toda una variedad de disciplinas- fue interpretado como “un gasto del Estado” sobre una actividad siempre sospechada de popularismo, irregularidades, e inclusive de contrastar con las labores educativas formales y la elevación de la cultura promedio.

En línea con aquellos reflejos iluministas que desconfían del pensar colectivo, la principal industria cultural argentina, con materia prima del más alto nivel internacional y contenidos formativos que trascienden el juego para favorecer el diseño de personalidades sólidas, fue rebajada a “¿Por qué poner plata para que la gente tenga una pelota en la cabeza?”. Esta incomprensión, natural en los liberales, ha sido compartida todos estos años por muchos nacional populares que, como el mismísimo presidente Alberto Fernández, suponen que “no es momento para gastar dinero en el fútbol”. Por tanto, la entrega macrista de las transmisiones a las cadenas de televisión extranjeras y la anulación de una circulación de recursos valiosa hacia los clubes de todo el país, perviven justo cuando servirían para afrontar las dificultades sociales heredadas y la emergencia sanitaria palpable.

La confusión se extiende hasta el presente y amenaza con prolongarse largo rato. Esas empresas que se vienen quedando con un gran negocio nacional y la misma Casa Rosada, están embistiendo contra el estilo grondoniano encabezado (con menos espaldas tras la absurda creación de la Liga Profesional como corporación rancho aparte), por el dirigente de Barracas Central con matriz gremial Claudio Chiqui Tapia. Y como todos presumen de modernos, están impulsando hacia la conducción de la AFA a Juan Sebastián Verón, quien avaló el cierre de Fútbol para Todos, trabajó para la llegada del español Javier Tebas al país (con su plan privatizador) e insertó a su institución en el mundo de las apuestas on line (Bplay), con casas centrales en el exterior y dineros de origen tan incierto como su derivación.

HALCONES. Mientras la noche avanza sin apuro, es posible observar el último vuelo de las palomas en busca de refugio y, más lejos, una luna húmeda, envuelta en seda.

En algunos balcones, los gatos se desperezan. Arriba, fugaces, los murciélagos denotan su sombría presencia.

Hay mucha información en estas líneas. Después de preparar unos mates, este periodista afloja la rienda.

Le han avisado hace un rato que el acuerdo con el FMI está muy cerca.

Le han comentado que surgió una grata designación en el marco de la Justicia Laboral: Gabriel de Vedia, hasta hoy fiscal, es juez.

Le han recordado, desde regiones cercanas al corazón, que se cumple un nuevo aniversario del “Renunciamiento” de Eva Perón. ¡Cuánto para pensar sobre los motivos profundos! ¿No?

Algo de placer: Este cronista corrobora que van surgiendo jóvenes investigadores que admiten que el mundo ha cambiado, que la Multipolaridad se sigue instalando y que la hegemonía del capital financiero tambalea.

Un sorbo, y piensa: Los Locos de la Azotea ya no estamos tan solos.

Por motivos indescifrables irrumpen en la mente un puñado de frases de Les Luthiers que parecen adecuadas a varios pasajes del artículo:

El tiempo que dura un minuto es relativo. Depende del lado de la puerta del baño que te encuentres.

El que es capaz de sonreír cuando todo le está saliendo mal es porque ya tiene pensado a quién echarle la culpa.

La verdad no es lo que importa, lo que importa es tener razón.

 Así, la mente vuela. Como las palomas a lo largo del día; como los murciélagos por la noche.

Los halcones, según parece, están en otra cosa.

*Gabriel Fernández. Área Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal