Gabriel Mariotto: “O somos Patria Grande o somos una colonia”

“Es imprescindible, es de vida o muerte la integración. No hay posibilidades de transitarla livianamente. O somos Patria Grande o somos una colonia”, sostuvo el diputado del Parlasur, Gabriel Mariotto, en una conferencia virtual organizada por la Fundación por la Democracia de Chile bajo el lema “Desafíos para la Integración de América Latina y el Caribe en el siglo XXI”.

“Entre 1810 y 1816 por supuesto que el Alto Perú ya no era parte de esa construcción ‘patriagrandista’, tampoco lo era el Paraguay ni la Banda Oriental, o sea, ya vino un efecto balcanizador producto de las políticas británicas en América Latina. Hoy llamémosle la política del norte, de los gringos, del capital financiero, del imperio, como queramos llamarlo, quizá sea todo eso junto, pero estamos pasando situaciones muy pero muy feas de una gran distancia y de una gran partición”, afirmó Mariotto al iniciar su exposición.

Del panel de esta conferencia participaron, además, el exministro y exsenador de Chile, Carlos Ominami, la ex senadora del Frente Amplio en Uruguay, Constanza Moreira, el expresidente de Colombia, Ernesto Samper, y la ex subsecretaria de economía de Chile, Natalia Piergentili.

En su análisis de la situación actual, Mariotto hizo hincapié en la deuda externa argentina planteando un paralelismo con lo que ocurre en cada pueblo de Latinoamérica. Al señalar que la deuda contraída durante el gobierno de Mauricio Macri “ha sido fatal”, denunció que se tomaron más de 150 mil millones de dólares que han sido fugados al exterior provocando una situación económica extremadamente grave en Argentina, a lo que se suma la pandemia histórica que estamos atravesando. Por eso, al hablar de los desafíos de América Latina en este siglo, el ex vicegobernador de la provincia de Buenos Aires se refirió a otro de los elementos que resulta indispensable derribar para poder construir una Patria Grande con Justicia Social: el lawfare. “Vivimos en el imperio de los monopolios comunicacionales que son voceros de ese capital financiero que viene a expoliarnos, que llega en forma de préstamos y que se fuga en paraísos fiscales en forma de robo, liso y llano, esos medios protegen esa operación y nos autodenigran como pueblo, se mofan de nuestras expresiones culturales, de nuestra música, de nuestro cine, de nuestro teatro y por supuesto ponen en agenda los ejes de lo que llamamos lawfare”.

Solo con revisar los sucesos ocurridos en los últimos años en la región podemos comprender que se trata de un plan sistemático que intenta impedir la reconstrucción de la Patria Grande para someter a Latinoamérica al destino, que intentan plantear como indeclinable, de una colonia. Así, Mariotto repasó el golpe de Estado blando en Brasil a Dilma Rousseff, el golpe de Estado en Bolivia a Evo Morales, la prisión de Lula Da Silva y la persecución a Cristina Fernández así como la encarcelación de dirigentes políticos argentinos, denunciando con especial énfasis que hay presos políticos en el país. En este punto, resaltó las declaraciones de Alfredo Cornejo sobre la necesidad de separación de la provincia de Mendoza del resto del país y los dichos de Eduardo Duhalde en relación a un golpe de Estado, un expresidente que “no advirtió sobre cómo hacemos para que esto no ocurra, sino que anunció que iba a haber un golpe de Estado en la Argentina, como vocero de lo que se llama aquí el ‘círculo rojo’, que es el círculo de poder. Y un Gobernador de nuestra Patria, el exgobernador de Mendoza y presidente del radicalismo,  anunció la escisión de Mendoza del Estado nacional argentino”.

Hace años que en los medios hegemónicos instalan la idea de una grieta y, evidentemente, podemos distinguir entre un pueblo que busca construir una Patria Grande en la que reine la soberanía y un sector guiado por el viejo proyecto británico, imperial. “Ahora ponen en palabras la partición territorial de la Argentina, es gravísimo. Con la situación que tenemos en nuestra Patagonia, con las estancias en manos de ingleses, en el caso del señor Lewis o el señor Benetton con tierras robadas a los pueblos originarios y con grandes latifundios que están pensando con los recursos naturales que tiene nuestra Patagonia. Siempre ha soñado el imperio con partirla”. Mariotto sostiene que explícitamente están hablando de “partición de la Argentina con las hipótesis de conflicto clásicas de terrorismo y narcotráfico, cuando realmente los recursos naturales es lo que ellos buscan”.

Si bien aclaró que Alberto Fernández el día de su asunción denunció el lawfare expresando “nunca más es nunca más”, Mariotto cree que todavía no se han dado “las condiciones objetivas para que esta vocación que tiene nuestro Presidente, de terminar con este lawfare, pueda llevarse a cabo”. Si es difícil poder pelear contra semejantes poderes en un país en el que gobierna un Presidente que llegó al Gobierno con un proyecto nacional y popular y con el acompañamiento de las bases sociales del pueblo, por supuesto que más compleja aún es la situación, por ejemplo, en Brasil “que ha consolidado el lawfare con las políticas de Bolsonaro” o en Bolivia con la destitución de Evo Morales que continúa siendo perseguido por el Poder Judicial y los medios de comunicación.

Mariotto expresó que, si bien en la primera década del siglo XXI se ha recorrido el camino hacia la integración, no resultó suficiente para su consolidación. A un contexto de derechización de las sociedades de América Latina en los últimos años, con gobiernos neoliberales en toda la región, se ha sumado en el 2020 una pandemia de características inéditas. Al respecto, señaló la posibilidad de tomar estos hechos como un punto de partida para un nuevos paradigmas: “Estamos en una situación realmente muy compleja donde tenemos que salir por arriba y la pandemia es horrible pero quizás nos tiene que dar la oportunidad de buscar una alternativa para que esa integración sea posible en un cambio de paradigma, tener políticas comunes en materia de deuda y en materia de soberanía, en términos comunicacionales y de integración cultural, política y por supuesto económica y también que los estados asuman la responsabilidad de orientar hacia dónde va la economía de la pandemia y de la postpandemia”. De esta manera, ha puesto de relieve que nos encontramos en un momento de nuestra historia en el que “los Estados nacionales están en condiciones de pensar una perspectiva de integración que realmente sea efectiva”.

Sobre el final de su disertación, Mariotto recurrió a una anécdota por demás ilustrativa de la situación de nuestros pueblos de América: “Como diputado del Parlasur, cada vez que viajo a Montevideo, me siento con una gran vergüenza porque presento mi pasaporte en la Aduana argentina y lo presento en la Aduana uruguaya y esos dos trámites burocráticos me subrayan la frustración de una integración que todavía está lejos pero que está muy cerca de nuestros corazones y muy cerca de nuestra necesidad como pueblos hermanos”.