Raúl Torres: el trovador diputado

Popular músico cubano, autor e intérprete de títulos memorables de la cancionística contemporánea de la Isla como: Candil de nieve”, “Se fue”, “Regrésamelo todo”, “El regreso del amigo”dedicado al Comandante Hugo Chávez; y de “A través del sol”, dedicado al Comandante en Jefe en su 88 cumpleaños. Integró la Brigada Artística Duaba que brindó arte a las zonas afectadas por el ciclón Matthew. Fue elegido para Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular el 18 de abril de 2018 en la Sesión Constitutiva de la IX Legislatura, celebrada en el  Palacio de Convenciones de La Habana.

Lo conocí a Raúl, o a Raulito, como le decimos los amigos en Madrid. Luego lo frecuenté en Vigo, donde yo vivía. El pasaba largas temporadas junto a su madre y hermana, la poetisa Elba Torres.

El talento indiscutible de Raúl Torres fue descubierto al público nacional e internacional por Pablo Milanés, quien lo presentó en un concierto en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, en  La Habana, en el verano de 1989. Sobre cuándo conoció al autor de “Yolanda”y “Para vivir”, Raúl cuenta que fue Linch quien le llevó a su padre un cassete con su música. Cuando Pablo hizo una gira por Cuba en el año 1988, lo mandó a buscar a su habitación al pasar por Matanzas. Raúl entró, según dijo, con la guitarra  y con miedo, impresionado de conocer a Pablo Milanés.

Torres grabó varias piezas junto al fundador del Movimiento de la Nueva Trova, y ha actuado con otras personalidades de la música, como la brasileña Simone, el argentino Fito Páez  y los españoles Ana Belén y Joaquín Sabina.  También el “Tren” de la música popular bailable cubana,  Los Van Van, ha navegado en esa sensibilidad que poseen las composiciones de Raúl.

En Vigo, Raúl coincidía muchas veces con las vacaciones anuales de Pablo Milanés, donde residía la familia de su mujer. En algunas oportunidades caminando por la ciudad la gente que lo veía se decía: “Mira a ése. Se parece a Pablo Milanés”.

En la actualidad es considerado uno de los mejores discípulos de la histórica Nova Trova. ¿Cuál es su relación con los fundadores?

Una relación de compañeros en una misma trinchera que, a pesar de todo tipo de distancias impuestas por estos tiempos, nos acerca un mismo sentir e inspiración…

¿Cómo ha sido su carrera como cantautor?

Es muy parecido a un viaje aéreo…soy una especie de piloto de una nave que a veces vuela a ras del suelo y otras se eleva hasta las nubes…alguna que otra vez he logrado ver estrellas bien cerquita.

¿Su paso por España qué le dejó?

Mi paso por España me dejado muchísima experiencia profesional además de influencias de su excelente música: la flamenca, claro. Eso sí. Siempre disfrutando del viaje y orgulloso de mi oficio.

Usted en la actualidad es Diputado en la Asamblea Nacional del Poder Popular ¿Puede  desarrollar las dos tareas?

De hecho soy diputado por haberme destacado como cantautor. Llevo las dos tareas como complementos constantemente entretejidos. Reconozco una especie de simbiosis entre ambas.

¿Qué temas le interesan de la política?

Más que político soy un ferviente defensor de las causas “justas” …y eso me convierte, por supuesto, en político. Creo que es una herramienta que tengo a disposición para, donde vea un abuso, denunciarlo como autoridad en todos los niveles que disponga. No me interesa un tema en específico de la política o tal vez sí: ¡la justicia!

¿Cuáles son sus planes de futuro como cantante?

Mis planes futuros como trovador son seguir cantándoles a nuestros héroes y heroínas, denunciando con mis canciones los atropellos del imperio a países empobrecidos por ellos.

¿Tiene programado alguna  gira por América Latina?

Antes del Covid 19 tenía programado conciertos en varias ciudades de América latina y cayeron en esta especie de ralentización. Espero retomarlos cuando pase todo esto.

Usted les dedico una canción a Chávez y a Fidel. ¿Me puede dar una opinión sobre los dos? Son dos canciones en las que vertí mi tristeza y la de millones de seres humanos esperanzados por la liberación definitiva del yugo del imperialismo. En fin… son mis imprescindibles.