Mempo Giardinelli: “Tengo la peor opinión del gobierno de Larreta”

¿En qué consiste el Manifiesto Argentino y cuál fue el contenido de la última declaración?

El Manifiesto Argentino es un colectivo, convocamos a algunas personas hace 20 años aproximadamente con la crisis del 2001 y a partir de ahí empezamos a tener una existencia colectiva como un grupo de ciudadanas y ciudadanos que queríamos revisar un poco la historia reciente, dramática, que ya empezaba a vivir el país en ese momento. Después durante algunos años del kirchnerismo mantuvimos un perfil muy bajo, muy sereno, porque acompañamos el proceso y desde diciembre de 2015, a partir de algunos artículos míos y cosas que fui escribiendo en los medios, empezamos a tener una presencia más activa. El Manifiesto ahí creció mucho, siempre fue un movimiento muy federal y así hicimos un colectivo que ha venido teniendo todos estos años alguna presencia, en la medida en que nosotros nos pronunciamos sobre prácticamente todos los acontecimientos nacionales que juzgamos que son importantes y que requieren algún tipo de contribución desde el pensamiento, desde la democracia, desde la paz, en fin, desde los principios que todos nosotros avalamos. Nos referenciamos de ese modo, no como un partido ni como una fuerza política, aunque integramos el Frente de Todos (FdT), hemos trabajado y en distintas provincias tenemos compañeros que tienen una presencia más o menos importante pero somos un colectivo político, nos reivindicamos como tal y creemos que podemos dar un buen servicio a la Patria.

¿Qué fue lo que los llevó a hacer esta declaración y que entendieron que era momento de intervenir?

Nosotros intervenimos siempre, prácticamente cada semana hacemos documentos porque también hay cosas que nos van marcando. La Argentina tiene una emergencia casi te diría permanente, desgraciadamente estamos en una especie de crisis constante pero llevamos ya muchos años así y creo que vamos a seguir todavía más. La pacificación total de la Argentina es muy costosa no solo por toda la lucha que se dio por Memoria, Verdad y Justicia, por acompañar a los organismos de DD. HH. de los que formamos parte sino que además porque la reconstrucción democrática es una tarea que nunca termina, que después del gobierno macrista, de cuatro años de destrucción neoliberal, obviamente que estamos mucho más involucrados. Efectivamente nos sentimos parte de una responsabilidad aunque no integramos personalmente el gobierno nacional pero somos parte del FdT, acompañamos, estamos convencidos de que solamente la unidad nacional y popular va a poder contener los arrebatos de los sectores golpistas, destituyentes, del macrismo y del neoliberalismo y todo eso que es de alguna manera lo que amenaza la democracia y la paz en Argentina. En ese sentido, cada uno de nuestros documentos apunta a eso. En este caso nosotros nos pronunciamos por la democracia y por la paz, por la solución pacífica de todos los conflictos y denunciamos que el movimiento de los policías estaba manipulado desde los medios que son funcionales a las ideas antiargentina, antinacionales, antipopulares, antisociales y que hoy se encarnan en el macrismo en general. Lo que llaman “la oposición” es una especie de eufemismo, en realidad es el macrismo neoliberal que es la punta de lanza que tienen los sectores más retrógrados de América Latina y el mundo, en el caso de Argentina.

Si tuviera que pedirte un acierto y un error del gobierno que encuentres en estos diez meses ¿Cuáles mencionarías?

Creo que hay que medirlo en términos más globales, uno se puede detener en aspectos pero me parece que en general tengo que decir primero que la sensación que nosotros tenemos y por eso continuamos apoyando al gobierno es que este se ha encontrado en una situación muy dramática, tremendamente jodida en lo económico, en lo moral, en lo judicial y que encima la pandemia vino a complicar todo. Creo que el gobierno se ha manejado muy bien en términos de respuesta social, de respuesta política y democrática. El Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el plan de construcción de viviendas, la vocación federal que ha mostrado el Presidente, su estilo que es muy prudente, muy sereno, muy reflexivo, todo eso ha contribuido a que el país pueda tener una perspectiva. Además se suma el acuerdo con los acreedores externos, una deuda que no la tomamos nosotros, vamos a tener que pagar la deuda que contrataron los canallas del gobierno anterior, aun así es un buen acuerdo que da un cierto espacio de tranquilidad en el sentido de que puede haber un desarrollo argentino en los próximos dos, tres o cuatro años hasta que haya que empezar a pagar esa deuda que, seguramente, se renegociará en su momento. Creo que estos son aciertos muy importantes que tuvo el gobierno actual y de los cuales estamos convencidos que hay que acompañarlos. Ahora bien, nosotros tenemos una visión crítica en otros aspectos, entendiendo que cuando decimos “crítica” decimos “crítica de compañero”, desde el camarada que acompaña y que es parte de la responsabilidad aunque no la tengamos como funcionarios. En ese sentido, podría citar que el caso Vicentín no ha tenido un final feliz, creo que fue un error y además que lo perjudicó al Presidente. Un presidente que saca un decreto disponiendo una expropiación, ha pasado más de un mes, hubo un recule en esto, hay toda una situación compleja y evidentemente los Vicentín están vendiendo y acá no ha pasado nada. Esto no es bueno, es un mal antecedente. Y el otro aspecto que nosotros señalamos, y que yo particularmente señalo mucho, es el tema de la comunicación. Creo que no es buena la comunicación que hace el gobierno y que es necesario un vocero o varios; con otro espíritu y con otros argumentos pero hace falta un Corach digamos, alguien que pueda tener más voz, que sea el fusible que se quema y no que sea el presidente el que se expone todo el tiempo; la Secretaría de Prensa y Difusión de la Argentina -no sé si es por una orden presidencial o no- tiene un papel de lo más opaco y el presidente permanentemente tiene que estar saliendo y dando la cara, lo cual no es bueno en ningún país, excepto un loco como Trump que es un delirante que puede hablar cuatro veces por día y decir cualquier barbaridad, pero no es el caso de Alberto precisamente. Entonces este es otro aspecto que nosotros señalamos como un punto, no quiero decir negativo, pero un punto débil. Ya se lo hemos dicho, le hemos hecho llegar esas ideas al presidente con toda lealtad, y por ahí alguna otra cosa más que pudiera haber pero esencialmente es eso. Creo que el gobierno ha enfrentado muy bien la crisis sanitaria y que si ahora se salió de curso y está desmadrada es por causa pura y exclusivamente de la Ciudad de Buenos Aires, es decir, ahí hay un Intendente que aunque puso la cara y salía muy serio al lado del presidente en conferencia de prensa, en realidad es un tipo que jugó en contra, que en la Ciudad más rica del país, una ciudad que tiene la mayor cantidad de dinero por recaudación, una de las tres ciudades más ricas toda de América Latina, no fueron capaces ni siquiera de llevarle agua, sanidad y energía eléctrica a todos los sectores populares que realmente lo necesitaban. Y encima liberalizando y haciéndole caso a los anticuarentena y a todos los delirantes que decían que la pandemia no era tan grave, bueno mirá las consecuencias. Además si hoy tenemos 21 provincias completamente infectadas cuando originalmente eran solo Buenos Aires y el Chaco, ¿de dónde salió eso? No fueron exportados desde el Chaco, fueron exportados desde el AMBA o la Ciudad de Bs. As., es decir, que tiene los índices más altos de muertes por millón de habitantes que hay en el mundo. Entonces tengo la peor opinión de Larreta, no es mi gobernante local pero creo que ha jugado un papel nefasto. Espero que el presidente ya empiece, bueno creo que ya se ha dado cuenta, porque no lo está invitando para que esté al lado suyo y ahora con la asonada de los policías se complica más la cosa pero también se aclara. La medida que ha tomado Alberto Fernández es absolutamente justa, razonable y justificada, y no es cierto que le ha quitado nada, es decir, en todo caso ha reajustado un tercio de lo que el macrismo le había regalado, porque el macrismo sí hizo esto de hacer una repartija absurda en contra del resto del país. Este es el panorama que veo y que creo que vemos todos en el Manifiesto.

En el terreno de las ideas, ¿cómo ubicás ideológicamente al gobierno más allá de los matices?

Es muy interesante la pregunta, si vos me pedís que yo defina al gobierno creo que es un gobierno que está practicando una socialdemocracia o intentando practicar un modelo socialdemócrata muy moderado que tiene que ver con el estilo del presidente. Por eso además ciertas limitaciones en las medidas que se toman, que no me parece mal, me parece que para los tiempos que corren es una apuesta adecuada. Yo personalmente, y muchos de nosotros, querríamos que tuviera un poco más de incisión, de audacia, de replanteo de federalismo y todas esas cosas las venimos diciendo pero acompañamos así, somos compañeros de ruta. Entendemos que es la mejor apuesta en este momento y que aun acompañándola yo siempre parto de un principio: tu mejor amigo es el que te canta la justa, es el que te dice realmente la verdad de lo que piensa y cómo observa la realidad, no es el que te dice “sí sí sí”. La Argentina pagó ya lo muy caro, te acordás del “siraulismo”, el “sicarlismo”, incluso con el “sikirchnerismo” también se pagaron consecuencias, entonces creo que no hay que hacer eso. Nosotros jugamos muy lealmente, todo lo que pensamos el presidente lo sabe, sé que lo lee, sé que le llegan nuestros comentarios y no tiene por qué hacernos caso pero nos damos cuenta de que alguna de las cosas sí las toma en cuenta y ese es el rol del compañero.