P. O’Donnell: “El tema de la soberanía relacionado con la Vuelta de Obligado o la Guerra del Paraná es de una tremenda y dolorosa actualidad”

En diálogo con el programa radial “No estoy solo” Pacho O’Donnell analizó la soberanía en tiempos de globalización y se refirió a la función del revisionismo histórico.

En tiempos de globalización, capitales transnacionales, políticas de identidad que son de todos menos nacionales, ¿por qué es importante hablar de soberanía?

No soy muy amigo de las definiciones pero quizás podríamos entenderla a partir de la mal llamada Vuelta de Obligado. Algunos de nosotros, los que hemos reivindicado hemos cometido también el error de no llamarla la Guerra del Paraná, porque la Vuelta de Obligado fue nada más que el primer combate de una serie de combates que se dieron a lo largo del Río Paraná mientras subían y bajaban las naves anglofrancesas. Lo que me parece más interesante de la Guerra del Paraná o la Vuelta de Obligado es la metáfora, porque todo el tiempo estamos librando ese tipo de combates, todo el tiempo estamos siendo invadidos por intereses ajenos a los nacionales con la complicidad de los socios interiores, con la complicidad de argentinas y argentinos mucho más dispuestos a satisfacer las necesidades y las codicias ajenas que los intereses propios. Fue así como la Guerra del Paraná o la Vuelta de Obligado fue alentada, organizada, propuesta por los unitarios, por la oligarquía porteña que había sido desplazada del gobierno por Juan Manuel de Rosas en la Confederación Argentina. Y así sigue siendo hoy. Este tremendo endeudamiento que tenemos ha sido solamente posible porque han estado de acuerdo argentinos y argentinas que no han tenido ningún empacho en perjudicar a sus compatriotas y favorecer a los ajenos. Por eso es que el tema de la soberanía relacionado con la Vuelta de Obligado o con la Guerra del Paraná es de una tremenda y dolorosa actualidad.

Dentro de la discusión historiográfica entiendo que vos te ubicás del lado de los revisionistas, aquellos que advierten que hay una versión alternativa de la historia oficial. Sin embargo a lo largo del mundo aparecen lo que para mí son otras formas de revisionismo que más que visibilizar en algunos casos tergiversan y describen una historia que no sucedió o hacen una historia pegada a episodios del presente. Estoy pensando en sucesos como derribos de estatuas, episodios de cancelación en Estados Unidos o en Europa. ¿Estarías de acuerdo con esta clasificación? ¿Hay distintos tipos de revisionismo?

Me parece que la actitud revisionista es una lógica de la Historia. La historia evoluciona, los recursos, las metodologías históricas, o sea quien dice que no se puede ver la Historia desde lo actual es mentira, se puede ver. Uno puede entender por qué se quiere derribar –creo que finalmente se quitó- el monumento a Theodore Roosevelt que está o estaba en la entrada del Museo de Ciencias de Estados Unidos, y creo que tiene que ver no tanto con una crítica a Roosevelt sino al monumento en el que él se encontraba a caballo, muy gallardo, y a sus costados, a pie, corriendo en una situación de absoluta sujeción había un indígena y un afrodescendiente, o sea que ese monumento ofendía a la memoria y al presente de sectores muy importantes de la sociedad. A mí me parece que está bien, por ejemplo, la reivindicación de Juana Azurduy y la sustitución al lugar de privilegio que ocupaba la cabeza de puente de la invasión europea a América es decir a Colón, me pareció muy acertada y la polémica que se despertó fue inevitable. Cuando uno cuestiona las bases de la historiografía oficial está cuestionando un aparato ideológico del Estado muy importante, por eso hay tanta reacción. Por eso hubo tanta reacción cuando fundamos el Instituto Nacional Dorrego, en el que participaste. Es porque realmente la Historia oficial, la Historia liberal cuando la escribió Mitre de alguna manera fue un fundamento ideológico de la organización nacional. Hay un revisionismo que es un revisionismo falso, un pseudorevisionismo que es el que se mete en los chismes de la Historia, una cosa que creo que no tiene ninguna importancia. A mí la palabra revisionismo me gusta llamarla Historia nacional, popular y federal entonces la definición más exacta es que la Historia nacional, popular y federal es la visión de la historia desde los sectores populares. En cambio la Historia liberal, oficial, la que se sigue enseñando es la Historia vista desde los sectores dominantes. Desde ese punto de vista los hechos históricos cobran un valor, una significación, una simbología distinta.

Me enteré que tuviste Covid, por suerte sé que estás bien a pesar de que eras un paciente de riesgo. Leí alguna nota en la que decías que por supuesto tuviste suerte, que te ayudó el estado físico y agregabas ahí que esta es una sociedad en la cual los mayores abandonan el cuerpo y luego se convierten en víctima ¿Podés contar el sentido de esa frase?

Cuando yo pensaba que podía contagiarme era una condena a muerte seguro porque tengo 80 años, soy asmático, hipertenso y además tengo una insuficiencia cardíaca severa, o sea que tenía todas las comorbilidades de un diagnóstico muy malo. Tuve el Covid y no fue asintomático, tuve una serie de síntomas, no tuve los problemas respiratorios que hubieran sido los más graves y además estoy sin secuelas, toco madera porque este bicho es muy malo y por ahí se puede vengar pero estoy sin secuelas de ningún tipo y creo que eso tiene que ver, por una parte, con el destino, el azar pero también como decís tiene que ver con que yo creo que uno la pelea la da en el cuerpo. A partir de la insuficiencia cardíaca me enamoré del trabajo físico y tengo un entrenamiento intenso, diario, de una hora y media o inclusive más que hace que esté a mis 80 años en muy buen estado físico y creo que eso ha sido elemento fundamental. Me parece que es importante reflexionar no solo para las personas mayores que son la carne propicia para este bicho de mala muerte que es el Covid, que no es tanto por ser viejo sino porque las personas abandonamos el cuerpo a los 40 o 50 años. Los seres humanos en general, no puedo decir todos, abandonamos el cuerpo, abandonamos energías, la sexualidad, la vitalidad, pensamos que el músculo es una cosa de jóvenes y creo que se pagan las consecuencias. La experiencia es que uno debe tener cuidado de mantenerse vivo intelectualmente pero también de mantenerse en la mejor condición física y esto no es un elogio a la estética sino realmente a una condición que tiene que ver con la vida.