La Leyenda del Innombrable

“Hay que guardarse bien

de un agua silenciosa,

de un perro silencioso,

de un enemigo silencioso”

Proverbio Judío

Voy a nombrar a un innombrable. Al tipo que mejor compra silencio de toda la Argentina. Al más peligroso (porque es el más serio y el más trabajador, además del más inteligente) de todos los cusifai de la derecha vernácula, caracterizada por su violencia, su escaso gusto (léase exponencial malgusto), y poca cosa más.

Voy a nombrar a un hombre sobre el que se proyecta un mutismo que, por momentos, se parece a la complicidad y, en otros, simplemente a una operación de compra-venta.

Voy a nombrar a ese que, periodistas que se autoproclaman nacionales, populares y coso, se cortarían la lengua antes de mencionar. Ni te digo los que operan desde los sótanos de la democracia periodística…

Voy a decir su nombre, cueste lo que cueste: Horacio Rodríguez Larreta, hombre de linaje político si lo hay. Miembro destacado de los gobiernos de Menem, De la Rúa y Macri (variopinto en sus adhesiones, como se ve) y fundador de la Inmobiliaria al Aire Libre “CABA para Pocos”.

Timocracia, gobierno para los Ricos

Lo de Horacito (así lo llaman los íntimos, acaso para endulzar su rictus de amargor permanente) es Timocracia sin anestesia.  Y no porque esté timando a una buena parte de los porteños. Es su forma de gobierno. Nadie puede negar que, su único objetivo, es quedar bien con los más poderosos. Aunque no sean verdaderos aristócratas, ni tan siquiera burgueses sino, más bien, nuevos ricos de escasas luces y menos moral que viven al salto por un bizcocho.

Ese es el público-objetivo de las trapisondas del lord mayor de la ciudad (¡cómo le gusta que le digan lord mayor!) y también el reducido colectivo con el que hace sus negocios; organiza sus estrategias y proyecta sus políticas.

Goza de una especie de cara de póker que no suele expresar sentimientos ni pareceres, cuestión que le permite decir días antes de las elecciones (el 3 de noviembre, reciencito nomá) que va a bajar los impuestos y 15 días más tarde anunciar que en 2022 aumentará el ABL, las patentes, las multas por infracciones y… en cuanto piense en algo más, lo agrega.

La Ciudad Verde.. porlan

También en campaña hizo hincapié en la “ciudad verde” (puede que él tenga un aire a Hulk… lejano) pero el 2 de diciembre, antes de perder el dominio absoluto de la legislatura (porque ganó, pero con menos votos de los deseados: la porteñidad no le perdonó a Vidal la transfugada y le restó bancas al oficialismo) logró aprobar las leyes que rezonifican Costa Salguero y habilitan la construcción de torres en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, además del convenio que contempla la edificación de nueve torres en diferentes barrios porteños. Las protestas de los vecinos, las miles de personas que asistieron a las audiencias públicas para rechazar el proyecto, las marchas, bicicleteadas, manifestaciones de la voz del Pueblo… bueno, esa te la debo.

Como te debo la del “Distrito del Vino” que decidió instalar en el polígono de los barrios de Villa Devoto, Villa del Parque y Paternal”. Ahí, violentando toda la normativa, Horacio ha arreglado con empresas del sector vitivinícola, situar algunos emprendimientos que no son, precisamente, en honor a Baco.

Cuentan los guías romanos, cuando muestran lo que queda en pie del Domus Aurea de Nerón, que el verdadero objetivo del incendio de Roma fue un proyecto inmobiliario del último de los Princeps de la dinastía Julio-Claudia. Pero, es público que questi ciceroni suelen ser muy mentirosos.

Con los Artistas Nooooo

La última del Jefe de Gobierno de CABA va a resolverse este jueves 9 de diciembre, unas horas antes de la modificación del cuerpo legislativo de la ciudad y es un proyecto de ley que modifica todos los premios que Buenos Aires ha entregado, entrega (hace mucho que no lo hace, la verdad) y entregará a sus artistas, de todas las disciplinas. Premios que han sido bastante más que un reconocimiento, premios que han constituido un verdadero impulso a la creatividad y que, a pesar de que sus montos nunca fueron significativos, el hecho de ser ad vitam confería esa mínima seguridad de poder parar la olla.

Bueno, gracias a este proyecto de ley ya no será así. Los premios se entregarán… pero una vez cumplida la edad jubilatoria. ¿Por qué? ¿Por qué si una actriz gana el Trinidad Guevara a los 30 años deberá esperar hasta los 60 para percibir su premio?

Porque el bueno de Horacito ha decidido que el “subsidio no será acumulable ni podrá concederse cuando el beneficiario tuviere un ingreso

o gozare de cualquier tipo de subsidio o una jubilación, pensión graciable o retiro civil o militar, nacional, provincial o municipal o de la Ciudad de Buenos Aires igual o mayor al monto” a percibir y si fuese menor, de todas maneras, ese beneficio se descontará del premio.

O sea: va a seguir dando premios pero para cuando seas viejo y, si tenés una jubilación, parte o todo el premio será pagado por la ANSeS. Chupate esa mandarina. CABA te premia pero el Estado nacional te subvenciona.

¿Lo sabía? No, que va. Imposible. Porque de Horacio no se habla. El silencio es salud, ¿viste?. Ni en los canales, ni en la mayoría de las radios, ni en casi todos los diarios y revistas. Es más, en algunos lugares dejan de invitarte o directamente te impiden trabajar por “ese escribe/habla contra Rodríguez Larreta”. Claro, se lo dicen al productor y uno se entera por boca de ganso y no hay manera de probar nada porque así son las listas negras, los pactos de silencio, las trampas del miedo.

Y él sigue. Te arma un proyecto inmobiliario que te deja sin río (los porteños van a tener que buscarse otra identificación porque van a ver menos agua que los santiagueños); te compra barbijos vencidos a 3000 pesos cada uno; te violenta un código de edificación para clavarte una torre tipo Dubái o te recorta los premios al arte que históricamente ha entregado Buenos Aires.

Va. Y nadie, o casi nadie, le dice nada. Porque es un experto en comprar silencio… como Nerón.