Fuentes Seguras. Empieza un tramo de definiciones

Desde dónde mirar. ¡Vicentín! Más chinos. Una estocada de interés. Precios y Salarios. Justicia: las claves. El contrabando y los incendios.

En un dedicado artículo titulado “¿La rebeldía se volvió de derecha?” el diario Página 12 golpea a los sectores hoy llamados libertarios que usufructúan banderas inclusivas y demandas por derechos para sostener propuestas neoliberales de corte elitista y autoritario. Las líneas ofrecidas no están mal y se asientan en el texto así titulado por un periodista, Pablo Stefanoni, publicado por Siglo Veintiuno Editores, destinado a desenmascarar las reales intenciones de las derechas alternativas. Sobre el final de esta nota, algún apunte colateral.

PENSAMIENTO NACIONAL. Tal y como lo señalamos al observar la difusión local de la polémica entre Slavok Zizek y Byung- Chul Han, esta nueva búsqueda de comprensión del presente contiene todo menos lo importante. Atosigada de esfuerzos para mostrar qué es izquierda y qué es derecha, ni siquiera atina a insertar en el debate a un Pensamiento Nacional cada vez más vívido y eficaz para desarticular las acciones del poder en nuestras tierras y cada vez más vigoroso a la hora de inspirar construcciones políticas profundas en las naciones emergentes.

El planteo paginesco es una derivación, décadas después, de los intentos de Beatriz Sarlo, Carlos Altamirano y José Aricó (La Ciudad Futura) por abordar la cuestión democrática sin zambullirse en la cuestión nacional. El apogeo de esa publicación, entre otras, evidenció un lógico intento de tomar distancia de vertientes autoritarias después de la dictadura que asoló el país. Empero, al poco tiempo naufragó al esquivar los desafíos que representaban para la sociedad la persistencia de una economía dependiente y su entorno lubricante, el razonar colonial adocenado.

Una vez que terminaba de recorrer las páginas de la revista, el lector sufría la misma sensación que había percibido ante campañas liberales previas, más directas: demócratas resultaban ser aquellos que se situaban como minorías sapientes, en tanto las mayorías populares eran  caracterizadas tan incultas como anti-republicanas. Tanto lío, tantas páginas, tanto Gramsci, para presentar las mismas conclusiones que un medio pelo de escueta creatividad y cuyo único orgullo se configuraba alrededor de la diferencia con respecto a gustos y modas adoptados por la plebe.

Todo bien ramplón, con aires de presunta distinción. De allí que esta dualidad Víctor Santamaría – Beatriz Sarlo que se desplaza en el presente con la intención de encarnar el contraste de izquierdas y derechas no sea más que una mascarada que se asienta en parámetros semejantes y apenas se diferencia según el origen económico del sostén que ha obtenido cada uno.

VICENTIN, VUELVE. Para sorpresa de algunos y satisfacción de otros, el caso Vicentín está lejos de una solución alejada de la presencia estatal. “Te avisamos ahora, el asunto de la intervención sigue dando vueltas y ahora impulsado por protagonistas inesperados” nos recibieron las Fuentes Seguras. –Cómo es eso. “A la hora de hacer daño, los dueños de la empresa dejaron un tendal de deudas importante que va más allá de la padecida por el Banco Nación. Entonces, como el tiempo pasa y la salida no se ve, varios espacios muy poderosos están proponiendo retomar con energía la idea de una intervención estatal”. -¿Quiénes? “La empresa Grassi S.A. es una de ellas. Propuso la expulsión de los Nardelli y todos sus allegados económicos de la Bolsa rosarina y coincide con la Asociación de Cooperativas Argentinas en la necesidad de una intervención estatal sin fisuras”.

Las recientes acciones de los directivos de la compañía imputada fueron la gota que rebasó el vaso. “Luego de que unos 70 acreedores formaran un consorcio para renegociar una salida con el holding concursado, con el apoyo de la Bolsa de Comercio de Rosario y del Banco Nación, desde Vicentín salieron a decir que el reclamo no está sujeto a los procedimientos judiciales que están en curso”. –Qué significa. “Desde la firma sostienen que este grupo de acreedores deja afuera a los otros 1.500 productores que esperan cobrar deudas que arrastran desde febrero del año pasado cuando se declaró el default y que la mesa directiva de Vicentín está manteniendo las plantas produciendo y garantizando la cobertura de los costos fijos y salarios”. –Ahora se preocupan por los acreedores. “Claro, buscan la división entre los estafados para seguir al frente de la compañía”.

Durante la conversación telefónica, mientras este cronista tomaba unos mates, pensaba: -¿Cómo cayó esto en el Gobierno? “Renovada bronca con los directivos pero también comprensión de la oportunidad que se abre. Ahora tenés la posibilidad de avanzar sobre el conglomerado con el aval de un montón de firmas privadas”. –El directorio de Vicentín dice que el re-lanzamiento de la propuesta interventora es una declaración política e ideológica. “Sí, claro, se fumaron la guita y ahora que el Estado y los acreedores privados la quieren cobrar salen con la ideología. Es muy evidente y vamos a ver cómo se las arreglan los medios opositores para presentar esto ante el público”. –Ya les aviso: lo van a ocultar, lo van a restringir a las secciones especializadas para que pase como un debate destinado a buscar una salida. “Es posible. Ya El Cronista salió a priorizar la respuesta de Vicentín por sobre las demandas de los perjudicados. También Infobae”. –Cría cuervos.

PALITOS CHINOS. Otros asuntos pasaron desapercibidos. Y tienen su importancia. Sin esperar que propusieran el tema, nos adentramos ahí. –El ministro de Producción Matías Kulfas presentó un Plan de  Cooperación con China. “¡SÍ! (en tono irónico) ¡Alguien se enteró!” –Parece voluminoso. “Bueno, es por 30 mil millones de dólares”. –Está bien, ya sabemos que es importante. Pero, ¿en qué consiste? “Capacitación para un millar de pymes con el objetivo de potenciar su capacidad exportadora. Una línea de créditos junto al Banco ICBC para pre financiar capital de trabajo destinado a exportaciones a China por un monto de 500 millones de dólares y créditos muy fuertes para nuevos exportadores con tasa del 27 por ciento. Asistencia técnica a pymes argentinas para el diagnóstico y diseño de la estrategia exportadora, y aportes no reembolsables hasta un millón 500 mil dólares por proyecto, para incorporar mejoras productivas que les permitan exportar a China”.

-Suena bien. ¿Hay un objetivo estratégico? “Garantizar desembolsos por 30 mil millones de dólares a través de inversiones en las áreas de negocios que más interesan a los asiáticos. Beneficio mutuo”. –Por ejemplo. “Extractivismo minero y pesquero, formación de empresarios e ingenieros, provisión de equipamiento de transporte y desarrollo de proyectos ligados a la generación de energía”. –Habrá polémica sobre algunos emprendimientos. “Y sí. También sobre el financiamiento de otro, que ya se puede mencionar: el Complejo Hidroeléctrico Potrero del Clavillo, en el límite entre Catamarca y Tucumán”. –Inserto la cuestión política porque circula entre los compañeros. Hay quienes dicen que China pretende hegemonía. “No es así, pero sería entrar en una discusión muy etérea, llena de opiniones. La verdad es que el beneficio es mutuo, que los chinos no necesitan una Argentina soliviantada contra ellos y que de su relación con aliados asiáticos aprendieron que el crecimiento amigo los termina beneficiando”.

ESTOCADA. Horas antes del cierre de la edición presente, recibimos de otros informantes este apunte, bien fundado: “La tranquilidad del dólar no implica que la polémica interna del equipo económico esté saldada. Los cruces siguen entre el Ministerio de Economía y el Banco Central de la República Argentina”. Nos comunicamos de nuevo con nuestras Fuentes Seguras para cotejar el dato. “Y sí, lo más reciente de Martín Guzmán lo demuestra”. –De qué se trata. “Son declaraciones públicas, así que no hacemos daño a nadie”. El funcionario consultado hizo un alto para munirse, pantalla mediante, de las palabras exactas y luego desgranó: “Guzmán dijo que Néstor Kirchner era un guardián del superávit fiscal y criticó a quienes viven emitiendo cantidades que no se corresponden con las que el sistema puede absorber sin originar inestabilidad macroeconómica”. –Le pegó a Miguel Pesce. “Otra vez la ligó el presidente del Banco, cuando venía muy contento con el precio de su dólar. Pero atenti que el palo no fue sólo para él”. – ¿A quién más rozó en el revoleo? “Esta vez no te lo vamos a responder. Nuestro instinto de preservación está bien afilado”.

PRECIOS. La cruel herencia liberal atizada por la pandemia no se evapora y las acciones destinadas a desmontarla siguen defraudando al bolsillo. Para no empezar por la versión optimista, vamos a la que se siente de modo inmediato: la llamada inflación núcleo, que no considera precios regulados, fue del 4,1% según el Indec. Es la segunda cifra más alta desde octubre de 2019 (después de la de diciembre de 2020). Y la inflación anual alcanzó el 40,7%, el número más elevado desde agosto del año pasado. Por supuesto que el Gobierno realzó la leve desaceleración de febrero (3,6 por ciento tras el 4 por ciento de los dos meses anteriores) pero lo cierto es que la creciente persiste.

Si bien el aumento más elevado se verificó en el rubro restaurantes y hoteles (5,4%) debido a cuestiones estacionales, la severidad del período quedó evidenciada en los incrementos  en transporte (4,8%) tras los nuevos ajustes en los combustibles, y en equipamiento y mantenimiento del hogar (4,6%). Alimentos y bebidas, el rubro de mayor incidencia en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, creció un 3,8%, superior a la media pero por debajo de la registrada en diciembre y enero. Esta leve desaceleración estuvo ligada a la merma de las subas en carnes (2,8% vs 7,9% en enero y 15% en diciembre) tras el acuerdo entre el Gobierno y los frigoríficos para recortar el precio en algunos cortes. Las frutas y las verduras aminoraron el ritmo del alza pero igual lideraron las subas en el consumo popular (6,7 por ciento) con tristes crecientes en tomate, naranja, lechuga, cebolla y batata.

En este flanco decisivo el panorama sigue oscuro. Las mesas de discusión sobre precios y salarios convocadas por la administración del Frente De Todos con el objetivo de analizar sectorialmente el decurso de los acontecimientos junto a gremios y empresas, sólo alcanza –hasta ahora- para limitar explosiones pero el rasgo monopólico del mercado local pervive sin mácula. Así, las mejores iniciativas de mediano plazo resultan continuamente bombardeadas por ataques económico-políticos de grupos empresariales que además de beneficiarse con precios artificialmente dolarizados en el mercado interno, despliegan desde sus trincheras el valioso aporte a las perspectivas electorales antiperonistas.

PASIÓN DESMESURADA. Desde aquel cimbronazo en abril del 2020 que condensó los resultados de la recesión macrista con la inevitable cuarentena destinada al cuidado sanitario, la economía argentina inició un repunte que se palpó en el último trimestre del año letal y se desplaza sin entusiasmo hacia este primer tramo del período en curso. Por el momento, ese desarrollo se va canalizando positivamente sobre una recaudación tributaria más intensa y negativamente sobre los formadores de precios que dominan sus rubros, el omnipresente sector financiero y los grandes exportadores. Cuatro vivos, como se dice a partir del último diciembre. El Gobierno nacional es hostigado por los beneficiarios como si no lo fueran, mientras que las campañas de los medios concentrados arrecian en la misma dirección. El costo de meter mano firme en la economía no puede resultar superior al que se está pagando. ¿Habría tapas denigratorias y críticas acervas desde radios y canales? ¡Pero si ya lo están haciendo, con pasión desmesurada!

JUSTICIA. Como se sabe, una de las grandes apuestas del Gobierno radica en la modificación de zonas sensibles del Poder Judicial con el objetivo de evitar la influencia de espacios empresariales muy voluminosos que, enlazados con los grandes medios, determinen la acción de esa tercera pata institucional. La firme resistencia a transformaciones democráticas logra vigor en el manejo, día a día, de causas relacionadas con el castigo político que ese bloque desea imponer sobre miembros del movimiento nacional que ejercieron función pública durante el tramo 2003 – 2015. De tal modo, un debate que debería limpiar el horizonte para diseñar una Justicia justa, se enreda en un presente de maniobras que ralentizan (cuando no impiden) cualquier avance.

El relevo de la ministra Marcela Losardo es un interesante ejemplo del baño de realidad sufrido por el presidente Alberto Fernández en poco más de un año de gestión: Tras colocar en áreas conflictivas funcionarios que estimó facilitadores de la relación con los poderes hostiles al espacio nacional popular, fue observando aquello que los jauretcheanos ya sabíamos. Carece de sentido hacerles caras lindas. El proceso vivido en esa cartera tiene su equivalencia con el atravesado por la zona comunicacional oficial, sin que se visualicen aún modificaciones adecuadas. Las autoridades carecen de la mayoría necesaria en el Consejo de la Magistratura para disponer juicios políticos mientras los números en las cámaras del Congreso se encuentran demasiado equilibrados para desplegar el conjunto de reformas destinadas a transparentar las paredes de la cueva.

Es muy evidente que la Cámara Federal de Casación Penal constituye uno de los laberintos a resolver. Ante esa relativa paridad de fuerzas para alcanzar el objetivo, los letrados que trabajan junto al Frente de Todos vienen presentando certeras denuncias amparadas conceptualmente en las consideraciones lanzadas por Alberto Fernández durante la apertura de Sesiones Ordinarias y por Cristina Fernández de Kirchner en su alocución desde la titularidad de la Cámara de Senadores. Según las normas del Consejo de la Magistratura, la acumulación de sanciones es una de las causales de remoción. No está mal, pero a la luz de la situación se trata de acciones parciales e insuficientes.

Sucede que en esa Cámara se sustancian causas de neto corte político, como la disparatada acusación por la medida económica de gobierno llamada dólar a futuro, la investigación sobre espionaje ilegal de la AFI macrista, así como el monitoreo de los tribunales orales sobre los que han recaído varias presentaciones en contra de la ex presidenta y sus funcionarios. Sin embargo, bueno es recordar que un eje significativo del dilema se encuentra en la misma Corte Suprema. Allí, además de las trabas indicadas, es visible que el desapego institucional del liberalismo macrista –en sintonía con sus afinidades históricas- contrasta con un legalismo extremo trazado como política de Estado por el actual Presidente. Aún resuenan sus palabras: “El Poder Judicial de la Nación está en crisis. Es el único que pareciera vivir en las márgenes del sistema republicano”. Así es ¿Y entonces?

Por lo pronto hay un proyecto en Diputados para democratizar la designación del titular del ministerio público. Se avecina otro destinado a modificar el recurso extraordinario ante la Corte Suprema. Asimismo, se dan los últimos retoques a la reglamentación del artículo 280 del Código de procedimiento civil y comercial, utilizado por ese tribunal para no dar explicaciones acerca de sus decisiones. En esa línea se propondrá la creación de un Tribunal Federal de Garantías, en acuerdo con los gobernadores, para eliminar las arbitrariedades. Y se intentará sancionar una ley para instrumentar algo que ya existe en la Carta Magna: el juicio por jurados para la sanción de aquellos delitos graves que se cometan en el ámbito federal.

TEMPERATURA. Los veranos frescos y los inviernos crudos que han caracterizado estos años recientes generan interrogantes acerca del calentamiento global como dato seguro. Las dudas surgen por estos pagos, donde la amplitud térmica es interesante pero no arrasadora y también en el Hemisferio Norte, donde las nevadas récord dejan duro al más pintado. No resulta sencillo comprender la distorsión entre la percepción directa y los registros, y dada la magnitud del problema algunos gobiernos avispados deberían exigir a sus científicos diagnósticos más contundentes para poder afrontarlo con las medidas exactas.

El celular de este periodista, para ser francos, está caliente por el uso intenso destinado a forjar los ejes del material presente. Mientras las palabras atravesaban el espacio, las imágenes de movilizaciones provocativas en Formosa, Río Negro y Chubut se sucedían en las pantallas como un documental destinado a mostrar el malestar existente y responsabilizar al Gobierno y sus compañías políticas por los males que los mismos promotores del caos originan. Así, la brega para obstaculizar el contrabando en el Norte de este gran país surgía cual violación a los derechos humanos y la culpa de incendios insuflados por empresas que necesitan esos territorios para desarrollar sus actividades agrícolo ganaderas recaía sobre quienes, aún con errores, buscaban  erradicarlos.

Entre la maraña de versiones –los incendios originan densas columnas de humo- hallamos una mirada criteriosa en el diagnóstico emitido por el Instituto Independencia, aunque nos permitimos efectuar una reflexión añadida sobre el cierre de este artículo. Vamos con el comunicado:

“Lo dijimos en nuestra denuncia a los autores intelectuales de la violencia simbólica desatada en Plaza de Mayo con la exposición de objetos que simulaban ostensiblemente ser bolsas de cadáveres con nombres de dirigentes políticos y sociales en ellas. Sostuvimos y estamos convencidos que la violencia simbólica no es más que un momento en un proceso de violencia que ha culminado, más posiblemente no finalizado, en los hechos de Lago Puelo”.

“La denuncia formulada por el gobierno nacional, a través de la Oficina Anticorrupción y su titular, Félix Crous, contra el ex presidente Mauricio Macri y sus colaboradores directos, por defraudación por administración infiel, a raíz del préstamo obtenido del FMI, ha puesto a esta violenta oposición al borde del paroxismo”.

“A la vez que repudiamos estos hechos que amenazan la convivencia democrática, exhortamos al gobierno a extremar las medidas de seguridad alrededor del presidente y sus colaboradores más inmediatos”.

Bien. Si los espacios oligárquicos y quienes buscan representarlos políticamente son capaces de cualquier acción para defender sus intereses, resulta pertinente apuntar la posibilidad de su enlace con sectores minoritarios que, alzando banderas ligadas a los derechos cívicos, a la ecología y al indianismo, cooperan involuntariamente con ellos. Durante las horas previas a la visita patagónica del jefe de Estado, todos los medios fuimos bombardeados por pronunciamientos y audios que direccionaban sus cuestionamientos hacia la gestión nacional, a la cual hacían cargo de todas las injusticias históricas y por venir. La difusión de esos materiales dejaba en la mente del público la idea de una complicidad oficial con la catástrofe, para obtener múltiples y hasta contradictorios beneficios como “vender el agua”, “reprimir a los pueblos originarios”, “favorecer a los hacendados amigos”, “incendiar las casas de los pobladores”, “defender a las mineras” y/o “establecer un régimen militar en la zona”.

Es preciso decir esto también, aunque moleste a quienes enarbolan causas justas en marcos inadecuados. La sombra de Félix Díaz es una buena referencia para entender el comentario y la postura de las organizaciones sindicales de cada región afectada puede operar como dato esclarecedor que amerita insertarse en el debate.

Por fuera de la contención del movimiento nacional, las mejores intenciones se transmutan en funcionales de un poder que hace rato conoce a su enemigo.

 *Gabriel Fernández. Área Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal.