Karen Souza: “Soy una romántica del disco”

La cantante argentina reconocida internacionalmente está presentando su quinto disco “Language of love”. Compartimos un extracto de la entrevista realizada en el programa radial No estoy solo.

¿Cómo se te ocurrió versionar canciones del rock y del pop en ese formato tan particular que es una mezcla de bossa ova, chill out, jazz? ¿Y cómo fue en lo personal ya que tus canciones sonaron en todos lados?

La verdad es que yo venía de la música electrónica de la mano de una compañía argentina muy grande que se llamaba Music Brokers. En casa se escuchaban muchos tipos de música, tengo influencias muy variadas, el jazz estaba ahí y había que despertarlo y así pasó. Es una música que me permite explorar en profundidad los sentimientos y a mí me gustan las cosas fuertes. Bueno, también me gusta la música electrónica y la música divertida, pero si hay que hablar de sentimientos me parece que es ideal.

Comenzás incluso con pseudónimos interpretando estas canciones que te gustaban y que me decís que mamaste en tu casa, luego llegan los discos propios, incluso la mezcla con canciones compuestas por vos misma. ¿Cómo es tu laburo o cuán diferente es el laburo entre la interpretación o la adaptación de una canción que no es tuya y la composición de tus propias canciones?

Empecé con estas sagas y después le dimos forma de discos. Ya tengo cinco discos, el que estoy presentando ahora es el quinto, mi disco independiente, lo cual me da mucho más orgullo y lo llevo como mi bandera. En mi caso en particular, no noto la diferencia entre interpretar canciones de otros o mías. Creo que Charly había dicho que la música es de todos, uno la puede llegar a hacer pero después cuando ya está afuera es de todos y yo lo siento así. Hay canciones que las hice muy propias porque las amo. Le tengo el mismo amor a todo.

¿Creés como propia la canción de otros cantada por vos?

Hay casos particulares, por ejemplo “Creep” de Radiohead. Tengo entendido que ellos la odian y a mí me parece una canción hermosa, es una canción de amor lógicamente pero me parece muy inteligente la forma en la que se pone desde un lugar de porquería y la verdad es que es muy interesante estar en un escenario y decir “I’m a creep, I’m a weirdo”, es como una suerte de confesión. Tengo entendido que ellos la odian, yo la amo y la sigo cantando por eso, más allá de que sea una de las favoritas de la gente, a mí me encanta, sino no podría seguir cantándola.

Tengo entendido que a pedido de tus seguidores en las redes y más allá del disco, publicaste unas canciones en modo pandemia. ¿Creés que el avance de lo digital está rompiendo la idea de publicar discos y lo que viene más bien son estas publicaciones de canciones sueltas como para la ocasión y, a su vez, estar constantemente en boga?

Creo que la modernidad data de eso desde hace unos años ya. De hecho los artistas nuevos sacan singles y deben sacar uno por mes, uno cada dos meses y son piezas sueltas como vos decís, no son obras. Intenté hacer como una mezcla entre las dos cosas, no quedarme atrás en el hecho de cómo se consume ahora la música pero seguir haciendo los discos. A mí me gustan los discos, de hecho compro vinilos, compro CD, tengo hasta cassettes, pero bueno creo que eso ya es más de freak y no todo el mundo lo hace. En el último disco la primera mitad la saqué en singles, uno por uno, y después terminé de subir todo el disco que tiene once canciones, doce para la versión japonesa. Yo soy una romántica del disco entonces voy a seguir haciendo discos. Me gusta el concepto, me gusta ordenar los discos, sé con cuál tema tiene que arrancar y con cual tiene que terminar, eso no sé si se va a perder pero yo por lo menos no lo voy a perder. Igual si Spotify te incorpa a una playlist es como que decís “bien” y más con la pandemia que no pudimos salir a tocar. Históricamente los músicos viven de los shows en vivo y la venta de fonograma es de donde vive la compañía o distribuidora, y ahora no tenemos eso así que estamos bastante complicados.

Language of Love es tu quinto trabajo pero el primer disco independiente. ¿Cómo hace un artista independiente para sobrevivir en un mundo digital donde está instalado que no se debe pagar por consumir música?

No sé, la verdad no sé (risas). Últimamente entendí que el “método Drake” -vamos a llamarlo así, Drake es un artista muy famoso, de los mejores posicionados en Spotify que saca temas cada 15 días aproximadamente- es el camino y esa es mi recomendación para los músicos que nos están escuchando porque hasta que vuelvan los shows en vivo hay que ponerse a tratar de generar hoy y no esperar a que suceda algo. La realidad es que es muy complicado ser músico si no te dedicás al pop o algo muy mainstream. Para dedicarse al jazz hay que tener mucho amor y laburar un montón. Muchos ven la cuestión de que los músicos viajan y demás pero la verdad es que requiere un montón de esfuerzo y a veces es bastante desgastante. Pero del otro lado hay algo que es mucho mejor que lo económico, por lo que sigo acá, que son los mensajes de la gente, realmente muy afectuosos, y me dicen que los acompaño en su vida, me han llegado mensajes tremendos de situaciones difíciles de la vida de la gente lo cual me hace seguir adelante. Cuando me di cuenta de eso fue como un punto de inflexión, ahí dije “esto no es hacer música, esto es un laburo social”. Ahora sí se me va a hacer difícil dejarlo porque tiene otro sentido.

Hablame puntualmente de tu último disco, Language of love…

En este disco la verdad es que hice lo que quise lo cual me encantó. En un momento pensé que me iba a volver loca porque son 40 músicos, hay mucha gente involucrada, lo grabamos en Los Ángeles, en Chicago, en Ciudad de México y en Buenos Aires. Fue mucho laburo pero hermoso y el orgullo también de que sea independiente, de dar ese paso y hacer lo que uno quiere porque en realidad ahí está la cuestión, creo que cuando el artista decide la obra final termina pareciéndose más al artista y eso está buenísimo, así que súper contenta. El disco tiene Big Band, tiene swing, tiene orquesta, tiene samba brasilera, tiene de todo y distintos humores también porque yo soy así, bastante inestable emocionalmente entonces necesito canciones que abarquen todo: alegría, fiesta, romanticismo, amor… y este disco me da mucho orgullo porque lo tiene.

Tengo la sensación de que tenés más reconocimiento en el exterior que aquí en Argentina, me hablaste incluso de la versión japonesa de un disco. ¿Por qué creés que sucede eso y cómo lo tomás vos?

No hay un plan, no hay una estrategia, básicamente donde me llaman voy. Y me han llamado de Japón ni bien lanzamos el primer disco y empezamos a girar por Japón, España, Italia, China, Corea, México, Chile, Brasil. Entonces ese es el plan o el “no plan”, donde me llaman vamos. Pero tengo ganas de volver a Argentina sobre todo ahora así que en cualquier momento eso puede pasar, quizás cuando vuelvan los shows en vivo.