Lorena Álvarez: «¿Quién defiende el deseo de una mujer que quiere una vida tradicional?”

Entrevistada por Dante Palma en “No estoy solo”, la periodista Lorena Álvarez habló del «wandagate» y de por qué la reacción de la sociedad demostró que hay más familia, patria y propiedad de lo que imaginábamos; además explicó por qué la posición de Wanda representa a los votantes del peronismo que no se sienten interpretados por el gobierno y por qué el feminismo no logra contener a mujeres que desean una familia tradicional en vez de pretender ser «biólogas marinas». Por último reflexionó sobre la potencia de la belleza, la hipocresía detrás de las acusaciones contra «la belleza hegemónica» y el modo en que la China Suárez hizo una defensa feminista pero terminó abrazada a la idea de mujer tradicional. A continuación compartimos un extracto de la entrevista.

Apenas leí la nota te contacté porque me interesaba compartirla con los oyentes del programa. Hago una rápida introducción porque entiendo que no todos la han leído, vos comenzás la nota diciendo que el “wandagate” se transformó en el hecho político y social más importante de la postpandemia lo cual es una gran provocación y jugás en espejo con el clima cultural que se vive. Lo primero que quería pedirte es que desarrolles esto que indicás cuando decís que poco tiempo atrás por ejemplo la actitud de la China Suárez era justificada como un gesto de libertad de la mujer y que sin embargo en este caso pareció mayoritaria la posición de Wanda demostrando –esto lo decís vos- que en la sociedad hay más familia, propiedad y tradición de lo que uno pensaba. Te pido si podés desarrollar esta idea…

Lo que a mí me pareció con este caso es que fue un estallido que en realidad fue un paralelo también con el resultado de las elecciones. La China Suárez es un personaje que estuvo en el ojo de la tormenta hace varios años, la primera vez pasó y fue un gran escándalo que en ese momento incluyó a otra actriz muy querida que fue Eugenia Tobal, bueno… como al poco tiempo ella se casa con Nicolás Cabré se calma todo; luego en plena época de “Ni una menos” se conoce el escándalo Pampita, motorhome, Vicuña. Más allá de que en reuniones, por ejemplo cuando uno iba a la casa de una tía sí se nombraba que era terrible, siempre con casados pero públicamente no se hacía y se defendía la libertad sexual, no hay que criticar a otra mujer, y hasta ahí estuvo todo bien hasta que un sábado, un día antes de la Lealtad, nos desayunamos vía Instagram que “te cargaste a otra familia por zorra”. La verdad es que Wanda no dice nada, Wanda solo dique ‘podría ser cualquier mujer del planeta”, sin embargo todos los ojos se posaron sobre ello, eso es lo que yo creo que Wanda entendió el inconsciente colectivo, era como la característica de la China Suárez que no se podía decir, lo que no se podía decir. Mi punto es decir ‘bueno hubo un click en la sociedad donde dijo: vamos a decir lo que creemos… creemos que es una zorra y le decimos zorra, creemos que Icardi es un opa y es el responsable y bueno, se lo decimos’, es como una libertad de expresión que no se veía en mucho tiempo. Me parece que en este caso por primera vez no hubo un marco teórico para que la gente se exprese, se expresó a través de la emoción.

Sí, hubo como una especie de clamor de incorreción política. Ahora vos decís que la posición de Wanda encarna a los votantes del peronismo que por origen o ascenso ya no se sienten contenidos por el discurso oficial. Entonces, ¿qué ves en el discurso oficial que espanta a muchos votantes peronistas y por qué decís que justamente Wanda encarna esos votantes?

Porque me parece que Wanda es el ascenso, el brillo, la frivolidad y de verdad que si nosotros queremos que el 54 % sea un 54% que no quiera ascender socialmente, que no le importan los brillos, que no le importa el chimento, que no ama el color fucsia, nos estamos equivocando por eso fuimos perdiendo votantes. Yo estoy muy de acuerdo con el artículo de Mayra Arena donde explica “no nos contienen”, porque a veces no contienen… Wanda es la representación de la persona que desea ser ama de casa, lo cual en todas las columnas en el periodismo o en la tele, todo el resto de las mujeres, yo por ejemplo no soy ama de casa y no tengo hijos, me siento representada y defendida… ahora, ¿quién defiende el deseo de una mujer que quiere una vida tradicional? Nadie, de hecho estamos todo el tiempo cuestionándolas y diciendo que están colonizada, ¿y si el deseo de una mujer es ese? Siempre se habla que las mujeres tienen que trabajar, la pregunta es: ¿por qué todas las mujeres tienen que ser biólogas marinas o que les encante su trabajo? Si hace veinte años los trabajos para las mujeres que no están tan preparadas no pasa de los 30 o 40 mil pesos y tienen que salir de su casa, tomar dos colectivos y guardar las sobras de la noche en un taper; también es medio loco que uno diga que ese sea tu deseo para ser independiente y de hecho tampoco lo son porque con 30 mil pesos no hacen nada. Muchas veces las mujeres salen a trabajar porque no les queda otra, porque si sus maridos tuvieran mejores sueldos muchas mujeres se quedarían en sus casas porque aparte les gusta quedarse en sus casas y no está mal, es su deseo y está muy bien.

Justamente esto que mencionás aparece con fuerza en el artículo y me dio risa este ejemplo que decías recién de la bióloga marina y explicabas que más allá de tu posición el feminismo contiene a esas mujeres que rompen con el estereotipo de la mujer tradicional. ¿Por qué creés vos que el feminismo de la nueva ola no contiene estos otros deseos de las mujeres que pueden ser en este caso ser un ama de casa, tener una casa linda y vivir con un marido criando chicos?

Me parece que se sobregiró sobre algo que ya está claro… nosotras podemos salir, tenemos espacios, bueno ya está tenemos una defensa hacia eso… en vez de abrir un poquitito la mirada y decir ‘estamos apuntando a que esto se resuelva pero qué hacemos con esto otro’, pareciera que nos contraponen, o sea, parece que lo que estoy haciendo yo está bien y lo que está haciendo la otra no y me parece que ahí estuvo el punto flojo por el cual muchas mujeres no se sienten contenidas. Lo segundo fue que este caso no importa si estoy a favor de la China, en realidad no estoy a favor de ninguna… tiene que ver con otras cosas, no se termina de entender los miedos y la envidia. Este caso es simplemente un caso de miedo, miedo a que te saquen algo y es muy raro porque uno dice ‘nadie le pertenece a nadie’ pero en lo primario de las sensaciones para Wanda le estaban sacando el marido. Estamos de acuerdo, nadie le pertenece a nadie, pero es un sentimiento en el momento en que uno encuentra en un celular el mensaje de otra. Y siempre se le trata de poner… vuelvo a repetir, como literatura… como “andá a leer ese libro que te vas a dar cuenta…” y se están olvidando de los sentimientos. Ese caso es miedo a perder y envidia porque quién no quiere ser la China Suárez, la realidad es que también sucumbimos ante la belleza de la China Suárez, otro punto que estuvimos tanto tiempo hablando de la prensa hegemónica para terminar conmovidos en una historia donde la belleza es el principal eje de discusión.

Escuchá la entrevista completa aquí: https://ar.radiocut.fm/audiocut/lorena-alvarez-quien-defiende-deseo-una-mujer-quiere-una-vida-tradicional-23-10-21/