Roberto Vaquero: “Creo que esta izquierda sistémica no tiene nada que ver con la izquierda obrera revolucionaria tradicional”

Compartimos un extracto de una entrevista exclusiva del geógrafo e historiador con Ivone Alves García y Marcelo Ramírez en “Humo y espejos”

Te voy a hacer una pregunta de artista marcial a artista marcial. A mis alumnos siempre les digo que en los tiempos que corren uno tiene que estar preparado física y mentalmente, veo que vos lo llevás a la práctica porque vi un video tuyo enseñando boxeo, nosotros somos profesores de un arte marcial coreano y obviamente muy involucrados con lo que es la geopolítica y tiene una conexión bastante fuerte, ¿qué me podés decir sobre esto?

Tengo una apuesta por la cultura física de transformación, no solo es intelectual sino también es física y esa educación física repercute en lo intelectual sobre todo cuando hacés artes marciales. Creo que tienen una filosofía, una política, una forma de enfocar la vida que también te sirven para afrontar las dificultades de tu vida, de la política, de tu trabajo, creo que es muy positivo.

En el esquema actual, y creo que es uno de los temas que abordaremos en la entrevista, no es moneda corriente darle importancia a la cuestión física. Sí lo era en otras épocas, en la Unión Soviética por ejemplo, en Cuba, en Vietnam, pero hoy pareciera que en Europa o Latinoamérica parte de lo que está pasando es que es casi una cultura del “no esfuerzo”.

Sí, lo comparto totalmente, de hecho nosotros aquí hemos tenido muchas críticas, porque no solo individualmente sino como colectivo apostamos por esa cultura física y nos ataca mucho la izquierda postmoderna que es nihilista, en el fondo creen que son una intelectualidad cuando solo siguen las soflamas que les da el sistema, de esos grupos que son los que realmente les mueve y fomentan ese individualismo, el consumismo y una serie de cuestiones que yo creo que son nocivas para la sociedad, para el colectivo.

Justamente de eso quería hablar porque este marxismo, lenilismo, en Europa occidental a partir de los años 70 fue virando hacia el eurocomunismo y terminó abandonando la lucha por la propiedad de los medios de producción y reemplazando por la de género, algo que nosotros debatimos mucho en este programa. ¿Estás de acuerdo con esta descripción? ¿Qué ha significado la cuestión de género para la izquierda marxista histórica? La propaganda de los medios ha establecido que “comunista” -o por lo menos el progresismo que vemos acá en Argentina- es ser asexuado, sin definición tradicional, muchas veces vegano, feminista, ambientalista y todos estos “ismos” que hay por ahí, ¿qué produce a una persona como vos esta asociación?

Mirá llegó un punto en que escribí un libro sobre la cuestión, para confrontar a nivel político y lanzarnos al combate contra esto porque mucha gente nos dice que en la izquierda tenemos que juntarnos y que estamos justamente barriendo hacia otro sitio con los conservadores, me critican esas cosas. Pero es que para mí ellos son la reacción, es decir, ellos son una moda, una estética marcada por el sistema que hace que con una imagen “revolucionaria”, que para mí no lo es porque no transforma nada, lo que hacen es alienar aún más a la gente para que no hagan absolutamente nada. Vos hablás de feminismo, te puedo hablar por ejemplo de lo queer que es lo que más está golpeando ahora por lo menos en España, que son la dictadura de lo políticamente correcto que a nosotros nos han atacado locales, nos han denunciado, pegar no porque no han podido pero lo han intentado también, es decir, son gente además violenta porque mucho “pacifismo”, mucho “la izquierda de la mano caminando a donde ellos quieran” pero luego son gente muy agresiva, que te denuncia, que te busca las vueltas, que intentan que te echen del trabajo, o sea, son gente que te criminalizan. Siempre hablo mucho del fascismo pero para tener claro también qué es el fascismo porque para ellos todo es fascismo. Para mí el fascismo es otra cosa distinta y creo que esta izquierda sistémica no tiene nada que ver con la izquierda obrera revolucionaria tradicional y yo me reconozco un poco heredero de eso ya que nosotros continuamos ese legado y creo que parte de la defensa del mismo es combatir con todas nuestras fuerzas esto que es algo del sistema. La gente nos dice que la izquierda se tiene que juntar, primero, ¿qué izquierda?, segundo ¿qué es la izquierda? y tercero, ¿para qué? Para destruir todo, para no apostar precisamente por la lucha de clases, la transformación de la sociedad, se supone que son “revolucionarios” o “socialistas” porque comunistas me niego a llamarlos aunque tengan banderas o lo que ellos quieran. Creo que esto es un engaño y es fruto de la alienación del sistema. Siempre nos echan la culpa a los comunistas pero la primera campaña que hubo contra el multiculturalismo que es precisamente donde ya va saliendo todo esto, la Escuela de Frankfurt, la primera campaña se hace con Stalin en la Unión Soviética, contra esto que es una denuncia que se hace contra unos críticos que ya empezaban a mover este tipo de cosas (…) Creo que todo este momento lo que ha hecho es reventar el marxismo, es decir, lo han revisionado todo y han credo una imagen en la gente que los obreros tienen hasta rechazo a eso, pero es normal. Es lo que tú decías que han abandonado la lucha de clases entonces los obreros tienen problemas reales, los trabajadores tienen problemas de verdad y esta gente habla de lenguaje de género, de cupos, de ecologismo capitalista. Creo que es un deber confrontar con eso y si coincidimos con gente en determinadas cuestiones aunque sea desde ópticas distintas pues así es la vida, no pasa nada, ellos coinciden con el sistema que son sus siervos.

Uno de los grandes problemas que hay es el control que ellos tienen sobre varias cosas que cuando confluyen se complica un poco la forma de poder enfrentarlos porque te manejan hoy todo lo que es el ámbito educativo y a eso le podemos sumar toda la industria del entretenimiento y todos los partidos políticos entonces básicamente no tenés por dónde abordarlo. ¿Cómo lo ves eso desde tu posición? ¿Qué posibilidades tenés de pelearlo vos contra todo? Porque lo peleas desde la izquierda contra los que han usurpado el nombre de la izquierda…

Y me gustaría añadir una cosa más a lo que has dicho acerca de lo que controlan que es el tema de las redes sociales también porque ahora tienen un peso muy importante. Cuando hice un video, por ejemplo, sobre los queer, los transgeneristas, la imposibilidad de cambio de sexo, etc., sin meterme con nadie, es decir, algo teórico, me cerraron el canal durante un tiempo. Es decir vivimos también en la censura y la criminalización de que te señalan y van por ti. Nosotros aquí, aunque considero que todavía somos pocos, cuando hacemos cosas salimos en la televisión en España, tenemos capacidad política, de actuación, cosa que antes no teníamos y empezamos siendo cinco. Creo que es importante llevar la batalla a todos los sitios y creo que la gente está muy harta, a mí todo el mundo que me contacta y me dice que le interesa lo que hago, es gente normal que hasta incluso ha sido de esta izquierda que llega un momento que dice que esto es absurdo. Ya en Barcelona hay un tío que se ha puesto aletas en la cabeza y que dice que es transespecista, llega un momento en que van colando y colando y cada vez más, es decir, una serie de cosas que están degenerando a la sociedad a nivel cultural, político, ideológico, social, a todos los niveles entonces la gente está harta. Por eso aquí en España surgen grupos de extrema derecha que empiezan a tener fuerza de verdad. Pero es que nosotros también hemos aprovechado esas contradicciones y también nos ha ayudado a crecer aquí y que este discurso se vaya ampliando. Soy optimista de que la realidad final, sobre todo en los momentos de crisis, termine imponiéndose. Entonces Pablo Iglesias puede salir en televisión diciendo lo importante que es lo queer o las operaciones de cambio de sexo pero por mucho que él diga, ahora que hay crisis económica y que la gente está pasando necesidad de verdad, yo creo que la gente ahí abre los ojos. Si hay estructura y gente que realmente denuncia y no le importa confrontar a nivel legal, político, físico, creo que la gente al final se acerca a ti.

Quiero traer un tema que históricamente ha causado polémica con la izquierda que la religión. Básicamente creo que Marx no le ha dado importancia, hay una frase suelta que inclusive se reinterpreta que es que la religión es el opio de los pueblos y no todos coinciden en lo que ha querido decir. Lo que ha pasado con la izquierda también es que un ateísmo militante ha generado una reacción en donde más del 90% de la población mundial tiene una fe u otra. Esto ha dividido a la izquierda y la ha puesto a espaldas del resto de la sociedad. Hace un par de años el Partido Comunista Ruso por primera vez abrió las puertas a aquellos que son creyentes. ¿Cómo analizás todo este proceso?

Todo lo que estás diciendo es verdad, es innegable. De la época de Lenin hay un texto que se llama Actitud del partido obrero hacia la religión que está relacionado con esa frase que has dicho de que la religión es el opio del pueblo, estoy de acuerdo en que la religión es el opio del pueblo pero yo creo en la libertad de culto, creo en que hay una historia y una tradición que no tiene por qué ser reaccionaria por el simple hecho de que haya tenido una base religiosa durante bastante tiempo. Creo que hay que respetar esa libertad de culto y que la religión no es algo que haya que perseguir bajo ningún concepto, creo que es una lucha cultural e ideológica y que esa es la posición correcta. Aquí en España ha habido mucha tradición de atacar porque sí a la religión, del tema de quema de Iglesias de los anarquistas, y la izquierda actual que son muy tolerantes pero son también de decir que hay que quemarlo todo, eso lo único que hace es coger el problema religioso y ponerlo como si fuera lo principal cuando se supone que lo que queremos es transformar la sociedad que es lo importante, no perseguir a la gente por tener una fe. Tengo una concepción atea, materialista y científica y creo que debería ser la concepción general pero entiendo que es una cuestión cultural ideológica no una imposición. Por ejemplo, Stalin en la Unión Soviética en la época del conflicto con la Iglesia ortodoxa al final terminaron llegando a un entendimiento de respeto mutuo, de apoyo y la Iglesia dejó de tener ese papel reaccionario que solía tener antiguamente porque se respetó esa libertad de culto y se respetaron derechos, entonces el problema religioso dejó de ser lo principal y se centraron en ganar la Segunda Guerra Mundial que era lo importante, que era un avance para la transformación de la sociedad en general, entonces eso me parece algo brillante y que es una cosa que ya desarrollaba Lenin. Lo que pasa es que a la gente le gusta coger una frase, sacarla de contexto y pensarse que es Lenin reinventando las cosas y no… es un tío haciendo corta y pega y eso para mí es profundamente antimarxista. Es lo que hace la gente que reivindica a Marx sin haberlo leído en su vida, o de otros autores, con frases hechas como la de “un patriota un idiota” por ejemplo muy famosa aquí o “los obreros no tienen patria” que si tú mismo coges el texto del autor, subes o bajas un poco la lectura y lees el texto entero, te das cuenta de que en realidad está diciendo lo contrario pero es más fácil mutilar e inventarse las cosas. Pero porque esta gente en realidad está vacía ideológicamente, siguen dictados de otra gente, ellos no tienen un pensamiento propio real.

*Ivone Alves García. Conducción y producción de AsiaTv

**Marcelo Ramírez. Analista geopolítico y Director de contenidos de AsiaTv

Para escuchar la entrevista completa ingresar aquí: