Renta Básica: ¿utopía o solución?

A continuación reproducimos la Conferencia que Guy Standing brindara en el marco de la décima edición de las charlas TEDxLakeComo el 10 de noviembre de 2018. El autor es doctor en ciencias económicas por la Universidad de Cambridge y miembro fundador de Basic Income Earth Network, una ONG internacional encargada de la promoción de una renta básica ciudadana[i].  

Es difícil hablar después de un músico fantástico y de una mujer hermosa con un robot bebé. Muy difícil especialmente cuando todos están dirigiéndose a almorzar.  

Quiero retomar el tema de este maravilloso TEDxLakeComo hablando de puentes. El primer puente que yo quiero mencionar es que 800 años atrás, un rey de 10 años de edad, que no sabía lo que estaba haciendo, aprobó un documento el cual garantizaba a cada hombre y a cada mujer un derecho a la subsistencia. Un derecho, en efecto, a una renta básica; un derecho a un hogar, a un trabajo y a los bienes comunes.

Pasó los siguientes 50 años de su reinado intentando reformar esto. Pero fue sabiamente aconsejado y entendió que, si lo intentaba, habría una revolución, porque el pueblo quería mantener el derecho a una renta básica.

Quiero rastrear esa historia, como un puente que empezó hace 800 años atrás, con el momento en que yo era estudiante y creí que la única política progresista para responder a la economía neoliberal que estamos viendo desarrollarse, sería una renta básica. Déjenme primero definir esto, y luego hablaré del segundo puente: una renta básica sería la idea de que todos los que estamos en este lugar, los chicos inclusive, tuviéramos el derecho a una modesta y regular renta de parte del Estado, que sería incondicional e independiente del comportamiento de cada uno, pagada en efectivo y de manera individual para que cada uno pueda hacer lo que quiera con ésta. Esto es lo que nosotros entendemos por renta básica.

La retórica del Movimiento 5 estrellas [en Italia] ha empezado a cambiar las cosas, pero ellos no entienden exactamente lo mismo que yo entendería por renta básica (aunque podemos dejar a un lado esto ahora).

Porque el segundo puente es éste: hoy estamos al principio del puente

pero nos enfrentamos a ocho gigantes que están bloqueando nuestro camino hacia una sociedad mejor. Y otra metáfora que podría usarse es que enfrentamos una “tempesta perfetta” –una tormenta perfecta de factores que están, de repente, haciendo una defensa de la renta básica desde “el mainstream”. 

Por muchos años, la gente como yo era vista como loca, mala y peligrosa. Comunistas, idealistas, utópicos –pongan el nombre que quieran.

Un montón de epítetos fueron dirigidos hacia nosotros. Pero en los últimos 5 años, esta tormenta perfecta ha cambiado el sentido, cambió la atmósfera.

Entonces de repente nosotros nos transformamos en personas casi respetables (¡lo cual es una posición muy peligrosa!); entonces se me invita a TEDxTalks, cuando antes hubiera sido visto como demasiado loco para ser invitado. Ahora bien, ¿qué son estos gigantes que están parados ante nosotros?

El primer gigante supone una desigualdad increíble: la globalización, los cambios tecnológicos y los cambios políticos han redundado en un modelo de capitalismo salvaje en el cual una pequeña plutocracia se está beneficiando con miles de millones dejando al resto de nosotros peleándonos por una cantidad cada vez menor de ingreso. Ésta es una de las causas de la inmigración y ésta es una causa de todas las otras cosas de las que vamos a hablar. Entonces los plutócratas están haciendo miles de millones. Uno de mis favoritos es Jeff Bezos. Jeff Bezzos, cada semana de este año, ha aumentado su ingreso en 400 millones de dólares. ¡Yo no he hecho 400 millones de dólares en los pasados 6 meses! Y, me atrevo a decir, la mayoría de ustedes tampoco. ¡Cada semana! Ahora, estos plutócratas, claro, abarcan cada vez más y están controlando el mundo. Uno de ellos está en la Casa Blanca y muchos otros en posiciones de poder. El mensaje real de esto es que el sistema de distribución de la renta del siglo XX se ha roto.  

Antes ocurría que, cuando tenías una economía capitalista, la proporción de ingresos destinada a ganancias del capital y las rentas, y la proporción destinada al trabajo, eran relativamente constantes. Pero en los últimos 30 años, en todo el mundo, la proporción destinada al capital está subiendo y la proporcional destinada al trabajo ha descendido. No necesito decirles que nuestros salarios se han estancando en términos reales deviniendo más volátiles. Esta historia de desigualdad no se puede sostener porque no hay nada allí afuera que esté revirtiendo esta tendencia.

El segundo gigante va de la mano de esto y es la inseguridad crónica. Millones de personas allí afuera, y me atrevo a decir que aquí también, están sufriendo inseguridad crónica. Sus vidas están definidas por una sensación de incertidumbre, por “Unknown Unknows”[i] y no hay manera de protegerse contra esta inseguridad. Los imponderables y los peligros continúan y esto lleva a lo que llamo las cuatro “A”. Una sensación de “Ansiedad”; una sensación de “Anomia”, el sentimiento desesperado de que no puedes hacer nada contra esto; una sensación de “Alienación”: me siento alienado de lo que soy; una sensación de “Ira”[ii]. La ira allí afuera, en la calle, es justificable.

Y esto nos dirige al tercer gigante: tenemos una pandemia de estrés. La gente se siente estresada, siente que no tiene ningún tipo de control sobre su vida. Siente que no sabe qué es lo mejor que puede hacer con su tiempo; es parte del precariado o podría ser parte del precariado mañana. Y este estrés ha llevado a la angustia, a más tendencias suicidas y a un fenómeno increíble: ¡la expectativa de vida en muchos países ha parado de crecer y empezó a bajar! Entonces incluso la gente de mediana edad, como muchos de ustedes que están aquí de repente se ha encontrado sufriendo angustia. Y esto se relaciona con el próximo gigante: una sensación de precariedad. Mis libros sobre el precariado han, de alguna manera, cambiado mi vida tanto que me llevó a recibir miles y miles de correos electrónicos de gente que dice ser parte del precariado y que, entiende, nadie la está escuchando. ¿Y qué significa realmente ser parte del precariado? Esto realmente significa, como lo indica la palabra “precarious” en latín antiguo, que todo debe conseguirse mediante el rezo, que eres un suplicante, que no tienes una voluntad capaz de accionar e incidir en las cosas. Entonces tienes una sensación de que tienes que pedir y ser agradable para la gente, no porque quieras serlo sino porque esa es la forma en que puedes recibir favores. Es un tipo de existencia sin dignidad que están sufriendo muchos de nuestros conciudadanos en este momento. Entonces es algo que nos hace sentir que estamos corriendo sobre arenas movedizas… sí, sobre arenas movedizas. Y esto nos lleva al próximo gigante, el cual va con todas las otras cosas pero si se está en el precariado se enfrenta esto cada día: estás en deuda; estás viviendo una vida de endeudamiento donde un accidente, una enfermedad, un error podría dejarte en la calle. Algunas veces uso la frase “síndrome de la mujer sin techo”[iii]: gente despertando en el medio de la noche con una pesadilla, pensando que cometen un error y estarán en la calle con todas sus pertenencias en un par de bolsas. Si no has visto nadie así estás ciego. En todos los lugares vemos esto. Y esta sensación de deuda se relaciona con los últimos dos gigantes. El primero es el que debería preocupar a cada uno de nosotros cada día: la amenaza de extinción. Las amenazas de que nuestras especies están desapareciendo, del calentamiento global que está viniendo sobre nosotros, de la polución que está haciendo tóxico el aire que nuestros chicos respiran recortándoles la expectativa de vida. Y esto se conecta con muchas otras cosas porque nosotros tenemos una agenda de crecimiento económico en un momento de recursos agotados y un tiempo en el cual no deberíamos estar intentando perseguir un crecimiento cada vez más rápido. Porque hay que perseguir un crecimiento rápido si la mayoría de las ganancias van a los plutócratas de la elite y la gente de abajo no se beneficia. En cambio se necesita crecer más rápido con el fin de elevar el nivel de vida de los de abajo.

Y por cierto los políticos usan la retórica del crecimiento (“¡Nosotros tenemos que acelerar el crecimiento!”) en un tiempo en el que deberíamos estar escuchando y pensando ecológicamente para reorientar y recalibrar qué entendemos por crecimiento. Ahora bien, estos primeros gigantes, pueden abordarse dándole a la gente seguridad básica. Con una seguridad básica, una modesta renta básica, la vida es menos insegura, se pueden reducir las desigualdades y se puede alentar a la gente a pasar más tiempo en actividades como el cuidado o el voluntariado, haciendo las cosas que a todos nos gusta hacer en lugar de perseguir el próximo euro y seguir la doctrina de trabajos, trabajos, trabajos y más trabajos.

¡Muchas formas de trabajar no cuentan como trabajos! Los economistas nos han engañado. Si yo cuido a mi madre anciana, eso no es trabajo. Si yo cuido a tu madre anciana y me pagas un salario, es trabajo. Esto es sexista y es estúpido. Entonces nosotros necesitamos encarar la realidad de que necesitamos una renta básica para tener una sociedad mejor. No es una panacea aunque es una medida esencial. ¿Pero cuál es el octavo gigante? El octavo gigante está viniendo del otro lado del puente y debería asustarnos. Es el gigante del neofascismo, del autoritarismo. Una alianza entre los plutócratas y la parte atávica del precariado que escucha lo que las sirenas del neofascismo dicen: que el enemigo es el otro. El enemigo no sos vos, no soy yo: es el otro.

Nosotros estamos viendo algo que yo pensé que nunca vería en mi vida:

el regreso de una retórica, el resurgimiento de un conjunto de imágenes que vuelven a 1930. Estamos viendo desarrollos autoritarios y panópticos. Y esto es lo que pienso que está ahora de repente haciendo que un montón de corporaciones, que un montón de gente en el centro de la política de repente diga “debemos hacer algo”. No saben qué, pero están más abiertos a ese diálogo. Necesitamos una sociedad amable, una sociedad donde se pueda convivir. Necesitamos ir más despacio. Necesitamos recuperar el control de nuestras vidas. Recrear la solidaridad. Y pienso que el ala progresista del precariado, en Italia y en cualquier lugar, entiende las amenazas existenciales de este modelo de capitalismo global. Y estoy ansioso esperando, buscando, intentando crear una nueva política del Paraíso, con las disculpas de Dante, para escapar de las políticas del infierno que se precipitan sobre nosotros. Creo que hay una nueva generación de políticas, políticos y movimientos políticos que muchos de nosotros aquí presentes pensarán que ellos no son tan buena gente, que no tienen tan buenos mensajes… bla bla bla… Pero ellos están creando el espacio. Están creando una nueva energía. Están haciendo las preguntas correctas. Por eso es que le doy la bienvenida a estas nuevas formas de la política. Y pienso que todos nosotros tenemos un trabajo. Los políticos, por su naturaleza, tienen “espina dorsal de spaghetti” no muy fuertes… espinas de spaghetti. Nuestro trabajo es endurecer esas espinas y hacerlos más audaces. Hacer que ellos sientan que son líderes que están creando y estableciendo una nueva y mejor sociedad para la convivencia. Y eso es por lo que espero que alguno de ustedes en este lugar se una a pelear por una renta básica como parte de un nuevo sistema distributivo. Muchas gracias.


[i] Se trata de una expresión cuyo sentido refiere a una incertidumbre doble: no solo no hay respuesta para el problema sino que ni siquiera se conoce el problema al que hay que darle respuesta” [Nota del traductor].

[ii] La palabra en inglés es “Anger”. De allí que sea considerada la cuarta “A” [Nota del traductor].

[iii] Standing refiere al llamado “The bag lady Syndrome”, categoría acuñada varias décadas atrás y que refiere al temor de muchas mujeres de clase media de quedar repentinamente en la calle llevando sus pertenencias en unas bolsas. Es la forma figurada de decir “temor a quedarse sin techo” [Nota del traductor].


[i] Traducido por DAP, para Revista Mugica, a partir de la edición en video publicada en  https://www.ted.com/talks/guy_standing_basic_income_utopia_or_solution/transcript?language=es

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