Marcelo Brignoni: «EE.UU. es hoy una democracia cansada y vieja»

Entrevistado por Dante Palma en el programa radial “No estoy solo”, el analista internacional Marcelo Brignoni se refirió a las razones por las que Estados Unidos se retira de Afganistán. Asimismo, analizó la diferencia entre los talibán y grupos religiosos involucrados en atentados terroristas, el rol de Estados Unidos en la desestabilización de la revolución socialista afgana y los orígenes de los talibán.

Después de 20 años, ¿por qué Estados Unidos se retira ahora de Afganistán y no se fue antes o después?

En realidad como muchas de las cosas que suceden en política internacional tienen una desventaja, la información siempre es presunta y habitualmente la información real de la toma de decisiones casi nunca se divulga entonces uno tiene que trabajar sobre la hipótesis de que desde el punto de vista periodístico nunca hay una confirmación oficial de lo que se consume, se presume o se deduce. En principio la situación tiene que ver con una idea que viene de la época de Trump que es la idea de que Estados Unidos no tiene ningún beneficio en desplegar en el mundo inversiones millonarias militares. Si vos te acordás, Trump tomó dos o tres decisiones inclusive en acuerdo con el Pentágono y con las Fuerzas Armadas estadounidenses que fue reducir el aporte presupuestario de Estados Unidos en su principal cartel militar, alianza militar, que es la Organización del Tratado del Atlántico Norte, inclusive eso le motivó muchos roces con los principales dirigentes europeos y sobre todo con el noruego Jens Stoltenberg, que es el Secretario General de la OTAN y por otro lado también tomó la misma decisión en relación a Afganistán; las negociaciones estadounidenses para abandonar Afganistán fueron iniciadas por el por el gobierno de Trump y en realidad básicamente Biden queda muy condicionado por esa situación, continúa esa negociación y claramente los puntos alcanzados en la negociación o presuntamente pensados por Estados Unidos que estaban alcanzados en la negociación en 11 días fueron absolutamente desvirtuados y el talibán controla absolutamente todo el país, todo Afganistán en una situación de derrota política y militar de Estados Unidos que lo pone casi al borde del ridículo en relación a su pretensión imperial de solvencia operativa militar. Así que me parece que recién estamos entrando a una situación que va a modificar bastante a mí criterio el mapa geopolítico internacional y que además de eso me parece que va a impactar mucho en la política interna de Estados Unidos pero que son hoy ya inexorablemente las tres grandes potencias del mundo Rusia, China y Estados Unidos; Rusia es hoy el primer arsenal militar del mundo, China es hoy la principal economía del mundo y Estados Unidos viene un poco tratando de mantenerse en ese club, es claramente de los tres países es el que tiene mayor inestabilidad política interna y el que tiene una elite dirigencial más vetusta y menos solvente desde el punto de vista político; si vos te fijas hoy en los principales dirigentes estadounidenses que en un sencillo análisis son Bernie Sanders como líder de uno de los sectores mayoritarios del Partido Demócrata, el presidente Biden, la presidenta del Congreso norteamericano Nancy Pelosi y el propio Donald Trump, los tres orillan los 80 años o sea que es una situación de una democracia muy cansada, muy vieja que ha perdido la idea esplendorosa de ser la potencia unipolar del fin de la historia para siempre que inclusive se anunció y se escribió en centenares de libros desde mediados de la década del 90 hasta nuestros días y me parece que vamos a un mundo diferente y que inclusive este mundo diferente va a impactar en alguna escala de valores y en algunos conceptos de organización multilateral post Segunda Guerra Mundial que me parece que llegaron hasta estos días y que ya inexorablemente creo que están en crisis por su falta de influencia y sobre todo por su falta de interpretación de lo que es este mundo actual que es bastante diferente al mundo que se pasó después de la caída del socialismo real y la Unión Soviética.

¿Cuál sería la diferencia entre el talibán y otros grupos religiosos que se han visto involucrados en atentados terroristas en las últimas décadas?

En realidad lo que está no te diría admitido pero sí bastante probado es que el desarrollo del fundamentalismo de integrismo islámico fue una estrategia de geopolítica exterior del Departamento de Estado norteamericano destinada centralmente a desestabilizar países que no estuvieran bajo su influencia o que no cumplieran sus órdenes geopolíticas circunstanciales. El inicio de esta situación podría ubicarse, siempre arbitrariamente los procesos de ubicación histórica tienen ese concepto de subjetividad arbitraria, pero yo lo ubico en lo que significó la decisión de Estados Unidos de iniciar un proceso de desestabilización de la revolución socialista afgana allá por el año 79; en esa época Estados Unidos tiene tres grandes derrotas que fueron más o menos resueltas cuando Estados Unidos tuvo una crisis de legitimidad internacional bastante parecida a esta pero me parece con una dirigencia desde el punto de vista político más solvente que la actual. En aquel entonces en el 75 Estados Unidos pierde la guerra de Vietnam, en el 78 una revolución de carácter de marxista-leninista toma el poder en Afganistán y toma tres decisiones centrales: la primera es separar la religión del Estado, la segunda es dotar de derechos civiles y políticos igualitarios a las mujeres de Afganistán y la tercera es generar una reforma agraria que produce 250 mil nuevos productores rurales en el país; Afganistán no es un país desarrollado industrialmente es un país básicamente con enormes poblaciones que viven de la agricultura y la ganadería. En enero del 79 cae el Sha de Persia de Irán que era el principal aliado en aquel entonces en Estados Unidos y Estados Unidos a partir de esto toma una decisión trascendente, que la toma el presidente Carter a instancias del entonces jefe del Consejo de Seguridad de Estados Unidos, un señor muy influyente que escribió muchas cosas interesantes, de origen polaco que se llama Zbigniew Brzezinski que era entonces el consejero de seguridad de Carter y tal vez el máximo teórico de la política exterior norteamericana desde el punto de vista del Partido Demócrata, deciden empezar a financiar fuerzas irregulares de fundamentalismo religioso para desestabilizar la revolución socialista de Afganistán. Esto sucede durante el gobierno de Carter y ahí se ubica la primera financiación y la primera injerencia efectiva de la CIA en Afganistán. Después de esto hay una cantidad de situaciones, de hecho quien surge de ese financiamiento y de esa primera estrategia de desarrollo sobre la desestabilización de la revolución de Afganistán a instancias de Estados Unidos es el propio Bin Laden porque en realidad todo ese debate también tiene como apoyo principal la situación de Arabia Saudita, Estados Unidos después de sus derrotas en Vietnam, en Afganistán y en Irán adquiere una enorme preocupación de que su aliado principal en la región Arabia Saudita entrara en una crisis básicamente porque lo que planteaba centralmente la revolución socialista, con muchos musulmanes inclusive dentro de ella, era una mirada del ejercicio de la religión musulmana mucho más vinculada a determinadas miradas no teocráticas del ejercicio del poder en el Estado y esto tal vez, si hubiera triunfado la revolución afgana, el mundo islámico hoy sería distinto; si te ponés a investigar y ves las fotos de las mujeres en la Universidad de Kabul, una cantidad de situaciones que se habían planteado a partir de la revolución socialista en aquel 78 son muy distintas a la actual con lo cual también hay una paradoja, centralmente una paradoja de muchas de las organizaciones feministas occidentales preocupadas sobre qué pasa ahora con las mujeres y las niñas musulmanas sometidas a esclavitud en Afganistán pero no tan preocupadas cuando los países a los que ellas pertenecían impulsaron que los talibanes fueran quienes tomarán el control del poder político en Afganistán. Entonces me parece que también lo que pone blanco sobre negro esta situación de Afganistán es una situación de tremenda hipocresía occidental en esta idea de las invasiones democráticas que es un oxímoron en sí mismo y que claramente es un mecanismo que no solo es arbitrario e injustificable sino que desde el punto de vista de los intereses de Estados Unidos también aparentemente empieza a ser perjudicial para ellos.

En tu respuesta señalaste algunos aspectos sobre los cuales me interesaría profundizar. Hablaste de la teocracia, de romper con eso la revolución socialista y te preguntaría, ¿en lo político y en lo económico dónde podemos ubicar al talibán? Estoy pensando en una ficción, el libro de Houellebecq Sumisión donde hay un partido musulmán que llega al poder y que en lo único que quiere intervenir es en los valores pero por ejemplo es completamente compatible con una economía liberal. Entonces, ¿es compatible el fundamentalismo religioso con una política económica liberal o más bien son estatistas? ¿Dónde podemos ubicarlos a partir de los parámetros occidentales?

Creo que uno de los principales errores de Estados Unidos es ese. Es suponer que uno puede analizar cosas que desconoce con herramientas que conoce. El gran error de Estados Unidos es haber pensado que los afganos estaban desesperados por adoptar los usos y costumbres occidentales y cuando vos te fijas hace 3 mil años Afganistán tenía comunidades desarrolladas mientras Estados Unidos no se sabía ni dónde quedaba, entonces ahí también me parece que hay una serie de una soberbia de pretensión universal que básicamente choca con lo que es hoy el mundo. Si vos te fijas hoy en el mundo hay dos grandes corrientes de discusión sobre lo que debiera ser la política internacional, esta idea de la política internacional arreglaba valores que básicamente impulsa Estados Unidos y sus aliados del grupo de los 7 que dice ‘todo el mundo debe ser así, debe haber esta política de derechos humanos, este formato económico, este formato político y este régimen estatal’, y hay otra corriente que básicamente tienen su centro de pensamiento más importante en la Federación Rusa, que plantean que el agotamiento de este modelo básicamente por una cuestión arbitraria de pretender situaciones universales sobre culturas anteriores muy vinculado a esta idea de la globalización de pretender transformar ciudadanos en consumidores, en esta idea de pensar que si la Coca-Cola es buena en San Francisco, California, también debiera serlo en Kabul, Afganistán. Y en realidad si hay una cosa que está clara es que el mundo no es universal, hay determinadas concepciones y determinada civilizaciones que tienen otro criterio y otro formato; de hecho el propio Afganistán tiene tradiciones que inclusos son desconocidas por occidental, hay una anécdota muy famosa cuando los militares de la OTAN llegan a Kandahar, que es una de las ciudades más importantes en el sur de Afganistán, ni siquiera sabían que la ciudad debe su nombre a  Eskandar ya que Eskandar Alexander es el nombre en árabe que tenía Alejandro Magno y Kandahar es la ciudad de Alejandro Magno. Esta es la dimensión de civilización, de antigüedad y de paradigmas culturales que tiene Afganistán y en ese sentido el talibán es una mirada de interpretación de lo que ellos denominan la ley islámica que inclusive es una mirada que tiene muchísimas contradicciones y muchísimas diferencias con otros organismos parecidos como puede ser Al Qaeda o como puede ser incluso el ejército islámico, ambos son productos existentes marginalmente en la sociedades de esas regiones de Asia central exacerbados y financiados por el mundo occidental. Qué será del gobierno talibán en Afganistán es algo que muy difícilmente podamos nosotros presumir en el corto plazo, lo que está claro que la principal inquietud de gran parte de Occidente es dónde proveerse y como comerciar el 90% de la heroína del mundo que se consume mayoritariamente en Occidente y cuyos carteles de tráfico principales están en Estados Unidos que son un negocio de 70 mil millones de dólares al año y que en realidad los talibanes consideran ofensivos a la cultura islámica y pretenden erradicar. Una de las razones principales por la que Estados Unidos invade en 2001, más allá del episodio de las Torres Gemelas, era porque durante los años del gobierno talibán muy cuestionable en un montón de aspectos había reducido en un 95% el cultivo de amapola y la producción de opio en Afganistán y desde el 2001 que están ahí las fuerzas democráticas de la OTAN luchando contra el narcotráfico se multiplicó por 60 la producción de amapola y la exportación de opio cuyos principales carteles de lavado de dinero están en los bancos de Doha, en Qatar que claramente es un país absolutamente alineado con Estados Unidos y con la OTAN.

En general y lo mencionaste, con buen tino se hace hincapié en el modo en que el talibán viola los derechos especialmente de las mujeres y de distintas minorías sexuales. ¿Cómo afecta o cómo afectaría la política talibán a otras minorías y también a las propias mayorías?

En principio hay una situación que yo creo que antecede el debate y en la que uno, por los menos en mí caso que puede cuestionar muchas de las miradas que los talibanes tienen sobre el ejercicio del gobierno y sobre el formato estatal de un país en este caso Afganistán. Muchos de los occidentales piensan que los talibanes son un conjunto de analfabetos sometidos a la brutalidad que andan con un pañuelo en la cabeza y un K47 en la mano y el talibán es un movimiento político muy formado con cuadros que inclusive han transitado por universidades occidentales, o sea, es una fuerza política con valores que son absolutamente cuestionables para muchos de nosotros en relación a nuestra mirada de lo que debiera ser la civilización del siglo XXI pero en ningún caso son un conjunto de improvisados o unos loquitos que bajaron de las montañas. En realidad la mirada que el movimiento talibán tenga de estas cuestiones es una mirada muy mediada por el islamismo o por su mirada del islamismo y en realidad la actuación de Occidente es absolutamente hipócrita al respecto porque no hay una condena al ejercicio de la dictadura familiar de Arabia Saudí que comete violaciones a los derechos humanos igual o peores que los talibanes y que no merece ni siquiera una reunión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y sí la merecen otros países como Afganistán no por el hecho de que violara la condición de Derechos Humanos que de hecho lo hacen exactamente igual que Arabia Saudí sino porque no están alineados políticamente con Occidente. A mi parece que hoy la mirada de recomposición del sistema internacional debe pasar por operar sobre el mejoramiento de las condiciones de vida de determinados países sin esta pretensión de invasión injerencista porque más allá de todas las cosas que son cuestionables de los talibanes cuando los talibanes en cualquier conversación te dicen discutamos de lo que quieran pero váyanse de mi país es inapelable, vos no podés pretender que podés invadir un país para custodiarlo en el cumplimiento de determinados valores que por otro lado no son universales porque si bien es cierto que hay un conjunto de mujeres y de familias muy preocupadas en Afganistán por este tipo de ejercicio violatorio de sus derechos hay otro conjunto cultural que los cree absolutamente naturales producto de que se llevaron adelante durante miles de años. La situación tiene una complejidad cultural y local que no puede ser abordada con un manual universal, no puede suceder que uno pretenda que sociedades complejas de otras tradiciones culturales tengan el mismo formato de funcionamiento cotidiano que el que puede tener Francia o que el que puede tener Inglaterra;  me parece que la recomposición de un escenario que debe ser multipolar en el respeto de las tradiciones y las características de cada país, mejorar la condición tiene básicamente que ver con la redistribución del poder, con la redistribución de los recursos, con el mejoramiento de la condición de vida de los países, sobre todo de los periféricos y desde esa perspectiva la ejemplaridad estadounidense y occidental para operar en ese debate es ninguna, me parece que esa también es una dificultad, Estados Unidos no puede argumentar que ninguna de sus acciones de los últimos 50 años han tenido que ver con su interés real en mejorar la condición de vida y derechos humanos en los países entonces cuando Estados Unidos habla de eso todo el mundo sospecha que en realidad está escondiendo en ese relato un negocio presunto sobre el país que quiere invadir.