Guillermo Moreno: “Larreta y Alberto piensan igual”

Entrevistado por Dante Palma en el programa radial “No estoy solo”, Guillermo Moreno analizó el sendero político del gobierno de Alberto Fernández

DP: La última vez que habíamos hablado fue el 7 de diciembre del 2019, es decir, tres días antes de que asumiera Alberto y me acuerdo varios conceptos por eso quisiera retomar alguno de ellos. El que recuerdo que me interesó es la idea de que el mundo está dividido en un nacionalismo de exclusión y un nacionalismo de inclusión y en aquella entrevista definías al peronismo como un nacionalismo de inclusión con bases cristianas. ¿Podés desarrollar mejor estas categorías y explicar cómo se conjugan en un mundo que ahora es un mundo post-Trump en el cual parece haber una agenda globalista que iría en contra de estos nacionalismos o por lo menos del nacionalismo de inclusión?

GM: Yo decía en aquel momento que el fin del globalismo que se expresaba obviamente en la caída del muro de Berlín en su génesis y en la irrupción de Trump como objetivación de ese final, estaba pariendo un mundo de expresiones nacionalistas que levantaban muros y expresiones nacionalistas que construían puentes. Vino la pandemia, esto trastocó la política en los Estados Unidos y generó algo que los sectores progresistas celebraron, los sectores progresistas globalistas, los del Viejo Mundo, porque también decíamos en aquel momento que el Consenso de Washington lo había pergeñado los ingleses, los norteamericanos con su conceptualizaciones neoliberales y Europa continental con sus conceptualizaciones socialdemócratas y decíamos “miren que en economía son lo mismo” y poníamos como ejemplo a Cavallo que fue Ministro de Economía de un gobierno con sesgo neoliberal y suelto de cuerpo fue Ministro de Economía de un gobierno con sesgo socialdemócrata, la Alianza. Ese cambio y la irrupción de Biden celebrado por los progresistas hoy empieza a poner al mundo con los sonidos de los tambores de guerra, viste lo que está aconteciendo en una frontera muy caliente que va desde el Mar del Norte al Mar Negro o con una desviación hacia el Caspio y ahí entrás en Azerbaiyán, Georgia, Armenia, y por el otro lado en el mar del sur o mar de China o como lo quieras llamar. Esta conceptualización del Mare Nostrum de los romanos sobre el Mar Mediterráneo es lo que sigue estando vigente bajo aquella idea de “dominas los mares, dominaste el mundo”. Los norteamericanos lo tienen muy preciso, lo que pasa es que hay un terreno, un territorio que es esa frontera caliente donde no es precisamente en la que los norteamericanos tienen hegemonía, y ahí está Putin. Entonces ese mundo que se pare, a partir de la llegada de Biden, contrario a lo que piensan los progresistas vernáculos encabezados por Alberto Fernández es un mundo extremadamente complejo para la Argentina porque ahí toma envergadura una base militar llamada para nosotros Malvinas y ahí se explica el submarino nuclear, el patrullero fantástico que mandaron los norteamericanos a ocuparse de los buques de pesca de los chinos. La visión globalista a la usanza de la caída del muro de Berlín hoy está conducida por los chinos no por los norteamericano porque los norteamericanos están planteando que la confrontación con los chinos también va a ser militar y también con Putin. Esto no significa que se vaya a objetivar, a realizar, pero el mundo se va preparando en esa dirección. Vos fijate que recién ayer Putin ordenó el retiro o el fin de los ejercicios donde habían concentrado cientos de miles de hombres y material de combate y el canciller ruso retira las tropas pero dice volvimos a la Guerra Fría. Ese esquema que nosotros habíamos señalado sigue presente, ¿quién encabeza el nacionalismo de inclusión?  Y está claro que Su Santidad en términos doctrinarios y de realización posible de la construcción de una armonía entre los pueblos, nosotros los peronistas de Argentina porque somos los únicos que tenemos esa doctrina porque esa doctrina nacionalista, contrario al nacionalismo europeo, tenía que nacer de un pueblo nuevo y nació de un pueblo nuevo, un pueblo mestizo extraordinario y ese pueblo extraordinario generó una doctrina extraordinaria que es el peronismo. Y esto es lo que nosotros estamos transitando con algo muy complejo porque en el momento en que esto se debate en el mundo, en la Argentina viene un muchacho que se pone orgulloso porque dice que tiene una cabeza Europea. Y bueno, son las cosas que nos pasan.

DP: ¿Vos entendés que el gobierno de Alberto se ha corrido de los principios y valores que guían al peronismo desde su doctrina?

GM: No hay ninguna duda, él no es peronista es socialdemócrata, se lo dijo en un reportaje a Fontevecchia, tranquilo, calmo, sentados los dos en sillones, sin preguntas de “arrebato”, eran reflexivas; vos sabés que en esos reportajes incluso si el entrevistado lo desea, Fontevecchia adelanta las preguntas porque él mismo lo dice ‘mire a mí no me interesa ponerlo en una encrucijada, lo que yo deseo es conocer su pensamiento profundo’, te digo porque yo estuve en ese reportaje y le dije ‘no lo deseo pero entiendo que el reportaje está realizado en esa dirección’. El pensamiento profundo de Alberto es “sí soy socialdemócrata”, cuando le pregunta si lo podía caracterizar como socialdemócrata. Alberto es un socialdemócrata confeso.

DP: Le he hecho una pregunta a otros entrevistados y algunos me han respondido que en la lógica en que el peronismo finalmente es también una maquinaria de poder y que en algún sentido se acomoda a los tiempos, en los ‘90 puede adoptar una forma neoliberal, en los 2000 puede adoptar una forma popular, entonces el único peronismo posible hoy es esta forma socialdemócrata de Alberto. ¿Estás de acuerdo con esa afirmación?

GM: Es una tontería, ¿quién te va a decir eso? Un socialdemócrata te dice eso. Primero, no somos una maquinaria de poder si nosotros nacimos de la rebelión, fuimos bombardeados, torturados, fusilados, desaparecidos y los que nos mantiene vivos es la doctrina. Sobre la doctrina Perón se cansó de escribir y de hablar. Hay un discurso que está dando vueltas, ya el viejo Perón, el descarnado, a un año y pico se terminó muriendo, que dice “el peronismo es esto”, un Perón de anteojos, enojado porque en ese momento nos habían pasado cosas y dijo ‘el peronismo es esto’, no es una cosa ni la otra, el peronismo es esto y está basado en valores permanentes que devienen de esos principios permanentes, no somos posmodernos, tenemos un pasado común, tenemos un futuro conjunto y transitamos un presente, la antítesis de los que piensan que no hay pasado ni futuro solo presente entonces vivimos una sociedad líquida donde en realidad hasta los principios y valores los podés ordenar diariamente. Pero nosotros no tenemos nada que ver con Laclau, no somos posmodernos, en todo caso somos unos clásicos, en economía no hay ninguna duda. En economía que es el núcleo del diferencial con el gobierno en cómo plantea las políticas para la construcción de lo que podríamos decir, como objetivo final, es una Patria Grande con un pueblo feliz; el eje de la política económica nuestra es el trabajo no las finanzas, eso se lo dejamos a los muchachos del neoliberalismo que en términos económicos son lo mismo con los socialdemócratas, que es la escuela austríaca, por eso no defienden el trabajo como valor, pero solo Alberto no, Macri tampoco. Ni Macri ni Alberto ordenan la sociedad a partir del trabajo, para nosotros el trabajo es el valor esencial, te ganarás el pan con el sudor de tu frente y toda la economía es para generar trabajo, toda la economía de Macri fue para destruir trabajo, toda la economía de Alberto fue para destruir trabajo, ¿qué hizo el 20 de marzo del 2020? Sacó a la fuerza de trabajo del mercado, vos tenías 18 millones de argentinos trabajando sobre 21 potenciales, ya tenía 3 millones de desocupados, y se le ocurrió graciosamente sacar a 14 millones de argentinos del mercado y destruyó la economía. En qué cabeza cabe pensar que vos vas a destruir la fuerza de trabajo y la sociedad va a seguir funcionando como si nada porque imprimís plata, aquellos que piensan que el núcleo duro de la economía es la plata, ¿y quiénes son estos? Los filomarxistas, en términos económicos la escuela austríaca y eso es lo que nos pasó. Nosotros no tenemos nada que ver con la socialdemocracia ni filosóficamente ni teológicamente ni culturalmente y, como accesorio, ni económicamente.

DP: Mencionaste la situación del 20 de marzo del 2020 qué fue el momento en el que se decreta la cuarentena, estoy obligado a preguntarte, ¿qué hubieras hecho vos en esas circunstancias?

GM: Es muy importante la pregunta. La experiencia sirve para que vos repitas como acción aquello que te salió bien, vos lo ves en un futbolista, en un pintor, en un músico, en un político, en la toma de decisiones diaria que tenés que tener cuando ejercés funciones de gobierno, si algo te salió bien lo repetís. Si vos ahora me decís Guillermo vamos a comer una tortilla la hago yo y la vas hacer como te salió siempre, bien, generalmente copiando a la vieja, vos veías a tu vieja haciendo la tortilla y copiás como lo hacía tu vieja, si te gustaba, bueno esa es la experiencia. ¿Para qué sirve la doctrina? Para tomar decisiones en hechos singulares, ¿qué es un hecho singular? Cuando no hay experiencia, una pandemia es un hecho singular  sin ninguna duda, ninguno de los gobernantes del mundo ha atravesado una pandemia, por lo tanto, ¿qué debería haber hecho Alberto? Y… lo primero es pensar que hubiese hecho Perón. A Perón le pasa y enfrenta una pandemia, reflexiona y dice que primero tenemos claro que la doctrina dice que no se conduce desde el miedo. Alberto durante un mes seguido lo único que hizo fue introducirle el miedo a nuestro pueblo, no salgan a la calle que el virus los ataca, no explicando o persuadiendo, ¡miedo! Entonces, los ancianos… gente que no salían de su cuarto en la misma familia, metió miedo, no se conduce desde el miedo. Segundo, qué dice la doctrina, usted agarre el hecho singular y analice dónde impacta ese hecho singular, ¿impacta en la salud física de las familias y del individuo argentino? No hay ninguna duda, por lo tanto atienda las dos, la salud física y atienda también la salud mental de las familias y del individuo, por lo tanto júntese con los médicos, sanitaristas y todas las especificidades que sean necesarias pero también júntese con los psicólogos. Ahora, ¿también apunta y atenta contra la salud de la comunidad? Sí, júntese con los sociólogos; ¿atenta contra el alma de las personas, de la familia y de la comunidad? Sí, júntese con los religiosos que son los que cuidan el alma; y finalmente, ¿atenta contra la generación y circulación de bienes y servicios? Que son los que te dan la sobrevida, porque si vos te pasas una semana sin comer ya sabés lo que pasa y para comer tiene que funcionar la economía y para vestirte también y para que haya energía también, para que te lleguen los bienes y servicios tiene que funcionar la economía y Perón hubiese dicho ‘qué me decía el viejo Carrillo’ – ministro de salud extraordinario de Perón- que para tener buena salud tenés que tener buena economía, bueno… no destruyamos la economía, hagamos lo que hay que hacer conduciendo a mano firme como corresponde, a dos riendas, la salud y la economía. No hay experiencia histórica que demuestre que anulando uno de los términos de la contradicción encontrás una síntesis adecuada. La experiencia histórica indica que tenés que buscar la armonía entre los extremos de la situación por eso el peronismo busca la armonía entre el capital y el trabajo, había que buscar la armonía entre la salud individual, familiar y colectiva, física y mental y la economía, este hizo exactamente lo contrario porque es un socialdemócrata y lo dijo “entre la salud y la economía elijo la salud” e hizo pedazos la economía en la Argentina y hoy lo que tenés es que no tenés economía y no tenés salud porque no le da la cabeza, porque no tiene doctrina y ahí es donde emerge la importancia de la doctrina y, para la Argentina y para el mundo, la importancia de ser peronista no socialdemócrata. Mirá si una doctrina europea va a resolver los problemas de un pueblo mestizo como este extraordinario pueblo hispanoamericano, pero solo cabezas menores pueden pensarlo, porque que vos dijeras que este debate lo tenemos a fin del siglo XIX y te llegaban los barcos con los libros que acababan de editarse, bueno… ahora, en el siglo XXI pensar que una categoría de análisis europea va a solucionar los problemas de la Argentina es no haber vivido, no ya no haber estudiado, no haber vivido.

DP: A propósito de eso, hay un filósofo italiano jovencito que de hecho se está leyendo bastante en círculos del peronismo aquí en Argentina que se llama Diego Fusaro, incluso fundó un Partido, yo siempre hago la broma de que es peronista pero no se ha dado cuenta todavía y me interesa porque él plantea que la salida tiene que ver con ideas de izquierda, por ejemplo, trabajo, derechos sociales, bien común, solidaridad, conjugadas con valores de derecha como Estado Nación, familia, lealtad, honor, religión, pueblo y que esa sería la salida para vencer esa posmodernidad que vos mencionaba, esa posmodernidad líquida del neoliberalismo, esa izquierda arcoiris tal como como también Fusaro la menciona. En líneas generales, más allá de la izquierda y derecha, ¿estarías de acuerdo o podrías definir al peronismo en algo cercano a esto?

GM: Claro pero si vos le sacás las categorías izquierdas y derechas estás describiendo al peronismo, entonces cómo no voy a estar conforme con que estemos peronizando al mundo. Lo que sucede es que como siempre nos pasa necesitamos un referente, en algunos sectores sociales, un referente europeo para que desde la falacia de autoridad describa la verdad y nosotros humildes argentinos y peronistas le decimos bienvenido, con algunas diferencias; todavía le falta porque entre otras cosas Fusaro se tiene que hacer amigo del Papa, tiene que escucharlo, entenderlo, tiene que tomar el té con él, tiene que conversar y ahí se va a completar. Ahora, hay otros filósofos importantes como Dugin que cuando descubre el peronismo se le abre la luz y tiene frases extraordinarias, él dice mire nosotros los rusos que estamos en este momento transitando nuestro cierto esplendor nuevamente o volviendo al esplendor, al menos ya no nos quieren como dirían los muchachos en el barrio llevarnos puestos, a nuestros misiles les temen, no sabemos qué va a pasar cuando se muera Putin, que es inexorable, se va a morir, le va a llegar el último don de Dios que es el don de la muerte, el don de Dios no es sólo la vida, el don de Dios también es la muerte, ahora estos me vienen con la eutanasia, cosas raras, bueno a Putin le va a llegar. Ustedes los peronistas hace 45 años, 46 o 47 que se le murió el General y cada vez cantan más contentos “presente mi general para lo que guste manda”, ustedes construyeron una doctrina. No hay tantos antecedentes en el mundo de esto, que construyeron no una estructura de pensamiento, fue una estructura de pensamiento llevada a la acción y quieren conducir el reino terrenal y muerto su líder siguen reivindicándolo en tiempos de la doctrina, no sé si los rusos vamos a ser capaz de esto. La distancia entre Dugin o el filósofo que vos me estás mencionando del norte de Italia y el peronismo, es abismal, y nosotros no precisamos falacia de autoridad aunque como somos humildes les decimos bienvenidos al espacio global de construcción del peronismo. ¿Y por qué decimos que tiene que haber un espacio global? Porque nos vamos a ir encontrando los nacionalistas de inclusión con una ventaja, nosotros llegamos con una doctrina probada en combate, cada vez que gobernó el peronismo con su doctrina el pueblo fue feliz y la experiencia es la última década ganada y ahí sí que tenemos un problema muy serio porque el último gobierno peronista no tiene nada que ver con este gobierno; nosotros no solo aumentamos la cantidad de jubilados y jubiladas, básicamente jubiladas, sino que aumentaba el ingreso de los jubilados, eso no tiene nada que ver con esta declaración de Cristina cuando dice “no podemos aumentar las jubilaciones porque estamos endeudados”, o es aquel el gobierno exitoso doctrinario o es este porque sino termina pasando lo de Alan García, ¿cuál fue el verdadero Alan García es de las pintadas “ay Patria querida queremos un presidente como Alan García” en la época de Alfonsín o el Alan García neoliberal que fue repudiado por su pueblo. ¿Qué está pasando con los jubilados hoy? ¿Pensás que están avalando el accionar de este gobierno? ¿Qué está pasando con los trabajadores? ¿Qué está pasando con los comerciantes? ¿Qué está pasando con los industriales? Por primera vez me vienen empresarios a decir, y esto me llena de orgullo, mire Moreno es la primera vez que me dicen que hay un gobierno peronista y pierdo plata o sea que usted tiene razón estos no son peronistas porque cada vez que hubo un gobierno peronista nosotros ganábamos plata, después la podíamos utilizar mal, peor, mejor pero ganábamos plata. Ahora no hay empresario, sobre todo urbano o sea de los sectores industriales, la Pampa Húmeda es otra discusión, que te diga que está ganando plata y ahí se produce un fenómeno extraordinario que me permite ser optimista, está surgiendo un nuevo sujeto de cambio en la Argentina que no existía como sector social, como sujeto de la Historia, que son los sectores empresariales urbanos al margen del tamaño de su emprendimiento, las grandes empresas también te vienen a decir que así no se puede seguir, a ver cómo damos vuelta esta página y se empiezan a interesar desde la gobernabilidad en el peronismo no en este mamarracho que está gobernando ahora y vos lo notás, vas a Mar del Plata y te encontrás con los grandes empresarios, vas a Bahía Blanca y te encontrás con los grandes empresarios, se sacan fotos, se sorprenden, preguntan, nadie te pesquisa si le vas a bajar un punto de Ingresos Brutos, dos puntos de IVA, si vas a hacer diferimiento impositivo, que todo eso se puede discutir, te empiezan a hablar del continente, el continente Argentina, se empiezan a dar cuenta que sin ese continente tampoco hay futuro para ellos, ya no estamos discutiendo la distribución del ingreso empezamos a discutir que no hay ingresos porque se te está destruyendo la Patria. Y este sujeto que empieza a balbucear soluciones globales es una novedad en la Argentina de los últimos seis meses, esto comenzó hace seis meses en Argentina, cuando tuvieron claridad y precisión que con este gobierno no vas a ningún lado y esto es muy importante porque no es los sectores medios del radicalismo o la patria sublevada del peronismo, es un nuevo sujeto que se incorpora en la construcción de la Patria y se incorpora con precisión buscando las alternativas. Y fíjate que entonces empezamos a construir la armonía entre el capital y el trabajo porque no hay ninguna duda que el movimiento obrero sigue siendo peronista y no socialdemócrata pero el capital empieza a introducirse en la doctrina y quizás este es el momento, tocado el piso como en cualquier crisis, que se produzca el fenómeno de recreación del proyecto colectivo con una doctrina que incluso tiene alcance global por lo que vos mismo estás diciendo o porque hay una persona extraordinaria que cuando habla vos lo entendés que es el Papa y vas a los distintos países y encontrás embriones de este pensamiento. Lo que tenemos que hacer los argentinos es demostrar un ejemplo de un pueblo que buscando la armonía entre el capital y el trabajo es capaz de crecer a tasas como ya lo hicimos en la década ganada, y si eso lo hacemos después como no hay contagio más intenso que el contagio del ejemplo lo que hoy lo decimos y parece que es un chiste se va a transformar en realidad. El peronismo también es una doctrina universal respetando las especificidades de cada pueblo y valorándolas y no anulándolas cómo hacen los globalizadores.

DP: Mencionaste al principio de la de la entrevista al Papa como el emblema de este nacionalismo de inclusión y emblema también de una doctrina. ¿Por qué creés que hay sectores progresistas y de izquierda que todavía hoy siguen siendo críticos del Papa?

GM: Bueno porque como siempre nos pasa en la Argentina esos sectores no entienden, como no entendieron en la Unión Democrática, siguen pensando que Braden era un muchacho republicano en vez de tener claro que era el Sanders de aquel momento, o sea, Braden era el ala liberal del Partido Demócrata mandado de un cuasi marxista para convencer al PC de que tenía que estar con la UIA en contra de Perón, así fue, esos progresistas no han entendido de hecho ni siquiera se dieron el lujo de votar a Kirchner, votaron otra propuesta en el 2009 y mirá que ya hacía cuatro o cinco años que se estaba gobernando la Argentina y era un éxito y ellos fueron en contra con el Intendente de Morón, con Sabbatella. ¿Y por qué no votaron a Kirchner? Porque si vos sumás los votos de Sabbatella, Kirchner no perdía con De Narváez, ¿y cuál es tu análisis de por qué no dejaron que triunfara Kirchner en aquel momento? ¿Sabés cuál es? Que Kirchner era peronista y no se puede esperar nada de un peronista, ¿y ahora por qué están contentos con Alberto? Porque no es peronista, así de fácil. Mirá a mí me tocó una vez hablar con un viceministro de Economía, de los jóvenes, y entonces me dijo “mirá Guillermo yo no soy peronista pero tampoco soy kirchnerista, yo soy Cristinista”, y yo me lo quedé mirando y dije bueno está bien, el pibe es jovencito y a esta altura del partido no vamos a estar cuatro horas discutiendo, teníamos cosas que hacer los dos, pero fue muy profundo eso, en ese momento no le di bola, pasó el tiempo y dije “qué definición”, ¿no es una definición que ilumina? Kirchner era peronista por eso los sectores progresistas estaban en contra de Kirchner, Alberto no es peronista y entonces los sectores progresistas están felices con él.

DP: Retomo otra vez la entrevista que habíamos hecho hace 16 meses. En ese momento vos me decías que el rol de Cristina había que discutirlo una vez que ella solucionara sus problemas familiares, acordate que estaba siendo atacado Máximo, especialmente la hija. ¿Seguís pensando lo mismo? ¿Todavía el episodio Cristina hay que mantenerlo entre paréntesis o creés que ya es posible hacer una evaluación crítica? ¿Entendés que debería estar más activa en el gobierno actual? ¿Cómo ves su rol?

GM: Yo ya creo que a lo hecho, pecho. Ella eligió al peor y la metodología de elección también es ideología no es que vos podés separar la metodología de la ideológica. ¿Por qué se le ocurrió tomar esa decisión en soledad? No lo sé. ¿Por qué no dejó que las fuerzas se expresaran en unas PASO competitiva? No lo sé. La realidad es que termina haciendo una declaración en ese famoso alegato ante la Justicia diciendo, que ya te lo dije recién, “no podemos aumentar las jubilaciones porque estamos endeudados”, conclusión… los jubilados con su sangre y su sed pagarán la deuda, bueno… ya está, ya es grandecita. ¿Cómo sale de este lío? Y, no sale. Ahora, sí hay un esquema final que hay que tener en cuenta y que las fuerzas políticas lo están evaluando, termínenla con los presidentes,  termínenla con los presidentes que están vivos, en todo caso no puede ser un Juez de Instrucción el que acceda a secretos de Estados, no está preparado ni física ni mentalmente, pongan a la Corte Suprema, si quieren juzgar a los presidentes pongan a la Corte Suprema que para eso son Ministros y por lo tanto están obligados a guardar secreto con una metodología muy particular, esos expedientes no pueden ser públicos porque hay secreto de Estado, que cualquiera que haya sido Presidente, Ministro o Secretario de Estado lo sabe, para eso se llama Secretario de Estado que guarda secretos. Entonces terminemos con estas batallas judiciales ridículas tratando de que lo que no resuelve la política lo tiene que resolver los tribunales, esto es un absurdo total. Este gobierno se la pasó meses y meses atentando contra el Poder Judicial y ahora está urgido de que la Corte Suprema ponga orden institucional porque un Intendente convocó a tres amigos que trabajan de juez y le mandaron la plana al Presidente. Mirá, la decisión tomada por el Presidente es un desastre como casi todas las que tomó, ahora… la forma estaba bien, y lo único que hizo el Intendente, porque así se llama, los que manejan una ciudad se llaman Intendentes no le pongan nombres raros, se tiene que ocupar de alumbrado, barrido y limpieza, lo único que me falta es que ahora este jardinero quiera venir a opinar sobre Defensa Nacional, déjense de embromar es un Intendente, convocó a tres amigos, a tres jueces de falta porque eso es lo que son, antes se llamaban jueces de paz ahora se llaman jueces de falta y le dijeron al presidente que lo que había firmado estaba mal y destruye la autoridad presidencial, el principio de autoridad que es en la que se basa la construcción de las sociedades, sobre dos principios fundacionales se arman los pueblos: el principio de autoridad y el principio de rebelión ¿Cuándo prima el principio de rebelión? Cuando la autoridad no es justa, lo pusieron preso a Perón, el pueblo se reveló, vino el viejo que en ese momento era joven, hizo un discurso y le dijo “ahora todos a casa” y todos a casa, volvió el principio de autoridad. Ahora este muchachito resulta que me pone en duda el principio de autoridad de Argentina porque piensa que toman decisiones en término jurídico que no tienen implicancias, bueno no puede ser, ahora están deseando que la Corte Suprema vuelva a ordenar, bueno ojalá que lo haga cuanto antes y ojalá que los dos entiendan que el teatro de operaciones no es la escuela, cómo van a pensar que esta pandemia tiene un núcleo duro donde se expresa solamente en las escuelas, fíjate la cabeza de estos dos, ninguno de los dos sirve ni Alberto Fernández ni Rodríguez Larreta, y por eso son amigos, ¿quién lo dijo? Alberto Fernández, “mi amigo Rodríguez Larreta”, porque son amigos de toda la vida y piensan igual, bien, para los peronistas es muy sencillo, ninguno de los dos sirve.

DP: Ese 7 de diciembre, tres días antes de la asunción, me dijiste que a Alberto le queda el bronce o Devoto. ¿Lo ves más cerca del bronce, lo ves más cerca de Devoto o  hay una tercera opción que acaba de aparecer?

GM: Saqué un artículo este lunes, viste que escribo habitualmente en un diario económico, donde digo prácticamente lo mismo nada más que lo pongo en el plano técnico. O Alberto toma medidas de fondo y eso lo lleva al bronce o toma medidas paliativas y eso lo lleva igual que a Alfonsín, a De la Rúa y a los gobiernos socialdemócratas de la dictadura para acá, que la realidad se termina imponiendo porque como decía el General es la única verdad. En aquel momento te lo puse en términos barriales y ahora te lo pongo en términos técnicos: o toma medidas de fondo o toma medidas paliativas. ¿Qué hace un socialdemócrata? Hace que hace para no hacer nada, para después decir yo quise pero no pude, soy bueno pero no me dejaron, algo de eso hay, viste que hay un runrún en el periodismo que parecería ser que a Alberto no lo dejan, algunos lo ponen en Cristina, otros en los grupos económicos, otros en Magnetto, que se yo, no sé… que quiere pero no puede y la realidad que él está preparando su esquema de decir quise pero no pude, siempre ese estigma que se llevaron los radicales, viste que al final terminan diciendo que Alfonsín fue bárbaro, no que fracasó, que se fue seis meses antes culpa del peronismo y que De la Rúa también era un fenómeno y que también se tuvo que ir. Alfonsín y De la Rúa, dos muchachos que gobernaron muy mal son los antecedentes, sobre todo Alfonsín, de Alberto que dice que cuando está deprimido se motiva con los vídeos de Alfonsín. Bueno lamentablemente me parece que por la manera de pensar de Alberto va en el camino de las medidas paliativas igual que Kicillof y esto lleva a la intrascendencia al Frente de Todos y al fin de un ciclo que comenzó con Kicillof cuando asumió como ministro de Economía y que termina con Alberto y Kicillof gobernador, y después vendrá un extraordinario ciclo peronista que vamos a hacer todo lo necesario para que sea sustentable y permanente. ¿Y por qué te digo que esta vez podría ser? Porque emergió un nuevo sujeto organizado que empieza a pensar también el conjunto y que se llaman empresarios y entonces quizás el peronismo, por primera vez, esté en condiciones objetivamente de armonizar el capital y el trabajo sin izquierdas y sin derechas porque Perón también tenía razón: somos todos peronistas.