Sótanos reciclados

Los audios que determinaron la salida de Marcelo Sain como ministro de Seguridad santafesino contienen expresiones virulentas y condenables. El problema es que se trata de conversaciones privadas.

La apuesta del gobernador Omar Perotti para ordenar la complejísima situación de la provincia recibe un impacto bien fuerte. Es probable que Sain no concretara aquello que la población del enorme distrito necesita, pero nadie ignora que su designación implicó una búsqueda oficial para resolver la cuestión a fondo.

El asunto es este: los sótanos de la democracia siguen funcionando a pleno. Los servicios de inteligencia operan en contra del Estado al punto de generar escuchas de las autoridades, ¡y difundirlas! sin que nadie se prive de reproducirlas en los medios de comunicación.

La filtración de sus conversaciones particulares se conoció a través de Radio Rivadavia, donde un abochornado Eduardo Feinmann, puso el grito en el cielo por los epítetos violentos y racistas de Sain. 

Si los contenidos de las charlas privadas de Sain resultan impropios, es imprescindible señalar que son eso: expresiones lanzadas en intercambios particulares.

Cabe recordar que la Coalición Cívica había solicitado juicio político para el hoy desplazado con el respaldo de algunos grupos mediáticos locales.

En su edición actual, Redacción Rosario indicó que entre otros “el dueño de un medio de comunicación del sur provincial les pidió a sus empleados y empleadas que machacaran sobre la testa del ministro, cuya caída ansiaba. A pesar de estar generosamente pautado, lo que demuestra que el dinero no es todo”.

Las dificultades continúan en derredor de la Justicia argentina. En este caso, se relanzan sobre la base procedimental: los agentes que el Estado sostiene para cuidar la seguridad de la ciudadanía.

*Gabriel Fernández. Director La Señal Medios