Fuentes Seguras. Senderos internos, senderos externos. Y un futuro, presente


A nuestros informantes se les suman Fuentes Confiables que miran el planeta. Y el genio de Oesterheld, con sorpresas.

Recursos sociales. Impuestos oblicuos. Cuentas e inversiones. Nuevas conversaciones. Deuda Externa. Humildes campesinos. Los precios. Producción y Trabajo. Política Exterior. Internet en 1970. La derivación oculta de la tecnología.

En esta ocasión las Fuentes Seguras se presentan en versión ultra potente, complementadas por atractivas Fuentes Confiables del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Las bajas temperaturas, apenas suavizadas por un sol que mejoró el ambiente del tramo anterior, entornaron tensiones bien fuertes en ambas zonas con retumbe sobre la administración central: las vicisitudes interiores y las complejidades externas estuvieron a la orden del día y son reflejadas en las líneas que siguen.

El lector podrá observar, además, que junto a las descripciones con detalles sutiles acerca de la difícil realidad económica y social, emergen con vigor las opciones que nuestra gente hace nacer. Esas visiones, amparadas en el conocimiento y la acción, ameritan difusión. En sentido horizontal claro, pero también en dirección vertical, sobre un funcionariado que debería absorber con mayor celeridad el saber que anida en el movimiento nacional popular. En el cierre, si se atreve, nos zambullimos en algo más que ciencia ficción, con origen sureño. Y un nombre emblemático.

COLISIONES EQUILIBRADAS. “Frente a tantas críticas, esto es importante y se le dio poca bola: la Argentina encabeza el ranking de países que más apoyo otorgaron a los trabajadores durante la grave pandemia de coronavirus. Los primeros cinco del ranking son Argentina, Austria, Suecia, Francia y España” –Sí, lo planteó Héctor Daer. “Es verdad. El primer análisis global clasificó 181 respuestas gubernamentales a la pandemia y, según ese estudio de UNI Global Union y la Confederación Sindical Internacional, la Argentina encabeza el ranking en relación con el apoyo otorgado a los trabajadores en la crisis”. –Es válido, pero ¿puedo plantear una duda? “A ver”. –Es probable que en muchas naciones el reparto del PBI previo a la pandemia fuera mucho más equilibrado que el nuestro.  “Es probable, claro, pero no alcanza para devaluar el logro”.

–Qué más. “Se actualizaron las categorías del monotributo, que se ajustan por el índice de movilidad jubilatoria, suspendido el año pasado. En ese sentido, se tomará un índice del 35,3%. Es razonable y habrá beneficios para los que se pasen a Autónomos”. –La peleo. Se sigue incrementando el ahogo a los monotributistas cuando directamente esa carga ni debería existir. “El Estado no está en condiciones de prescindir de ese tributo”. –Ese tributo es injusto y te licúa buena parte del apoyo político que podría llegar de los trabajadores independientes. “Reiteramos: El Estado no está en condiciones de prescindir de ese tributo y dadas las circunstancias los ajustes son razonables”.

-Por lo bajo, se habla de una ‘derrota’ de Martín Guzmán en la discusión con el kirchnerismo. “Va quedando clara la correlación de fuerzas interna. Nadie esperaba, y como viste Alberto Fernández tampoco, que Cristina y sus compañeros participaran de una gestión sin decir nada, sin influir. No está mal, es parte de la vida política interior del Frente de Todos. Añadir la idea de ‘derrota’ no es más que meter cizaña para la división”. –Igual, el cocodrilo del que hablamos la semana pasada sigue mordiendo. “Tampoco se va a caer en un desajuste fiscal, la negociación por la deuda continúa y los planteos ante el FMI del gobierno son sólidos porque las cuentas están ordenadas”. –Los objetores dicen que es un orden injusto: la recaudación aumentó mucho y la inversión social agatas. 65 a 40 más o menos. “Vamos a ver cómo están las proporciones después de este período, de hecho se aumentó la asistencia social como no se esperaba y ya levantó críticas de los verdaderos ajustadores que ponen el grito en el cielo desde los medios concentrados. Esos porcentajes, van a modificarse”.

–Debo admitir que la pulseada económica encuentra límites políticos. “¡Pero claro! Esta semana fue a pura conversación entre dirigentes cercanos a la vicepresidenta y gente del equipo de Guzmán. Acá nadie quiere romper, no se va a lograr ese objetivo. Y la oposición no da pie con bola. Eso sí, ninguna de las exigencias sobre el empleo de los recursos que planteó eso que llamás el productivismo, se modificó. Ahí están firmes”. – ¿Cómo marcha la recaudación del tributo extraordinario? “Muy bien. Hasta los que no querían pagar arreglaron y van a pagar”. –Aunque sea por una vez habría que habilitar público en las canchas para que algunos millonarios en pantalón corto escuchen lo que piensa la gente de sus actitudes. “Idea genial. Pero si rompemos las restricciones nos matan a todos”.

ALBOROTOS. El otro elemento que causó alboroto interior fue el pronunciamiento de numerosas figuras de los más variados ámbitos para ubicar el pago de la deuda externa como un punto secundario frente a las necesidades sociales. La movida llamó la atención de varios funcionarios porque entre los firmantes se observó la presencia de referentes a los cuales se consideraba alineados en respaldo de la acción exterior de Guzmán. Hubo, inclusive, algunos llamados y unas cuantas recriminaciones.

Los firmantes plantearon al jefe de Estado la necesidad de “investigar el destino de los fondos de dicho préstamo para identificar a los responsables de la fuga de capitales, puesta en evidencia por la investigación del Banco Central de la República Argentina” y de “exigir al FMI que brinde todo el apoyo para continuar con las investigaciones, determinar y diferenciar deuda legítima de ilegítima y que, asimismo, colabore en encontrar los fondos fugados del país”. En línea, señalaron que resulta preciso “reprogramar los vencimientos con todos los organismos financieros internacionales con plazos acordes a las verdaderas posibilidades de pago del país”.

Al rato nomás la redacción fue más lejos. Los protestantes consideraron que resulta imprescindible “impulsar la suspensión de los pagos por capital e intereses con el FMI y el Club de París, mientras se extienda la emergencia sanitaria”. Vale recordar que la Argentina ya está pagando intereses. El lector evocará que en una de las fases del diálogo plasmado la semana pasada, nuestras Fuentes calificaron el proyecto de declaración del Senado como agitativo; bueno, en esta misiva se lo rescata y se lo respalda al indicar que será pertinente “utilizar la cuota que le correspondería a la Argentina (estimada en aproximadamente 4.350 millones de dólares), de la emisión esperada de Derechos Especiales de Giro (DEG) por parte del FMI de USD 650.000 millones totales, para fortalecer las reservas internacionales del BCRA, aliviando las restricciones que limitan la atención de los graves problemas derivados de la pandemia Covid-19 y privilegiando la salud, educación, vivienda, trabajo, reducción de la pobreza e indigencia, entre otros y no al pago de la deuda por capital, intereses o gastos”.

Para que esto pueda realizarse “sostenemos el criterio enunciado por el bloque de Senadores oficialistas en el Proyecto de Declaración recientemente presentado donde se señala que esos recursos deben destinarse a compensar los impactos negativos de la pandemia y no al pago de las deudas”. El fundamento no se hizo esperar. “El FMI debería no sólo adoptar un plazo en el que sea posible acotar el servicio de deuda del país, sino que sería justo que reconozca una quita de capital, a manera de compensación por las faltas cometidas en el otorgamiento del préstamo, sin desmedro de las consecuencias fácticas en que pueda derivar la auditoría”.

¡Qué momento! Como reza la curiosa bandera gigante que la torcida del Palmeiras impuso en el Arena Allianz Parque.

MAÑANA CAMPESTRE. Mientras tanto, en la zona rupestre de Ciudad Gótica, los titulares de las entidades que integran la Mesa de Enlace agropecuaria resolvieron continuar con el lock out y no comercializar carne, en rechazo a la suspensión de las exportaciones que dispuso el Gobierno en su intento por bajar los precios internos. La decisión fue adoptada por el presidente de la Sociedad Rural (SRA), Daniel Pelegrina; el de Confederaciones Rurales (CRA), Jorge Chemes; el de Coninagro, Carlos Iannizzotto; y el de Federación Agraria (FAA), Carlos Achetoni.

El apoyo del movimiento nacional popular a la medida oficial es indudable, pero a partir de allí las voces por una profundización que bloquee la reacción de los humildes campesinos que operan coordinados -junto a la UIA– por la Asociación Empresaria Argentina, surge con energía. En el aire de la Gráfica consultamos al economista Ricardo Aronskind quien apuntó: “Esta medida es correcta y parcial. El sector privado no entiende razón social alguna. Este es el lugar del Estado, velar por todos y no por un sector particular. El Estado debe prepararse para tomar todo tipo de medidas”.

“Sin embargo –advirtió el consultado-, el discurso del Gobierno no acompaña con la firmeza necesaria este tipo de acciones y así da lugar a un envalentonamiento del sector privado. Esto debería tener una condigna contestación social porque el Gobierno no está planteando esta acción por un interés particular sino por el general de los argentinos. El Gobierno no tiende a recostarse sobre el apoyo popular, pero deberá recurrir a él si los agropecuarios doblan la apuesta”.

Cuántos frentes abiertos.

LOS PRECIOS. Antes de realizar una aseveración solo fijada por números recibidos a través de mediciones, estimamos pertinente una recorrida por los comercios del Sur porteño. La conclusión fue estremecedora. Desde el tomate hasta el café, desde la yerba hasta los quesos, sin olvidar bebidas variadas de consumo habitual, dan cuenta de aumentos que oscilan entre el 50 y el 100 por ciento, ¡en la última semana! Demás está indicar que no existe variable alguna que justifique este golpe desmesurado.

Por tanto, la lectura que puede hacerse al respecto supera y surfea el eje vinculado a las carnes y los aceites, entre otros elementos, acerca de los valores internacionales. Percibimos una intencionalidad política explícita. Todos los protagonistas saben, en evocación de la experiencia histórica, que este es un elemento que determina la mejoría o el deterioro del humor social y por ende de la imagen pública de un gobierno. La inflación ha sido empleada como disciplinadora de las conductas sociales por poderes que, tras fuertes impactos, se reconfiguraron.

El somero estudio callejero deja la sensación de un tiempo de definiciones plenas: si el Estado no opera rápida y contundentemente sobre el problema, los más hondos dilemas estratégicos pueden quedar fuera de juego, reducidos a temáticas menores frente a urgencias innegables. Las siglas que abundan en este y otros textos (SRA, UIA, AEA, etc.) y las empresas monopólicas de cada sector, están en la mira como responsables de una andanada sobre el poder adquisitivo popular. La cuestión es que toca a los dirigentes escogidos por el voto encauzar el panorama, actuar para bloquear los abusos.

Cabe insistir entonces que si la bonhomía plasmada en diálogo amable termina identificada con debilidad, la estima popular solo considerará este último adjetivo.

PRODUCCIÓN Y TRABAJO. Ahora bien, un hecho de gran importancia fue generado el sábado 29 de mayo por integrantes de la economía real argentina a lo largo y a lo ancho del país. El Espacio Producción y Trabajo congregó –Zoom mediante- una cantidad de personas inusual para un cónclave remoto, destinado a debatir desde la acción los perfiles de un renovado Proyecto Nacional. A 52 años del Cordobazo y bajo el título “Debates y propuestas para un país productivo y solidario”, se desplegó un Cabildo Abierto con un volumen conceptual vigoroso.

Llamó la atención que al repasar la nómina de asistentes, ninguna provincia quedó fuera y que  las más variadas entidades dijeron presentes. También, que los aportes surgidos en la transmisión se complementaron con conocimientos prácticos desde los que escuchaban con atención. La iniciativa se desplegó en varias fases; perduró unas tres horas con atención constante. Arrancó con un saludo general, anclado en la historia de lucha, de Ilda Bustos (Gráficos, CFT, CGT Córdoba).

A partir de allí se concretó un primer panel sobre inflación y formación de precios: lo formaron la exministra de Economía Felisa Miceli y el director del Centro de Economía Política Argentina, Hernán Letcher. Las responsabilidades de los grupos concentrados, fortalecidos durante la gestión macrista, y la necesidad de utilizar todas las herramientas del Estado para garantizar un poder adquisitivo que contribuya a poner en marcha la rueda de la economía fueron algunos de los puntos fundamentados por los expositores.

Luego, se convocó al diálogo sobre “La Cuenca del Plata, soberanía fluvial y portuaria”, título que resultó abordado por la senadora Marilin Sacnum y el productor agropecuario y escritor Pedro Peretti. Allí se explicó la importancia de recuperar las vías navegables, los registros portuarios, la elaboración de naves mediante astilleros y una línea marítima de raíz nacional. Los expositores pusieron de relieve el beneficio económico extremo que representaría para el Estado nacional controlar esas variables. Señalaron que la denominación Hidrovía no es otra cosa que la persistencia del espíritu privatista del Consenso de Washington, que el gobierno nacional popular tiene la obligación de desarticular.

Con posterioridad se plasmó la charla sobre “Energía y Tarifas”. Claudio Boada, de la Unión de Usuarios y Consumidores, y Carlos Minucci, secretario general de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE) y hombre de la CFT, brindaron un panorama contundente. Repasaron los extraordinarios aumentos descargados sobre la población en el gobierno anterior, los beneficios obtenidos por las compañías y los resultados ruinosos para la economía interior. Denunciaron a los empresarios más importantes del sector y señalaron que el Gobierno necesita escuchar a trabajadores y usuarios en vez de renegociar acuerdos con las compañías. La disyuntiva fue planteada en términos de “Los ganadores de siempre o el derecho social”.

El cierre fue protagonizado por el titular de la Federación Gráfica Bonaerense y miembro de la Corriente Federal de Trabajdores, Héctor Amichetti, y el titular de la CTA de los Trabajadores y diputado nacional, Hugo Yasky.

Amichetti efectuó un recorrido histórico de las luchas populares y lamentó que se reiteren situaciones que se pensaban superadas. Convocó a la unidad de los sindicatos con las empresas y cooperativas de todo el país que necesitan poner en marcha el mercado interno. Enfatizó que resulta preciso debatir y actuar en conjunto para diseñar una nación creciente y despojada de las injusticias que se siguen padeciendo. Yasky por su parte, apuntó que este Cabildo Abierto es sólo el comienzo de un camino a recorrer. Precisó que vale apuntar a obtener una victoria en los comicios venideros y anticipó que la pertenencia al Frente de Todos no implica dejar de discutir los aspectos en los que no hay acuerdo. El referente denunció una oposición que se monta en la emergencia sanitaria para obtener beneficios mezquinos y dijo que esta unidad debe acrecentarse y brindar el impulso para que el Gobierno adopte las medidas necesarias para salir del atolladero.

POLÍTICA EXTERIOR. En medio de un ruido intenso promovido por los espacios concentrados de comunicación nuestro país adoptó varias acciones significativas en materia de política exterior. El Gobierno argentino retiró la acusación contra Venezuela ante la Corte Penal Internacional de La Haya por presuntos crímenes de lesa humanidad. Esta acción fue un derivado lógico del abandono del Grupo de Lima. Casi en simultáneo, cinco países de América Latina (Argentina, Bolivia, Cuba, México y Venezuela) se sumaron en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU a la apertura de una investigación sobre posibles abusos de los derechos humanos en Israel y en los Territorios Palestinos tras la reciente escalada bélica sobre la Franja de Gaza. La resolución pide que la comisión internacional de expertos estudie “todas las causas profundas de las tensiones recurrentes (…), como la discriminación y la represión sistemática basadas en la identidad nacional, étnica, racial o religiosa”.

Mientras Infobae titulaba con letras catástrofe lo que entendía como una adhesión albiceleste a una “tiranía” y a una organización “terrorista”, alzamos el teléfono y consultamos Fuentes Confiables en Cancillería. Vale considerar el diálogo para entender conceptos y senderos. “Lo que más preocupa es la mezcla de carga ideológica e ignorancia en los cuestionamientos. La Argentina sostiene su línea histórica en materia de relaciones internacionales, basada en el respeto a los pueblos y la defensa de los derechos humanos. Si se repasan las posiciones de nuestro país se puede ver que son profesionales y equilibradas”.

–Profesionales, equilibradas y asentadas en nuestros valores históricos. “Exactamente. Acá hay un trabajo muy serio, nuestro país se ha convertido en una referencia respetada internacionalmente, precisamente por eso. Y uno tiene que escuchar críticas que van de un lado al otro del espectro ideológico y carecen de sustento diplomático y de sensatez política”. –Claro, en ambos temas hubo condenas desde varios flancos. “Hay personas que están exigiendo la adopción de posicionamientos ideológicos, como si pudiéramos intervenir en la vida interna de otra nación. Ahora te digo, cuando vemos que nos critican unos y otros, nos damos cuenta que estamos en el camino correcto”.

–También se han hecho circular versiones sobre llamados, sugerencias, interferencias… “¡Por favor! Andan diciendo que llamó Cristina para que apoyemos a este y al otro, es un disparate. En Cancillería hay un equipo muy variado, con compañeros de distintos orígenes. Se debate y se adoptan resoluciones en base al lineamiento del Gobierno nacional. Esa es nuestra política exterior”.

¿CIENCIA FICCIÓN? Al abrigo del hogar, cuando el sol declina y un buen café humeante acompaña el leer y el pensar, este periodista se resguarda de los gritos televisivos y resuelve abrir, otra vez, ese libro póstumo y desconocido de Héctor Germán Oesterheld. Se trata de “Más allá de Gelo”, una compilación de Mariano Chinelli y Martín Hadis. Bien. A través de sus páginas es posible disfrutar de narraciones breves, informaciones científicas presentadas con humor agudo, originalidades sorprendentes, sensibilidad argentina y un anticipo que evidencia el genio de Oesterheld. Acérquese.

En la narración –versión cuento y versión historieta- “El turista del tiempo”, el gigante de la Ciencia Ficción imagina Internet. En el año 1970 Oesterheld previó un futuro en el cual una Computadora Central –así llama al fenómeno de actual cotidianeidad- permitiría informarse sin adquirir los periódicos, realizar compras desde el hogar y debitar los pagos automáticamente de las cuentas bancarias –tampoco circulaban tarjetas de débito o crédito-, ver programas y películas según el deseo de cada uno, escuchar la música que se escoja sin adquirir un disco, comunicarse con seres queridos o con vínculos laborales –por entonces, de telefonía móvil, ni hablar- entre muchas otras cosas que hoy consideramos habituales.

Si el deslumbre que implica la lectura del presente narrada en el ayer es conmovedor, las consecuencias sociales ideadas son coherentes a pleno y –en línea con el forzamiento a que nos somete el Antiguo Régimen en la actualidad- muy discordantes con  los resultados que palpamos. Pues Oesterheld, en “El turista…” saca conclusiones razonables, alejadas de toda intención propagandística y completa el cuadro de situación: el desarrollo de las nuevas tecnologías facilitaría la radicación de familias en todo el territorio nacional, alcanzando una distribución poblacional equilibrada, pero además –y en especial- incrementaría los niveles de producción al punto que todos los trabajadores cumplirían labores cuatro días semanales por escasas horas y obteniendo mayores recursos.

Contrariamente a lo que se piensa, la ecuación del genio sobre mediados del ‘70 era exacta. Hoy la humanidad no sólo cuenta con la web sino también con las posibilidades científico técnicas adecuadas para que a nadie le falte lo esencial sin que la elaboración de productos resulte damnificada en modo alguno. Estamos acostumbrados a una disparatada pugna por los recursos y por los ingresos que determina el comportamiento de las sociedades y sólo encuentra amparo en el destiempo político impuesto por un esquema financiero que necesita de la extracción de esos recursos y esos ingresos para transmutarlos en vacío y sostener un disciplinamiento sin más razón que la prolongación de su propio control. Esta es la verdad y aquél asomarse al futuro que propuso Oesterheld permite inferir lo que el ser humano ya está en condiciones de exigirse a sí mismo.

Mientras alzamos la temperatura del climatizador (eléctrico) para combatir un fresco que sigue avanzando, y después de sorber el último suspiro de café, nos dejamos ir en compañía de las historias de aquél escritor martirizado por anunciar lo posible. Sabemos que cualquiera de las naciones que pesa fuerte en las exportaciones de materias primas –Argentina, por mencionar solo una- está en condiciones de alimentar a toda la humanidad. Y entrevemos que el desfase entre esa posibilidad y el corsé político económico que la impide genera desde hambrunas hasta luchas sangrientas en un Occidente que se niega a desplegar uno de los factores sobre los cuales construyó altares: el progreso.

Este cierre, lector, no está despegado de varios temas abordados a lo largo del artículo. Es cuestión de razonar e hilvanar. Comprender no es un asunto menor.

La conciencia de lo que estamos en condiciones de lograr es el primer paso para accionar, y conseguirlo.

*Gabriel Fernández. Área periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal.