Lo que dejó la Cumbre de la Democracia de Biden

La llegada de Joe Biden al poder fue precedida por el lema Build Back Better, que significa en realidad reconstruir la hegemonía de EE.UU., es decir, del mundo anglosajón que es en definitiva quien controla el modelo financiero globalista amenazado por actores emergentes como Rusia y China entre otros.

Con ese propósito Biden convocó a 111 países bajo el título Cumbre por la Democracia, un evento que tiene como objeto la construcción de un Esquema que le permita unir fuerzas con el propósito de construir un frente unificado occidental ante el avance del grupo de países que intentan desafiar este modelo, que se instaló globalmente a partir de la caída soviética en la década de los 90.

Listado de países participantes en la Cumbre

La Cumbre mencionada incluye países que son aliados firmes de Estados Unidos como son los de Europa Occidental, Japón, Australia, entre otros, mientras que también se incluye un grupo de países que podríamos ubicar en una zona gris, pero que Estados Unidos intenta atraer.

Argentina es un ejemplo de sector con un gobierno endeudado y que adopta como propias las políticas de los Estados Unidos, o un Brasil cuya importancia lo transforma en un protagonista trascendente en la región al que Washington espera atraer completamente una vez que Bolsonaro deje el poder.

Los objetivos declarados son entonces los imaginables, la lucha de la democracia contra las dictaduras, que representan aquellos que no se alinean con las políticas diseñadas en Occidente.

Por supuesto que esta iniciativa guarda una gran semejanza con la alianza establecida para contener el comunismo soviético, lo que denotaba un buen grado de hipocresía.

La política de Occidente ha cambiado algunos aspectos y ya no se trata de un capitalismo productivo sino de uno especulativo que ya comienza a dar espacio hacia un modelo aún desconocido, en función de los cambios tecnológicos de la matriz productiva.

¿Acaso EE.UU. tiene condiciones morales como para encabezar una nueva Liga de los Buenos para salvar al mundo de los Villanos?

Parecería que no cuando de acuerdo a los antecedentes, Washington cuenta con un número estimado de entre 800 y 1000 bases en el mundo y ha sido el responsable de la destrucción reciente de varios países de Medio Oriente, siendo el promotor de las trágicas Primaveras Àrabes y de Color, que reemplazaron paulatinamente los históricos golpes de Estado para colocar en los países gobiernos dóciles.

EE.UU. es el mismo que ha generado guerras como las de Vietnam y Corea, y ha sido el mayor responsable de las extracción de recursos vía financiera de los paìses menos desarrollados junto con sus socios europeos, sometiendo además a estas naciones a un condicionamiento tecnológico y de desarrollo que los ha mantenido con economía rudimentarias.

EE.UU., es decir, el globalismo financiero hoy, ha producido durante los años posteriores a la caída del campo socialista, una concentración sin precedentes de los medios de comunicación y entretenimiento, a fin de contar  con la capacidad de manipular la opinión pública según sus intereses y necesidades.

Está política fue complementada con la llegada de redes sociales, diseñadas con la colaboración del Pentágono y las agencias de Inteligencia para reforzar el control mencionado.

El papel de las redes ha superado con creces a los medios tradicionales, ocupando la mayor parte del tiempo de los ciudadanos para imponerles un nuevo paquete de ideologías para avanzar en el diseño de una política global que le permita el reformateo del mundo en función de las necesidades que mencionamos anteriormente.

Cuando esto no ha sido suficiente, no vaciló en despojarse de líderes molestos en dudosas elecciones como la de Donald Trump que no era partidario de este modelo.

 El papel de las redes entonces no solo sirvió para agitación social sino también, cuando este último diseño tampoco alcanzó, simplemente recurrieron a la censura disfrazada de lo que se conoce como las políticas de cancelación ante un  discurso de odio.

Durante el siglo XX Estados Unidos presentó su  política capitalista como la garantía de libertad ante una amenaza Comunista, pero esto no era suficiente para la magnitud del cambio de los patrones culturales que se requieren para el próximo paso y por eso necesitó recurrir a internet y las redes sociales.

La diferencia de modelos es notable con una China que presenta un socialismo con características propias, una Rusia que promueve valores sociales abiertamente conservadores o un Irán que representa una democracia de corte islámico. Estos tres modelos junto con otros más que conforman el espacio multipolar, tienen en común la valoración del Estado como ente soberano para la aplicación de las políticas, algo que se enfrenta con el modelo globalista que busca la instauración de un modelo donde las corporaciones son quienes toman las decisiones y las implementan a través de los organismos internacionales, que son quienes  bajan las líneas a seguir para que los Estados solo obedezcan y se transformen en simples municipalidades.

Hoy el modelo que pretende instalar el globalismo, ya no se define a sí mismo como Occidental y Cristiano, y se compone de una serie de ideologías convergentes,  interseccionales, que son presentadas al gran público como una política de deconstrucción  necesaria para erradicar los vicios perniciosos de la sociedad.

Estas ideas son motorizadas por el progresismo y la izquierda abiertamente,  pero también representan el bagaje cultural de la derecha, aunque la misma las representa en forma menos radical.

Si uno presta un poco de atención puede observar cómo los modelos económicos en los últimos 30 años han tenido muy pocas diferencias entre uno y otro sector y simplemente tiene que ver apenas con matices. La izquierda ha abandonado su lucha por el control de los medios de producción y se ha refugiado en estas nuevas ideologías como son las de género o el ambientalismo, a fin de mantener una cosmética falsa de cambio revolucionario.

Por ese motivo es que vemos cómo se suceden desde el progresismo y la izquierda políticas de diversidad sexual, modelos queer, no binarios, hormonización y castración de niños, feminismos que destruyen la sociedad para instalar una pretendida igualdad que las propias mujeres rechazan, pedofilia disfrazada de parafilias, racialidad, veganismo, especismo, eutanasia , agenda climática y transhumanismo.

Solamente el aborto es una política que ha sido tomada de los comienzos de la Revolución socialista en Rusia, pero que ha tenido marchas y contramarchas, y si bien aun en Rusia y China está presente, no podemos dejar de resaltar que las políticas de estos Estados son promover la familia y los nacimientos, en una abierto contraste con lo que vemos diariamente en Occidente.

En definitiva esta es la democracia que Biden presenta como algo Superior y que es rechazada por el  “eje del mal». Por supuesto que esconde otros designios pero los valores que hacen públicos son precisamente estos que terminamos de mencionar.

Discurso único y sanciones a quienes se oponen son apenas una forma de camuflar la realidad del sistema opresor que se vive en Occidente y que se impone a terceros  por la fuerza económica y si es necesario, militar.

Las explicaciones más lúcidas del modelo que se está formando se corresponde con lo que Klaus Schwab ha explicado y que desde el Foro de Davos se ha presentado a la sociedad como el Gran Reset.

Esto no es otra cosa que la readaptación de la sociedad a un modelo productivo nuevo que necesita muy poca mano de obra y por lo cual es necesario disminuir abruptamente la demografía global .

La magnitud del cambio es tan pero tan brutal, que nos cuesta concebirla. Sin embargo, jamás hubiéramos pensado que el gobierno alemán podría hacer anuncios públicos instruyendo a sus ciudadanos sobre cómo improvisar aparatos de calefacción con 4 velas y una maceta cerámica, pero lo hemos visto.  La crisis de los fertilizantes, la ruptura de la cadena de comercialización global, las restricciones sanitarias a los desplazamientos, son de una magnitud impensada y digna de una película de ciencia ficción, pero sin embargo están allí.

Los obstáculos que se presentan para que éste modelo pueda ser realizado de la forma que sus ideólogos habían imaginado se enfrentan con los grandes Estados que no tienen en sus planes aceptar los cambios propuestos.

Un primer choque llo hemos visto en el 2014 en Siria, cuando el proyecto de destrucción similar al que habían padecido Irak o Libia estaba en marcha, pero fue detenido abruptamente por la intervención de Putin y su ejército. 

Podemos recordar cómo el occidente capitalista llamaba luchadores de la Libertad a  aquellos mujahidin que combatían contra los soviéticos en las décadas del 70 y 80, pero una vez derrotada la Unión soviética y desaparecida la amenaza del socialismo real, esos mismos combatientes de la libertad pasaron a ser terroristas islámicos, que legitimaban la adopción de medidas severas para restringir las libertades individuales.

Hoy esos mismos terroristas funcionaban como mercenarios al servicio de Tel Aviv, Londres, Washington, hasta que la intervención rusa los detuvo.

Hoy el segundo round de esa pelea comienza a jugarse en Ucrania, donde un gobierno títere encabezado por el actor Zelenski intenta recuperar por la fuerza la Península de Crimea, e invadir y aplastar las repúblicas de Donbass. En una provocación suicida que como ya ha advertido Putin, puede significar la propia desaparición del Estado  ucraniano.

Las diarias incursiones por aire y por mar de las fuerzas de la OTAN, encabezada por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, han llegado a un punto de tensión máximo con Rusia.

Sin embargo, se pueden observar acciones contradictorias. En la reunión virtual entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Biden ha amenazado con severas sanciones contra Rusia si ataca Ucrania pero no ha incluido acciones militares, algo que va en sintonía con lo que otros asesores de la Casa Blanca expresaron, aclarando que el deber de defensa mutua es solo para miembros de la OTAN y Ucrania no lo es,  si bien están en tratativas.

Estados Unidos ha entregado material medianamente sofisticado como son los sistemas antitanques Javelin y otro tipo de misiles. En octubre de este año,  Turquía le ha vendido a Ucrania los Drones Bayraktar TB2, que se han hecho conocidos en  la guerra entre Azerbaiyán y Armenia.

Rusia ha respondido principalmente con guerra electrónica, si bien ha ido desplazando fuerzas en gran número. Hoy se sabe que se encuentran en la frontera de Ucrania unos 175 mil hombres pero se estima que el número final podría llegar a acercarse a los 350 mil si el conflicto se desatara.

Una prueba de la situación tensa es que el barco estadounidense «Arleigh Burke» fue “aturdido” por el sistema de guerra electrónica «Krasukha» y «bombardeado» desde baja altura por los combatientes aéreos rusos aprovechando que los sensores del buque fueron cegados.

El Departamento de Defensa británico ha enviado al menos dos compañías de asalto aerotransportadas de sus tropas a Ucrania por segunda vez, aunque también debemos mencionar que países como Canadá han retirado sus cazas debido a un posible choque con Rusia.

Previo a estos acontecimientos,  Rusia rompió relaciones con la OTAN y retiró su delegación como consecuencia de que la Organización Atlántica expulsó a ocho miembros de la delegación rusa acusándolos de ser espías.

EEUU realizó los ejercicios militares Global Thunder con diez bombarderos estratégicos que ensayaron un ataque con armas nucleares contra Rusia y Valery Gerasimov, Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, anunció que todas las armas estratégicas nucleares rusas con base en tierra estaban listas para su uso en combate inmediato.

En realidad es difícil pensar qué Estados Unidos vaya  a una guerra que, seguramente escalará rápidamente  a nuclear con Rusia.  Sabiendo Ingreso la OTAN es una de las líneas rojas para Moscú y que no permitirá que se cruce, el objetivo final bien puede ser permitir las condiciones políticas le permita a EEUU implementar la nueva batería de sanciones duras contra Rusia, y   arrastrando trás de sí, a sus aliados más estrechos y forzando aquellos países indecisos.

Asimismo esta acción le permitiría a los Estados Unidos conocer cuál es la verdadera voluntad de combate de Rusia,  y si realmente sus líneas rojas son las que denuncia.

En definitiva Estados Unidos gana cualquiera sea el resultado, si no se enfrenta directamente con Rusia,  sacrifica un peón cómo es Ucrania,  un peón que nunca fue propio y era de Moscú .

Rusia deberá enfrentar también una guerra con los gastos que esto implica, recibirá más sanciones económicas (a pesar de que las anteriores  le ha servido para fortalecerse en varios sectores)  y ser demonizado por los medios globales. 

Washington traza una teoría que le reportaría beneficios en cualquier circunstancia,  Rusia se verá obligada a reaccionar ante las continuas provocaciones.

Así las cosas deberemos esperar expectante a ver cuál es el desenlace de esta historia.